El día de la música Heineken, duetos por la música
ConciertosNacho Vegas

El día de la música Heineken, duetos por la música

7 / 10
Cristina V. Miranda — 21-06-2010
Empresa — Heineken
Sala — Teatro Circo Price
Fotografía — Alfredo Arias

El cambio de espacio y un complejo sistema de acceso -según el día y la hora la entrada al recinto era libre, de pago o gratuita con invitación- ha condicionado la celebración del Día de la Música de Heineken, que sorprendentemente –el espacio era sensiblemente más pequeño- en ningún momento llegó a registrar la riada de gente que sí acogió el pasado año el Matadero de Legazpi. Lo que hizo aún menos comprensible determinadas decisiones organizativas, como colocar al personal de prensa casi colgado del techo en unos “gallineros” desde los que difícilmente se veía el escenario y a donde el sonido no llegaba precisamente de la mejor de las maneras: apuntar en el listado de cosas a mejorar para el año que viene…Los conciertos del domingo arrancaron con la única incidencia técnica del día: Chinarro interpretó los dos primeros temas sin volumen. Una vez solventado el problema, el sevillano y su banda, con Jordi, Javi Vega y Pablo Cabra de vuelta, ejecutó con solvencia un concierto basado en su repertorio más reciente y que remató con “Los Ángeles” y “El rayo verde”. Luque aparecería de nuevo sobre el escenario para versionear a Triángulo De Amor Bizarro junto a Hola A Todo El Mundo -“El fantasma de la Transición” sonó mucho mejor que en la grabación para el disco del Día de la Música- que antes se habían permitido presentar algún tema nuevo y demostrar que el rodaje de directo de los últimos meses les está sentando realmente bien. A continuación dos de las bandas elegidas a través del concurso realizado por Radio 3 y Eurosonic, The Popopopops -otra banda más de pop bailable con charlston a contratiempo- y Daily Bread -teclados, bajo y batería, mucha energía y pocas canciones- que dieron paso al que se prometía como uno de los momentos del día, empañado por la ausencia a última hora de Benjamin Biolay. El galo debía interpretar un dueto con Christina Rosenvinge y su espantá la suplió con elegancia y una muy buena dicción en francés un atareado Antonio Luque. El resto del concierto de una Rosenvinge en paños menores -o casi- siguió la tónica bucólica, viola incluida, de sus últimas apariciones en Madrid. La sesión mañanera se cerró con dos grupos más del concurso de bandas europeas: Band Of Skulls -rock clasicote, rugiente y efectivo, en la línea de unos Kings Of Leon- y los islandeses FM Belfast, curioso experimento de pop electrónico emparentado con múm. La tarde noche arrancó con el concierto de Manel, que esta vez y al contrario de lo ocurrió cuando visitaron el Nasti, prefirieron dirigirse al público en castellano. Viéndoles en directo y teniendo en cuenta que la canción más celebrada es su versión del “Common People” de Pulp, se entiende que sean tan populares dentro Cataluña como aún minoritarios fuera de sus fronteras. Nacho Vegas y parte de su banda salieron para acompañarles a versionear un tema de Wave Pictures antes de afrontar su propio concierto con la alineación de lujo. Pocos “peros” que ponerle a Vegas: pocos grupos en nuestro país cuentan a sus espaldas con instrumentistas tan solventes como el asturiano, sin embargo hace tiempo que no se quita de encima esta sensación de ir con el piloto automático. Su cancionero, o aquello a lo que éste aspira, requiere de un peligro que no hizo aparición en ningún momento de su breve actuación. Más ganas le pusieron Fanfarlo que vinieron a hacer lo que Hola A Todo El Mundo unas horas antes con más tablas, mejores canciones y un cantante carismático con un registro vocal muy cercano al de David Byrne. Fue un buen calentamiento para que Delorean invitaran con su música a abandonar los asientos y entregarse al baile. Lo mejor que se puede decir de ellos es que a pesar de la sobrexposición de los últimos meses, aún no nos hemos cansado de verlos. Han conseguido encajar sus tres últimas referencias, dos largos y el “Ayrton Senna Ep”, de tal forma que en directo parecen formar parte de una única idea, que en esta ocasión llegó a su cenit cerrando la noche con “As Time Breaks Off”.
La segunda jornada coincidía con el partido de la selección española, pero aun con esas fueron bastantes los que optaron por hacer cola para disfrutar del primer grupo de la tarde, Polock. Los valencianos comenzaron un tanto fríos y distantes, quizás contagiados por la actitud de un público no tan escaso como disperso. Pero poco a poco y a medida que iban sonando las canciones de su debut fueron ganando en confianza y demostrando que tienen potencial, aunque en directo todavía les falte algo de rodaje. El momento álgido llegó con su despedida y entrada de Standstill. Juntos -hasta diez músicos sobre el escenario- interpretaron la que posiblemente es la mejor versión de cuantas se han hecho para este Día de la Música: “Race For The Prize” de The Flaming Lips. Standstill aprovecharon para presentar un nuevo repertorio basado en canciones de sus tres últimos discos, que fue recibido con entusiasmo desde el primer tema, muy especialmente en el caso de “¿Por qué no me llamas?” o “Todos de pie (prefacio)”. Entusiasmo que se reveló en forma de quejas al finalizar el concierto, a pesar de que se despidiesen anunciando que volverán en octubre. The XX, plato fuerte del día, mantienen el formato trío tras la marcha permanente de Baria Qureshi y se revelaron mucho más potentes que en su reciente concierto en el Primavera Sound. Con “Crystalised” o “Islands” como momentos álgidos completaron un concierto que, en general, cumplió con las expectativas, a juzgar por los muchos que, tras sonar “Infinity”, se quedaron reclamando un bis que nunca llegó.

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