El arranque del Festival ICO en Huesca no pudo ser mejor. El debut de este certamen musical, que se celebró el pasado sábado día 23 de junio, contó con una numerosa afluencia de público, un tiempo espléndido y una oferta sobre las tablas de altísimo nivel. Ya en un principio había unas muy grandes expectativas de cara a ver el resultado del trabajo de la asociación oscense El Arte de las Musas, organizadora de la muestra, y realmente fue una experiencia para no perdérsela.
La música inundó varios recintos del centro de la ciudad desde nada más y nada menos que las 13.00. En el escenario secundario de la plaza de Los Fueros de Aragón, algunos de los artistas locales o del resto de la provincia demostraron el alto nivel musical en la zona. Licor de Pájaro, El Verbo Odiado, Distopía y Amórica (en la foto) fueron algunos de los que desfilaron por las tablas. Mientras, los más pequeños pudieron probar sus dotes de interpretación y creatividad en la plaza de San Pedro el Viejo.
Pero el plato fuerte tuvo lugar en la plaza de López Allué, donde se juntaron algunos de los nombres con mayor proyección en el ámbito de la música independiente nacional a partir de las 22.30. Los primeros en salir fueron los zaragozanos Capitán Sunrise, que hicieron un repaso por su imaginario pop fresco, aunque algo inofensivo. Pero el público comenzó a llegar para la actuación de The Bards, la sorpresa de la noche por su desparpajo, actitud y buen hacer frente a otros grupos más conocidos. Esta fue la única banda oscense que pasó por el escenario grande y allí presentó el que será su próximo y prometedor EP, "Try".
Thee Brandy Hips fueron los siguientes y, con el ambiente caldeado, les costó dar a sus magníficas canciones el aire y la contundencia que necesitaban. Por su parte, Grises hicieron sin duda la actuación de la noche, con un directo intenso y vibrante. Descubrieron algunas de las que serán las canciones de su segundo disco, con una tendencia que ahonda en interludios instrumentales con sonoridad tropical, más alejada de las referencias británicas que les habíamos escuchado hasta ahora en su "El Hombre Bolígrafo". The Noises se encargaron de cerrar a altas horas de la noche el certamen y demostraron cuáles son sus claves para estar entre esos grupos que hay que tener en cuenta en el panorama nacional: una actuación sin concesiones y un pop-rock magnético y con carácter.
Es la primera vez que veia a The Noises y aunq la hora no acompaño, era muy tarde y cada uno estaba a lo suyo, pocas veces habia visto un grupo así en huesca. Habia escuchado varias canciones pero despues de verles en concierto se han ganado un seguidor incondicional. Muy grandes