Gol en el 90
ConciertosBarry B

Gol en el 90

8 / 10
Gonzalo Arranz — 04-02-2026
Fecha — 29 enero, 2026
Sala — Stage Live, Bilbao
Fotografía — David Mars

Barry B hacía la primera parada de su fin de semana largo por Euskal Herria con un concierto en la sala Stage Live de Bilbao, que lució abarrotada y dejó a más de uno con las ganas de acudir. La sensación es que, si sigue esta trayectoria, el cantante arandino irá llenando plazas cada vez más grandes. Con unos inicios más ligados a lo urbano, el proyecto ha progresado a sonidos más cercanos al pop rock alternativo; todo iba a caber en el show de casi hora y media.

Fue un bolo con energía rock’ n’ rollera: el inicio instrumental evocaba el ‘Fuckin’ in the bushes’ que sonará en ‘Snatch, Cerdos y Diamantes’ y el chubasquero britpop que vestía el solista parecía toda una declaración de intenciones. La pretensión de la banda era vencer y convencer, como el ‘Joga Bonito’ del primer tema. ‘Taj Majal’ y ‘TK’ fueron el tránsito urbano previo al primer pelotazo rock: ‘Quieres Autodestruirte Conmigo?’. Primer gol de la noche y momento perfecto para quitarse el chubasquero y dejar al descubierto una camiseta vintage del Athletic, que traía a la mente el poderío en el área del mítico Ismael Urzaiz.

La contundencia no tiene por qué denotar falta de delicadeza, como demostraba la sensibilidad de ‘Vis a Vis’. ‘Kit Kat’ fue un homenaje a “los que estaban allí desde el principio” y ‘ROOKIES’, con energía hip-hopera, atronó a medio camino entre la épica y el romanticismo: “aunque vaya de rookie pararía una bala por ti”. La muy estimable ‘Trankis’ quedó algo deslucida por los pregrabados que tuvieron que meter en la parte de Aitana; precedió a las reminiscencias Pixies de ‘Gigante de Cristal’, que demostraba la soltura con la que Barry B navega los mares bravíos de la vulnerabilidad.

“Vamos a ponernos un poco melancólicos, ¿no?”, anunciaba antes de la preciosa ‘Todo Ese Dolor’ y la fragilidad y la abnegación de ‘El Lago de mi Pena’: “en esta vida todo es cuestión de azar, tiro los dados por si esquivo la condena”. Ese temazo que es ‘El Efímero Arte de Perdonar’ se sintió como sacar a tu estrella en el segundo tiempo, se dibujaba el 10 de Yeste en esa zamarra que lucía en forma de guiño. ‘Komantxeria’ fue la excusa perfecta para involucrar al público en el triunfo, con los brazos de los asistentes unidos y saltos al estilo Manchester City/Oasis.

A pesar de la goleada, aún quedaba dinamita en el banquillo: ‘Infancia Mal Calibrada’, ‘Chocolate Axe’ y ‘Monster Truck’, cada una con mimbres diferentes: momentos que evocaban a DMA’s o los aires latinos de ese “mami quiero besarte”. El frontman agarraba la guitarra por primera vez para el alegato de conexión generacional y letra excelente que es ‘Victoria’. Calma antes de la apoteosis. Un riff ya muy reconocible y los primeros versos del orgullo de la casa: “quiero congelar el sueño en el que pudimos hablar, sin miedo a sentirme un desconocido”. ‘Yo pensaba que me había tocado Dios’ hacía al público estallar y Barry B se unía al jolgorio lanzándose a la masa. El partido estaba más que ganado, pero la euforia final tuvo la belleza de un gol en el 90.

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