El Experimenta Club, paladares selectos
Conciertos

El Experimenta Club, paladares selectos

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03-10-2010
Empresa — ExperimentaClub
Sala — La Casa Encendida
Fotografía — Alfredo Arias

El proyecto E.A.R. (Experimental Audio Research) de Sonic Boom abre fuego con mucha calma, y sobre todo, con maneras más propias de Spectrum. Celebración del drone dislocado y de la maestría de quien se sabe maestro en desarrollos, y puede dar lecciones de cómo mandar sobre la máquina sin que se note. Pete Kember pone el listón demasiado alto para lo que queda de viernes. Después de seguir sus autopistas sucias, Xesús Valle inunda el patio con grabaciones de campo muy interesantes en concepto, e incluso suficientemente irritantes para una edición como esta. Sobra agresividad sonora y falta hilo conductor. Justo lo que les sobra a Carlos Giffoni, y sobre todo a los canadienses Nadja, que se toman el doom con una actitud muy cercana a los planteamientos post de los 90, pespunteando un final de la noche redondo. Entre ritmos pregrabados siempre en ascensión, el bajo de Leah Buckareff y la guitarra de Aidan Baker impresionan por la elección de texturas rugosas y oxidadas. Con grupos como ellos, aún se puede soñar con darle otra vuelta a la experimentación rock sin inventar nada nuevo, pero siendo originales de principio a fin.

El sábado polémico se abre con Ghédalia Tazartès, que dispara bases de cuerda, desde las que viaja hasta el funk clásico y la música concreta, luciendo una cacharrería elegante sobre la que hilvana un canto hondo hermoso. A Tazartès hay que agradecerle su sentido del humor, su falta de complejos, y la inmensa humanidad que desparrama sobre el escenario, pero sus cantos viejos terminan cansando en una puesta en escena en la que se echa de menos la compañía de un grupo para poder mantener la atención de principio a fin. Y de la elegancia a la gimnasia constante de Tarek Atoui, monstruo escénico capaz de hacer que olvides su música contemplando sus evoluciones imposibles sobre el escenario. Casi una hora de demostración de un drill interpretado con maquinaria propia que reabre el debate sobre el interés que puede tener en un festival de experimentación el hecho de ver a un desarrollador de software o maquinaria genial que, sin embargo, pincha a la hora de componer con sus inventos. Pero claro, la mayoría nostálgica viene a contemplar el renacimiento de Seefeel, maestros de la anomalía reducidos a trío (Scotch Egg al bajo prometía un plus de expresividad), que avanzan a trompicones por un repertorio lleno de accidentes que debía estar más preparado, y sobre todo, que aunque sea una delicia poderlos ver en directo en 2010, aún resultan más excitantes en disco.

Con la tercera jornada las fuerzas flaqueaban, de ahí que el comienzo de la tarde fuese calmado con el concierto de Bernhard Günter en el auditorio. En un silencio sepulcral el artista alemán fue mostrando los elementos que le han valido el reconocimiento en las últimas décadas como uno de los imprescindibles de la música electroacústica, la cual ayer abordó entre paisajes sonoros y mínimas aportaciones con su clarinete. Tras un comienzo tranquilo había que ir subiendo los decibelios y el ritmo para hacer frente al plato final de la noche. Livio Tragtenberg ofreció uno de los mejores directos de los tres días, demostrando que experimentación, melodía, instrumentos y arte visual no tienen porqué estar tan separados. El compositor brasileño maravilló en el dominio de todos los elementos, en especial la sincronización del formato visual con las proyecciones que no eran un mero soporte para distraer la mente, sino que entraban en juego con las bases que él lanzaba desde su portátil y los distintos instrumentos de viento metal que tocó en vivo acercándose por algunos momentos al free jazz y en otros al hardcore de máxima pegada. Un directo muy completo; crítica social incluida.KTL llegaban para poner el broche final al Experimentaclub 2010 a base de drone gracias a Peter Rehberg (Pita) y Stephen O’Malley (Sunn O)))). Oscuridad, crudeza en el sonido y una potencia que no dejó indiferente a nadie.

Un comentario
  1. me encantareda decir algo igetlinente pero es que soy un mono...ya me gustareda a mi ser un humano,rey de la creacif3n, hecho a imagen y semejanza de Dios, ( que no sereda tan bueno si empezf3 ya extirpandole una costilla, sin anestesia ni nada) como explican en las highschool de USA que siguen el creacionismo...pero es que yo soy me1s de Darwin y del Aneds de Badalona, oiga...La Fe mueve montaf1as, y la Fe por un peledn no quema a Galileo ...pero bueno, un montf3n de libros y de autores sed que sucarrimf3, la fe....nos ha jodedo.Un abrazo

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