Isle Of Wight, lucha en el barro
Conciertos

Isle Of Wight, lucha en el barro

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24-06-2012
Sala — Newport (Isle of Wight)
Fotografía — The Boss / IOW archive

Siempre miro con cierta envidia los festivales del pasado, aunque quizá precisamente porque ya son historia, los vemos mucho más interesantes. Hubiera querido estar en Woodstock en el ’69 o en el Lollapalloza del ’92, pero no fue así. Sin embargo, este fin de semana el Isle Of Wight ha llenado mis expectativas anuales de épica festivalera. Desde el jueves desembarcaban en la isla miles de festivaleros, desafiando una predicción del tiempo desoladora. Nosotros intentamos llegar a tiempo el viernes, pero las inundaciones en el sur de Inglaterra cortaron carreteras y nos tuvieron más de dos horas parados, sin contar varios incidentes –coches teniendo que ser remolcados- y la suspensión de algunos ferries. Y es que el mítico festival de IOW, aquel mismo en el que Jimi Hendrix y The Who compitieron para ver quién reventaba antes los tímpanos de los asistentes, volvió a la vida en 2002 y este año, aprovecharon además el descanso anual de Glastonbury para hacerse con el solsticio de San Juan. Lo malo es que además de la fecha, se han quedado también con las lluvias, el barro y las famosas wellies abandonadas. Cuando por fin conseguimos llegar a la vasta colina de Newport, nadie de organización encontró nuestra acreditación y el caos se apoderó de todos. Sobre todo sabiendo que a unas millas Tom Petty entonaba “American Girl” y te consuelas como puedes. “Adiós” a Petty, pero también a Dry The River, Best Coast o Crystal Castles. “Hola” a montar una tienda de campaña bajo la lluvia. Mal comienzo.

Por suerte, la jornada del sábado arrancó mucho mejor. Con poco que hacer durante la mañana, son muchos los asistentes que se acercaron hasta Newport, la pequeña ciudad con sabor risueño y extrema educación. Los pubs postraron en sus puertas barreños para limpiar el barro de las botas, y los comerciantes se frotaron las manos ante hordas de hambrientos y mojados asistentes. La lluvia ofreció una tregua y pudimos disfrutar de una tarde con una programación más pensada para papás rockeros y niñas de quince años con shorts de colores fluorescentes. Big Country hicieron las delicias de los primeros, mientras que Tinie Tempah o Jessie J, de las segundas. Incomprensible el éxito de esta mujer, capaz de conjugar lo mejor de cada diva actual, pero sin un ápice de genialidad. Labrinth consiguió con su mezcla de r&b comercial, poner a bailar a los que se congregaron en el escenario principal. Aunque si hablamos de bailar, la fiesta se la llevaron Madness. ¿Qué más dará que repitan el mismo concierto los últimos diez años? Al menos eso debían pensar los miles de fans que disfrutaron de la eficiente actuación de los reyes del ska. Biffy Clyro elevó el nivel de la noche. El suyo fue un directo de los que erizan el vello y que te convierten en fan al instante. La calidad de sus canciones se eleva al cubo cuando suben a un escenario. Torres de humo, bengalas o fuego de colores, fueron algunos de los elementos que hicieron de su actuación todo un show. Aunque está claro que los trucos de atrezzo no bastan para meterse a todo un festival en el bolsillo y que tienen potencial por explotar. Si Biffy Clyro desplegaron un portento visual, Pearl Jam se decantó por la sobriedad en la puesta de escena y abrieron con “Unthought Know”. Un setlist curioso en el que despuntaron temas primerizos como “Blood” o “Hail Hail”, o una versión de “Arms Aloft”, de los Mescaleros de Joe Strummer. La banda demostró porqué no son solo unos supervivientes y aunque el público no fue el más entregado (mala señal cuando responden solo ante “Alive”), Vedder y compañía se dejaron la piel, mientras la lluvia caía incesante. De camino a la zona de acampada, donde muchas tiendas habían salido volando, pudimos disfrutar brevemente de Magnetic Man, refugiados bajo una carpa.

Tras una noche de tormenta, el panorama del domingo amaneció más desolador si cabía. El acceso al recinto había sido limitado debido a las zonas inundadas, los rodeos eran infernales y el barro cubría por encima de los tobillos, haciendo imposible avanzar por el lodazal. (¿No queríamos anécdotas para recordar?). Con los solos de guitarra de Joan Armatrading vimos salir el sol, y se desbocó la alegría, entre su blues de libre albedrío. Después tomaron el escenario Band Of Skulls; si repites su nombre tres veces aparecen The White Stripes, pero hay que reconocer que se les da muy bien. Por su parte, The Vaccines no perdonaron, y arrancaron con “No Hope”, su nuevo single, muy cómodos sobre el escenario. Y no fue la única novedad, ya que disfrutamos de temas en exclusiva como “Teenage Icon” o “Bad Mood”, que parecieron cuajar entre el público. No faltaron los hits de su debut. Por contra, a Noel Gallagher y sus High Flying Birds les costó tomar el vuelo, algo que remedió facturando sus singles entre las primeras canciones y remontó a final de su actuación con canciones de Oasis, y aún así, algo de emoción se hubiera agradecido. Lo que quedó claro es que la mayoría del público esperaba con anhelo a Bruce Springsteen, y así lo hicieron notar desde el primer minuto. El working class hero y sus canciones sobre trenes, libertad y echarle huevos al mundo, forman parte del imaginario intergeneracional. A pesar de no saberme apenas sus canciones, es innegable el carisma que tiene sobre el escenario. Gota a gota de sudor, consiguió levantar a todo el festival con conversaciones, una sentida dedicatoria a Clarence Clemons, coreografías con una magnífica E Street Band y madres de familia que perdieron los papeles. Curioso que mucha gente diera la espalda a The Boss para ver el partido de Inglaterra contra Italia y justo cuando sonaba “Born In The U.S.A”, perdieran en los penalties; eso sí, con la mejor banda sonora posible. “Born To Run” y “Dancing In The Dark” pusieron la guinda a una noche intensa. Los fuegos artificiales sobre la Isla de Wight nos despedían hasta el próximo año. Y ahora, con la ropa seca y una ducha en el cuerpo, toca planear la siguiente edición.

4 comentarios
  1. Lo de "rebentaba" daña irremediablemente la vista,,,,

  2. Uuups, se nos ha colado por ahí. Cambiado! Gracias

  3. Siento que os perdierais el, para mi, mejor concierto de todo el festival, que no fue otro que el de Tom Petty and the Heartbreakers. No defraudaron: mezcla de temas nuevos y clásicos, y calidad en directo innegable. Son y serán un grupo para disfrutar en directo, y se han hecho esperar demasiado.

  4. (Marta) no sabes la envidia que me das. Fue realmente frustrante estar a las puertas de todo y eso q habíamos salido con horas d antelación. A veces no se puede luchar contra los elementos!

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