Desde la prueba de sonido, donde con montar, enchufarse y dos canciones cada grupo tuvieron bastante, se notaba en el ambiente una buena sintonía, unas ganas de disfrutar y pasarlo bien por parte de las bandas, que luego se reflejaría en el escenario y eso se transmitió al público que disfrutó a rabiar.
Empezaron De Pirámide, las chicas de la banda local, con sus vestidos kitsch para la ocasión y que tras un tiempo en barbecho por la emigración a Argentina de su bajista, con unos pocos ensayos, tuvieron suficiente para refrescar los temas y sonar en directo mejor que en el disco. Con los temas que tienen, la actitud y la presencia, de haber nacido treinta años antes en Madrid, Barcelona o Nueva York serían una banda de referencia por su originalidad, frescura y buen hacer. Con un bajo, una batería, voz y un esporádico cencerro, son capaces de hacer unas canciones con mayúsculas, que enganchan desde la primera escucha y es un síntoma de que algo está ocurriendo en Alicante, donde hay una gran escena suburbana, con bandas de diferentes estilos que tienen algo bueno que ofrecer.
Otra cosa a destacar de la fiesta demoscópica alicantina, ha sido el feeling y la conexión entre dos bandas de Benidorm y Alicante, que por cercanía y calidad debería ser algo natural, pero parece ser que no es así, salvo excepciones como la de esta noche. Sonaron todas las canciones de su Cd autoeditado y realmente, no hacía falta más. La parroquia local, las conoce, las disfruta, corea y participa del espectáculo inflando, lanzando y agitando los globos corazón lanzados por Mar, su cantante. Tito, el alma máter del local que lleva más de treinta años inundando de rock and roll los cerebros de su clientela, ayudaba lanzando confeti y controlando mesa de sonido y luces. Así fueron sonando uno tras otro, ”Me gusta”, ”Camiseta porno”, “Amparo”, que sigue en el paro y por eso seguirá rallando pan, en vez de comprarlo rallado, como dicen en una de sus letras.
Un directo rápido, directo a las neuronas para sin mucho tiempo de transición dar paso a los de Benidorm, Emergency Ponchos, que con su disco recién editado (que se vendió como churros tras el concierto) y su rock and roll-punk fresco de la costa este, acabaron de alegrar al personal.
Hacen lo que tienen que hacer los grupos, tocar, tocar y tocar. La semana pasada tocaron en Madrid y Talavera, no se estancan en su territorio y propagan su música por donde haga falta. Aquí sus fieles, les pedían con insistencia su hit “Te jodes” y se lo dieron al final, tras haber dado un repaso a sus otras canciones, verdaderos himnos como “Raro”, la californiana “Bucle” o “Lo que te gusta de mí”, donde Elvira explota su tono vocal. No hubo tiempo para más, los asistentes contentos. ¡Viva la fiesta demoscópica…! que ha vuelto con fuerza a Alicante.
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