Chivo y The Wizards en nuestras demoscópicas de Bilbao
Conciertos

Chivo y The Wizards en nuestras demoscópicas de Bilbao

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27-02-2015
Empresa — Zarata
Sala — Stage Live, Bilbao
Fotografía — Koldo Orue

La escena bilbotarra y por ende bizkaitarra cuenta con argumentos suficientes como para estar bien situada en el panorama actual, o al menos esa es la sensación que uno tiene. Sin bucear demasiado unos cuantos nombres salen a flote e imagino que en estos momentos en más de uno estaremos de acuerdo. Dos de esos son los que hoy nos ocupan, reclamo idóneo para acudir a otra de las anuales fiestas demoscópicas de Mondo Sonoro y disfrutar con sonidos contundentes, ambientes densos, profundidad y sudor junto a dos formaciones que demuestran su poderío en las distancias cortas. Desérticos y sabáticos, similares y diferentes. Unos con camino recorrido y otros de fulgurante explosión. Las densas atmósferas de Chivo frente a los directos en el mentón de The Wizards, así que la decisión se antojaba sencilla, más teniendo en cuenta la gratuidad del evento en la sala Stage Live.

Chivo es un cuarteto que aun siendo de la margen izquierda se mueven cual lagarto en las dunas californianas, enarbolando la bandera del stoner rock desde hace una década y que tras dos álbumes editados, “Swamp Of Sounds” en 2010 y tres años más tarde “Cantankerous Rock”, están a la espera de meterse de nuevo en un estudio y visitan lugares como Francia Bélgica o Italia continuando con su propuesta de ambientes áridos y ácidos del desierto. Nos reciben con la contundencia de “Roof T.V.”, demostrando sus intenciones, donde sobran las excentricidades y pesan las razones que determinan el cariz de una banda. El guión utilizado es prácticamente el orden de su última aportación y suenan las penetrantes melodías de “Drill Of The Horn”, “Feed The Show” y “Eyes Fire Desire”, rotundos minutos de espiritismo cósmico y momentos de ritmos poderosos acompañados por el intenso oleaje que conforman cabezas y brazos en movimiento. La sombra del señor García es alargada, y en el cancionero de los chicos se adivinan sus aventuras, desventuras y su aura en la figura de Aitor, un cruce del propio John García y Mark Lanegan, no sólo por la actitud ante el pie de micro, sino porque son todos poseedores de una grave y envolvente voz. Esos caminos guiados por afilados wah-wahs y hechizantes armonías nos llevan a “Make Things Hard”, el saludo a sus compañeros de escenario, psicodelia mantenida en un retador ritmo que tal vez no consiguiera la respuesta deseada por parte del respetable. Versionan a Stone Temple Pilots con “Plush” y se despiden con el excelente desarrollo de “Rockets On Fire” y “Wax Legs”, la novedad de una sobria actuación.

Descanso merecido. Por momentos el oxígeno parecía escaso, y mientras cambian la cara al escenario salimos un momento a desentumecer músculos, airearnos y hay quien apura un cigarrillo. Lemmy y sus huestes nos saludan en la reentré, pasamos por la barra y nos dirigimos a unas primeras filas que comenzaban a estar colmadas, no en vano se esperaba con entusiasmo a unos tipos que lograron el 1er premio en el pasado certamen Villa de Bilbao, impetuosos, enérgicos y bizarros. No se hacen esperar mucho y comienza el ritual con el habitual grito de guerra: “We are The Wizards!!” Su tarjeta de presentación vía “Gravepisser” las densas arenas movedizas que te atrapan y de las que no conseguirás escapar fácilmente. Perceptibles aires sabbathicos pero no por ello dejan de tener una seña de identidad propia, ni mucho menos. No cabe duda que gran parte de las miradas se centran en Ina, histriónico vocalista que se mueve convulsivamente por el escenario, se desgañita y ofrece el 100% cuando coge un micro y ha de alentar a las masas. Personal. Gutural. Melódico. Sus compañeros de aventura no le van a la zaga, y nada mejor para ello que lo descubras por ti mismo. Comprobarás que son tan añejos como frescos, caerás rendido ante los sentidos riffs de Felipe en “Plagues”, el EP que agotaron y les sirvió para romper moldes, girar incesantemente y participar en el Villa. Metáilicos, oscuros, arrolladores en “Saviours”, donde la brillante Les Paul de Jorge se te meterá entre ceja y ceja y no dejarás de admirar sus destellos y precisos wa-wahs. Por supuesto el headbanging hará acto de presencia cuando el lisérgico Thunderbird de Eneko te contagie su constante compás en “Cimmerian Lard” y los platillos siderales de Dave te insinuarán en “Welcome To The Future”. Por momentos huelen al humo que desprenden los instrumentos en el rock ardiente y pegadizo “Deal With A Witch”, y aparecen los sonidos de ultratumba con “Curse Of Hecate” donde las guitarras vuelven a cobrar protagonismo alternando con el omnipresente Ina y su carismática imagen, sus innumerables gestos de poder y comunión con el público. En apenas un año y medio de existencia estos chicos han demostrado que con fe, ganas, actitud y sacrificio se puede lograr. Y se pueden fabricar sinuosas delicias como “Serpent Mind Blowin’”, demostrando la versatilidad del conjunto, dándolo todo hasta el último suspiro, ese que llegó cuando presentaban nuevas canciones y el infortunio hizo acto de presencia cebándose con el bajo. No había tiempo para el cambio de cuerda. Era tiempo de celebrar otro encuentro mágico con The Wizards.

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