Dcode Festival, la tercera, en la frente
Conciertos

Dcode Festival, la tercera, en la frente

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Cristina Pancorbo — 14-09-2013
Empresa — Live Nation España S.A.U.
Sala — Universidad Complutense
Fotografía — Alfredo Arias

La tercera edición del Dcode confirmaba desde primera hora que ya cuenta con todos los credenciales como festival de referencia, con un “sold out” por delante y una cierta mejora en la organización de los accesos o en la distribución del recinto. Demostrando que la experiencia es un grado, la reducción del cartel a un solo día se reveló a lo largo de la jornada como el gran acierto de la organización y, entre lo indie y lo mainstream, cada uno de sus protagonistas fue confirmando sobre el escenario su derecho a formar parte de uno de los carteles con más tirón que ha habido este año en el calendario musical.

Fuckaine, grupo ganador del concurso que organizaba el festival, era el encargado de calentar motores al comienzo de la tarde con su mezcla de post punk y electrónica, si bien una hora más tarde, con Varry Brava y los primeros asistentes dándolo todo bajo un sol de justicia, quedaba claro que nadie había ido allí a perder el tiempo. Tan estrafalarios y bailongos como esos años ochenta que citan entre sus influencias, los murcianos aprovecharon su momento, incitando al baile con su mezcla de pop y música disco, exprimiendo todas las posibilidades que el estribillo de “No gires” tiene en directo y revelando al final de la actuación que “Radioactivo” es su hit indiscutible.

La propuesta de Izal, más moderada en lo que al pop se refiere pero con la misma capacidad para generar una respuesta en los asistentes, tomó el relevo. Comenzó con “Extraño regalo”, de “Magia & efectos especiales”, el debut que le ha valido al autor navarro convertirse en Artista Revelación del 2012 en los Premios de la Música Independiente, pero en seguida aprovechó para anunciar la salida de su segundo disco en octubre y dar paso a “Jenna Fischer” como adelanto. Con el público coreando “Tu continente” y “La mujer de verde”, tema con el que cerró su actuación, confirmó que ya tiene un hueco dentro de la escena nacional.

La batería y la guitarra que al más puro estilo de los 50 dan forma a los temas de los británicos The Hot Soles abrían inmediatamente después la programación del escenario Campus Live. Este espacio, apartado de los dos escenarios principales, ofrecía una programación alternativa y de lo más interesante, con caras nuevas o no tan conocidas, como Giuda, los italianos que se han descubierto como los últimos herederos del glamrock inglés o , que bajo la batuta de Karen Marie Ørsted se ha ganado el apodo de “los Grimes daneses”. Toundra o Kostrock eran otros de los integrantes de su pequeño gran cartel, si bien los únicos que consiguieron mayor afluencia fueron los daneses Reptile Youth, que con su debut homónimo llevan rompiendo pistas durante el último año, y Buffetlibre DJ, encargados de cerrar la cita con este escenario. Por desgracia, tanto la ausencia de pantallas y de potencia como el solapamiento de las actuaciones con las principales del festival, hicieron que sus artistas quedaran relegados a los momentos de asueto de los asistentes más curiosos o a la dispersión natural del público.

A media tarde, el festival daba paso a los puntos fuertes del cartel, con un John Grant que tras saludar en castellano dio paso a “Vietnam” y otras de las joyas que atesoran su último disco, como “GMF” o la que le da título, “Pale Green Ghosts”, protagonistas de su transición desde lo acústico a lo electrónico. Con la elegancia que le caracteriza (más allá de su chorro de voz), encontró la manera de mezclar sus nuevos temas con los del anterior, “Queen of Denmark”, ofreciendo sin duda uno de los mejores conciertos de la jornada. Tras bajarse del escenario, el artista de Denver se mezclaba entre el público que asistía al concierto de L.A. Cargados de energía, los mallorquines justificaron su ascenso durante este último año y presentaron los temas de “Dualize”, su último, pero no tardaron en hacer hueco a las de su ya emblemático “Heavenly hell”, como “Hands” o “Stop the clocks”, protagonista esta última de uno de los momentos más coreados por el público.

La hora punta del festival llegó de la mano de Love of lesbian, que tan solo con los primeros acordes de “La noche eterna” lograban la primera de las muchas ovaciones multitudinarias que tuvieron lugar durante su actuación. Por su set list pasaron algunas de las canciones que les han ayudado a dar un salto más allá del indie, como “Segundo asalto”, que Santi Balmes cantó con Eva Amaral como invitada sobre el escenario, “Club de fans de John Boy” o “Algunas plantas”. Entregándose y reinventándose en los detalles (como en el momento en que incluyeron los acordes del “Amante bandido” de Miguel Bosé), se despidieron con el “Fantastic Shine” que tanta fama les ha dado estos últimos meses. Después llegaron Foals y toda la expectación que suponen sus escasas apariciones por nuestro país. Vinieron a presentar “Holy fire”, su nuevo álbum, logrando un derroche de todo su potencial para el math-rock con temas como “Inhaler”, “My number” o “Two Steps, twice”, con la que cerraron su concierto, pero también con canciones más antiguas. “Spanish Sahara” no podía faltar.
Tras ellos, comenzaban a sonar los acordes de “Diane young”, uno de los hits que se encuentran en el último disco de Vampire Weekend y que presentaba el concierto de los neoyorkinos. Con el público rendido desde el principio, consiguieron algunos de los momentos más álgidos de la noche durante “Holiday”, “A-Punk” y por supuesto “Horchata”, algunas de sus canciones más famosas, pero también demostraron su evolución cuando hicieron sonar “Ya hey” o “Unbelievers”, dando testimonio de su buen hacer a la hora de mezclar lo analógico y lo digital en el mismo pack.

Con el reclamo de la que ha sido su única actuación de este año en España llegaba después Amaral. Tras “Hacia lo salvaje” y su famosa “Kamikaze”, una emocionaba Eva Amaral expresaba al público lo mucho que deseaba que llegara ese momento, y tras explicar el cambio de ciclo que llegaba con él daban paso a “Hoy es el principio del final”. Fue un concierto completo, con algunos de los temas más conocidos de su carrera, alguna que otra versión y un adelanto de lo que preparan para su último disco, dando lo mejor de ellos en todo momento.

Finalmente comenzaba la madrugada y con ella Franz Ferdinand. “No you girls”, con la que hace cuatro años rompían las pistas de baile, era la encargada de testear su sonido y de dar comienzo a un concierto en el que los escoceses fueron a por todas. La respuesta del público que, según la organización rondó en su máximo momento de 25.000 personas, compensó cuando los temas de su recién publicado “Right Thoughts, Right Words, Right Action” se mostraron más verdes (especialmente en “Evil eye” o “Treason! Animals”) y se desbordó como, era de prever, con la llegada de “Take me out”, “This fire” y “Ulysses”, clásicos ya del indie rock de esta última época. Aunque tras su concierto el público comenzó a dirigirse hacia la puerta de salida, aún quedaba el concierto de Capital Cities, que por segundo año consecutivo acudían al festival madrileño. Comenzaban con una personal versión de Pink Floyd pero no tardaban en aparecer “Kangaroo Court” o “Safe and sound”, el hit que da título a su último disco. Al ritmo de sus coordinados bailes ochenteros y haciendo gala de las habilidades de su trompetista, supieron convertir su actuación en un divertido fin de fiesta y en el perfecto aperitivo para que los más juerguistas terminaran la noche con los DJs de The Warriors.

6 comentarios
  1. Una lástima que no puedas decir nada de Toundra por estar en Vampire Weekend. Dentro de unos años estoy seguro de que te arrepentirás de no haberlo previsto!

  2. No creo que fuéramos al mismo festival, o no tendrías entradas de ciudadano de a pie, porque eso de mejorar la organización... lo veo un poco adulador. Fue un desastre de organización, un aforo desbordado, vamos, un Madrid Arena en potencia, al filo de la tragedia.

  3. Mal organizado estaba si no sabes a lo que ibas. Yo directamente me lleve la comida, aproveche el escenario pequeño todo lo que pude, intente coger sitio en los grandes de lo que quería ver, y a mi novia la meti en el baño de tios. Si te metías en su espiral borrega lo llevabas claro. Colas, colas..

  4. Que seas un listillo gracias a tu experiencia en los festivales no quiere decir que estuviera mal organizado. Yo hice lo mismo que tu obviamente motivado por la falta de prevision de los organizadores

  5. AKAIK yov'ue got the answer in one!

  6. I am going to Sziget in Budapest in August. Its described as the European Glastonbury with gunraateed sun, cheep beer and bags of culture, with the added bonus of being in an awesome city.I went to the 40th anniversary of Glastonbury a few years ago where it was blistering sun the entire time. I never want to go back and ruin that awesome memory in the mud and rain and European festivals are a great way to do the festival thing in places that might possibly out do Glasto!

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