La fiesta demoscópica de Mondo Sonoro en Bilbao fue lo que todo evento como ese debería ser: un programa variado y lleno de talento, con representación de estilos muy diferentes de manos de bandas con muy diferente recorrido, pero de gran categoría.
Abrían Radifunkens, una joven formación Navarra que sigue sorprendiendo con el cambio de rumbo expuesto en su nuevo EP. Sobre el escenario prescindieron del vocoder, pero quedó claro que la banda pretende tocar muchas músicas diferentes, aunque todas ellas con rollo y contundencia. Son muy jóvenes y son herederos, cómo no, de su generación. Eso podría pesarles a la larga, pero dominan el directo y sus propios recursos como para defender cualquier cosa que les apetezca tocar en el futuro.
John Berkhout son una banda de ascenso meteórico; tanto, que corren peligro de ser devorados por su propio éxito. Viéndoles en directo es imposible no pensar que se está ante una gran banda. Pero, también, uno acaba por preguntarse hasta dónde pueden dar. Sus canciones, sus deliciosos arreglos y dominio del sonido son una maravilla, pero la construcción de su show –el repertorio, las dinámicas– pendulea peligrosamente alrededor de la monotonía.
Había ganas de escuchar a Audience presentando su flamante nuevo disco en Bilbao, y no defraudaron. Los de Gernika se han ganado a pulso el ser uno de los grandes referentes de la escena, gracias a una carrera con muchos movimientos, pero sin altibajos. Pocas bandas en activo son tan poliédricas, y pocos se mueven entre sonidos tan osados sin patinar, pero Audience son precisamente eso: un caleidoscopio de influencias que salen del rock americano de raíces y que, con un directo que derrocha originalidad y actitud, tiene la extraña cualidad de sonar completamente moderno.
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