Ecopop, en la cumbre
Conciertos

Ecopop, en la cumbre

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24-08-2009
Sala — Arenas de San Pedro

El “Castillo del Pop” volvió a abrir sus puertas en esta quinta edición
de un Ecopop, que por primera vez se alargaba hasta los tres días. Amaral, muy bien acompañados en la jornada del jueves por José Ignacio Lapido -acogido con aclamaciones por parte del público- y Los Pedales
-ganadores del concurso de maquetas de Ecopop 09-, hicieron todo un
despliegue con dos horas de espectáculo en las que Eva y Juan no
dejaron indiferente a nadie, haciendo gala de una imponente
profesionalidad. Destacar, en líneas generales, que el del jueves fue
un público diferente, bastante más rockero y maduro que el del resto de
días de Festival.
El viernes abrían la jornada la desconocida banda burgalesa Entertainiment,
avalada por el premio CyL Music Festival convocado por la junta de
Castilla y León y autores de un rock deshilachado y de aires
alternativos, que aún necesita bastante rodaje. Seguidamente Klaus & Kinski,
tímidos sobre las tablas como en ellos es habitual, mostraron su faceta
más krautpop, posiblemente dotada de referencias demasiado oscuras para
el festivo (festivalero) público “ecopopero”, que les recibió con
cierta frialdad. Cooper, por el contrario, poco esfuerzo tuvo
que hacer para que la audiencia corease todos sus temas, los nuevos y
los viejos. Despachó su actuación con la solvencia y energía habitual,
sirviendo para calentar motores cara a uno de los platos fuertes de la
presente edición. Con una sorprendente puntualidad y recién llegados de
la feria de Málaga, Lori Meyers dieron uno de los mejores
conciertos del Ecopop 09. Los de Loja se volvieron a dejar la piel en
el escenario y pusieron a bailar hasta al apuntador con “Luciérnagas y
mariposas”, “Alta fidelidad” o “Mujer esponja”, a estas alturas
auténticos himnos generacionales. A pesar de una ligera e
incomprensible huida de público, Love Of Lesbian, encargados de
cerrar la noche del viernes, fueron sin duda el broche perfecto para
esta segunda jornada. Santi Balmes y los suyos en perfecta comunión con
el público, convirtieron Ecopop en una fiesta lesbiana con temas como
“Allí donde solíamos gritar”, “Noches reversibles” o “Marlene”. Con
“Algunas plantas” de fondo llegó la fiesta final con la clásica conga
entre el público disfrazados de astronautas en esta ocasión. Si John
Boy existiera estaría orgulloso de ellos.
El sábado Ramón Madee en su faceta como The New Raemon
daba el pistoletazo de salida. Un poco tocado de voz (“me liaron la
noche anterior” se disculpó al principio…) estuvo acompañado de los dos
“Rickys” de Standstill, Falkner y Lavado, mostrando su faceta más
pop-rock con “Hundir la flota” o la versión de Nueva Vulcano “Mano
izquierda”, diluyendo la influencia de Serrat e invitando al público a
echarle un cable cuando los agudos se hacían demasiado cuesta arriba
como en “Tú, Garfunkel”. Ricky Falkner se mantuvo sobre el escenario
para acompañar a su protegida, la edulcorada Zahara que,
también en directo, se movió por esa peligrosa cuerda floja que separa
el mainstream de lo alternativo, sin dejar del todo claro de qué lado
finalmente va a caer. El contraste se hizo aún más evidente cuando dio
la alternativa a Standstill, que protagonizaron los momentos
más emotivos de la noche. Agotando los cartuchos de su aclamadísimo
“Vivalaguerra” -Enric dejó claro que tras tres años de exposición en
directo, ésta iba a ser una de las últimas veces que sacarían a pasear
este repertorio, centrados como están ahora en la grabación de su
séptimo disco- los catalanes, muy enérgicos, nos dejaron sin palabras
una vez más con piezas como “¿Por qué me llamas a estas horas?”, “1, 2,
3, sol” o “Feliz en tu día”. Se notó la comodidad con que se manejan
sobre el escenario y la experiencia acumulada en los últimos tiempos, a
pesar de que el espectáculo de luces no resultó tan espectacular y
efectivo como en otras ocasiones. Con “The End Of The Maiden Trip”
recién salido del horno los futuros teloneros de Coldplay, esto es The Sunday Drivers,
estuvieron una vez más a la altura, perfeccionistas en el aspecto
meramente musical y con la energía escénica que ha venido a aportarles
el fichaje de Martí Perarnau a los teclados. A destacar temas como
“Hola (To See The Animals)”, con la que sacan a relucir su lado más
sencillo y divertido o las ya populares “Do It” y “On My Mind”. We Are Standard
pusieron punto final al festival (Dj Rojiblanco al margen) y con ellos
llegó la locura. Todos los allí presentes bailaron como posesos “The
First Girl Who Got A Kiss” o “Don´t The Children Play Around”, sin
importarles que el sonido no fuera todo lo nítido que debiera. En
determinados momentos incluso se formó un pogo en las primeras filas
donde se repartió algo más que caramelos. Ver para creer. En
definitiva, que el Ecopop con sus parajes montañosos, sus amplios
espacios y casi total ausencia de colas (a pesar del éxito de público:
sold out las tres noches) cierra la edición del crecimiento con nota,
convertido en una de las citas más agradables y disfrutables del
apretado calendario festivalero nacional.

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