Demoscópicas en Donosti con Naica + Frank
Conciertos

Demoscópicas en Donosti con Naica + Frank

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15-02-2014
Empresa — Mondo Sonoro
Sala — Le Bukowski
Fotografía — Jásminka Romanos

A eso de las 20 horas el público ya se había agolpado a las puertas de la sala Le Bukowski, el garito con pedigrí rockero de Donostia. Se había anunciado puntualidad británica y los propios miembros de Frank estaban listos para abrir la velada a una hora más propia del pintxo que de un concierto de rock. Todas las invitaciones se habían agotado y hubo unos cuantos que se quedaron con las ganas de ver en directo a dos de las más agradables sorpresas que ha dado la música guipuzcoana en los últimos tiempos.

Por una parte Frank, un quinteto que se formó el pasado verano después de que Sara Comerón, su cantante, tomó una de las decisiones más importantes de su vida: sacar las canciones de la habitación y cristalizar un proyecto que acaba de grabar un primer EP que saldrá a la luz en los próximos meses. Frank es folk-rock de dejes americanos intenso y hermoso. Y tras media docena de conciertos, uno tiene la sensación de que estos amigos llevan tocando media vida juntos. Últimamente les habíamos visto acompañados de unas fantásticas visuales en la sala Kubo de la Kutxa y en Undermount, y en Le Bukowski salieron a pelo.

El repertorio, el mismo que les ha funcionado hasta ahora. Un inicio arrullador, muy suave, con “Same Old Room”, un cuerpo central más guitarrero y movido (“4 golpes, “Memory of the tree”) y el final emotivo y sentido de “The Wind You Are” enlazado con “In The Storm”. Apuesta ganadora. Le Bukowski y su acústica peleona no es quizás el mejor escenario para disfrutar de la voz de Sara y las filigranas a la guitarra de Iñigo pero salvaron los hándicaps (incluido el molesto murmullo de una parte del público) con buena nota. Ya tendrán tiempo de doctorarse en este mismo escenario cuando presenten oficialmente su debut el 30 de mayo.


Naica
, por su parte, entraron a matar. “Saturnalia”, su segundo disco, es un estupendo compendio histórico de indie-pop español, pinceladas ruidistas y sugerentes teclados espaciales. Es sorprendente el giro que ha dado la banda de Hondarribia y los 9 temas merecen salir de Gipuzkoa para conquistar el resto de la Península. Y sí, fueron a matar porque teniendo en cuenta las limitaciones sonoras de la sala había dos opciones: tratar de emular la vertiente más melódica del álbum y acariciar a los asistentes o tirar por la vía noise y shoegaze.

Optaron por el ruido desde el principio, a través de una larga introducción instrumental donde las guitarras coparon todo el protagonismo. Obviamente, no es lo mismo gozar de “Saturnalia” y sus ricos matices en el exterior de las terrazas del Kursaal, donde actuaron este verano e introdujeron parte del nuevo repertorio, que en Le Bukowski. La música de Naica necesita respirar y expanderse al cielo más que acabar rebotando en cuatro paredes. Y en este plan, los highlights del álbum -la inicial “Llegada” y el epílogo de “Treinta lunas”- pierden buena parte de su efecto evocador. Pero quedémonos con la lectura positiva: Naica se acaban de embarcar en una pequeña gira de presentación del LP y están a tiempo para pulir algunos detalles de su directo, como el tratamiento de voces o la definición de su sonido. “Saturnalia” se ha ganado a pulso varias oportunidades más.

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