El Donostikluba 2013-2014, ese circuito musical que recorrerá las salas de Donostia de octubre a mayo, se inauguró a lo grande el pasado fin de semana con una programación digna de no perdérsela. Durante tres días se celebró, en la mítica Gasteszena, un micro festival con un cartel macro que recogía a dieciséis bandas, todas de origen independiente, pero de estilos bien diversos.
Jueves 3 de octubre
La cita daba comienzo el jueves por la noche con la guitarra y voz de Bill Ryder Jones. Como si de un privilegio para unos pocos se tratase, el inglés brindaba un recital íntimo a una reducida y muda audiencia que siguió atenta las confesiones del ex vocalista de The Coral recogidas en su primer solitario "A bad wind blows in my heart". Tras él, un giro de 180 grados provocado por los enérgicos Za!.
El dúo catalán ejerció de auténtico catalizador la primera noche.
¿Cómo? Mezclándose con el público humeante de la puerta y guiándolo con una improvisación dinámica hasta el escenario. El trompetista a ritmo bailongo y el batería a golpe de baquetas contra todo mobiliario a su alcance, iban recogiendo a los allí presentes y llevándolos hasta el escenario al que treparon para dar comienzo a una actuación regida por la distorsión, la teatralidad, y la diversión.
No dejaron indiferente a nadie. El propio Bill Ryder Jones preguntaba a los de su lado cuál era el nombre de la banda para gritarlo en su apoyo, y la siguiente en subir a escena iniciaba su recital preguntando exactamente lo mismo: “What´s the name of the band playing before us”. No los conocían muchos, pero ninguno se olvidará de ellos.
La música alocada con importante componente electrónico llegaba a su fin, y se daba paso a la instrumentalidad de una Eleonor Friedberger, que presentó sus temas, junto con su banda, de un modo sincero, y distante. Se volvía a la música pausada, a las guitarras, y al engrandecimiento de la lírica.
Tras la estadounidense, L.A. (en la foto) daba continuidad a la exaltación de las letras.
Así lo comprobaron los pocos que se quedaron al concierto pasada ya la medianoche un día laboral en el tranquilo San Sebastián. Parecía imposible poder ver a los mallorquines en un concierto tan cercano y opuesto a esos masificados festivales a lo que tan acostumbrados están, pero el Donostikluba lo consiguió. Eso si, siguió habiendo un denominador común entre los bolos de esta banda en recintos festivaleros y el del otro día en Egia: su audiencia conoce y corea los temas de "Dualize" y el sonido se mostró igual de impecable. Da igual que sea en macro espacios al aire libre que en pequeñas salas cerradas, porque en San Sebastián las notas de L.A se aullaron también limpias, claras, aun sonando premeditadamente añejas, y potentes, muy potentes. Son una banda de primera división y así lo demostraron durante el bolo del Donostikluba con el que los mallorquines cerraron la primera jornada con su poderoso "Outsider". Ese tema que, en directo, galopa hacia uno como una manada de caballos, capaz de pararlo todo a su paso.
Viernes 4 de octubre
El viernes empezó silencioso y tranquilo. Lo inauguró la inclasificable propuesta de Don The Tiger. Adrián de Alonso ofrecía su intrínseca obra como preámbulo al pop alegre de Doble Petlina. Baile y sonrisas durante los temas de "De lo concreto a lo genera" en los que empezaban a verse a un púbico que iba dejando la seriedad a un lado y se iba relajando en la sala para disfrutar de la luminosidad de los catalanes.
El número de asistentes, para cuando Miss Caffeina salió a escena, ya triplicaba a los del jueves, y reinaba un ambiente más festivo, más parecido al que se respira en los festivales. Los de Madrid hicieron las delicias de las jóvenes entregadas en la primera fila y captaron la atención del resto de la audiencia con los temas de su "De polvo y flores". Ya no se hablaba tanto entre el público, y el rock contenido de la joven banda era capaz de despertar un interés que fue creciendo aquella noche con las alegres propuestas de los Cohete y los Wild Honey y que vio su colofón con los atrevidos Kokoshca: la primera banda capaz de hacer bailar al público del Donostikluba.
Si los dos grupos anteriores a ellos habían inundado la escena de teclados, ukeleles, percusiones varias o panderetas para interpretar sus animados temas, a los de Pamplona sólo les hizo falta la composición más tradicional del r'n'r para meterse a los donostiarras en el bolsillo.
Fueron ese batería, ese bajista, ese guitarrista y vocalista, esa guitarrista, teclista y vocalista, y la fuerza de su primer EP los que lograron colgar las cámaras de fotos a los gráficos y enloquecer a los críticos que, por primera vez en todo el festival, dejaban de comentar y observar para actuar, bailar, cantar y ovacionar. Fuerza, no sólo la que desprenden cuando se suben a escena, sino también su single "La Fuerza" que conmocionó a todos.
Sin duda alguna, los Kokoshca fueron los primeros en llegar a los pies del público, pero no los únicos, porque a los protagonistas de la segunda jornada les aguardaban unos fieles seguidores dispuestos a romperse las caderas y la voz en Gasteszena. Pero, para ello había que echarse aún unos bailes con el DJ Set de Whilem & The Dancing Animals para despedir el viernes.
Sábado 5 de octubre
El sábado la jornada empezaba abarrotada de raperos ávidos por descubrir los nuevos temas de La Mala Rodríguez. Donostia era la segunda parada de la gira de la andaluza, y allí apareció, como siempre, descarada y a estas alturas de su carrera también animada, graciosa y entregada al baile.
La rapera llegaba para presentar una "Bruja" cuyos temas sus fans conocen ya al dedillo, pero no se limitó a las canciones de su último álbum. Sino que regaló a la audiencia también sus más míticos "Tengo un trato", "Tengo lo que tú quieres" o "Mírame a los ojos si me quieres matar", durante un concierto regido por la interacción simpática constante con su fiel y entregado público y que se cerró con ese alegre "Marcha Tropical". Un broche de oro para un concierto redondo.
Lo que siguió, poco tuvo que ver con el hip hop aunque seguía guardando relación con el conocimiento de los asistentes de la obra de los artistas. El primero en escena fue Deptford Goth y ese teclado suyo apoyado por una viola cuya fórmula bien puede recordar a los grandes The XX en una versión pausada y más propia de un teatro con butacas que de una sala de conciertos. Pero el ritmo tranquilo siempre dura poco cuando los siguientes en aparecer son los alocados Mendetz.
Artillería pesada sobre escena y público entregado a ras de suelo para bailar esos ritmos electrónicos creados con guitarra, bajo, batería, teclado y sintetizadores capaces de resucitar a un muerto. Los catalanes hicieron vibrar a sus seguidores con cada uno de sus temas y les hicieron perder el sentido con el potente "Future Sex" que ofrecieron para cerrar el concierto.
Y ya sudados recibimos a los no menos cañeros The Whip para cerrar con sabor británico la primera entrega del Donostikluba 2013-2014: un circuito nacido en el 2010 para dotar de ritmo a las salas de San Sebastián que logró este objetivo con creces en su apertura. Claro que con las bandas llegadas para tal ocasión, era imposible no hacerlo.
Puntualización: Mala Rodriguez es nacida en Jerez
Gracias!
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