Lo que me llama la atención hoy es que al escucharlo me encuentro con un tema titulado “Legs Larry At Television Centre” que es purito Godspeed You Black Emperor!. Y que este domingo GYBE! actúan en Madrid en un absoluto ejercicio de nostalgia: cómo han cambiado los tiempos desde aquel fallido (para ellos, que no para mí ni creo que para su público entonces) concierto de Heineken hace diez años. Creo que aquel llenazo con un grupo tan “difícil” fue una de las primeras veces en que tomé conciencia de que algo estaba cambiando en el mundo de la música y que lo alternativo sí que tenía una salida comercial.
Por cierto, para este domingo GYBE! han solicitado explícitamente al promotor que no haya prensa gráfica ni escrita en el concierto. ¿Una forma de asegurarse un puñado de entradas que haga más lucrativa su gira? ¿O tal vez el modo de seguir alimentando el mito de grupo incómodo, ácrata y ajeno a la maquinaria promocional y discográfica? Lo cierto es que hace unos años tuve la oportunidad de entrevistar a Efrim, su principal ideólogo, a propósito de uno de los discos de A Silver Mt Zion y no me pareció para nada un tipo especialmente místico o huraño. Tampoco hace un tiempo cuando actuó con estos en la sala Caracol y se mostró especialmente comunicativo con su público, muy interesado en todo el tema este de la crisis financiera mundial.
Lo que me llama la atención hoy es que al escucharlo me encuentro con un tema titulado “Legs Larry At Television Centre” que es purito Godspeed You Black Emperor!. Y que este domingo GYBE! actúan en Madrid en un absoluto ejercicio de nostalgia: cómo han cambiado los tiempos desde aquel fallido (para ellos, que no para mí ni creo que para su público entonces) concierto de Heineken hace diez años. Creo que aquel llenazo con un grupo tan “difícil” fue una de las primeras veces en que tomé conciencia de que algo estaba cambiando en el mundo de la música y que lo alternativo sí que tenía una salida comercial.
Por cierto, para este domingo GYBE! han solicitado explícitamente al promotor que no haya prensa gráfica ni escrita en el concierto. ¿Una forma de asegurarse un puñado de entradas que haga más lucrativa su gira? ¿O tal vez el modo de seguir alimentando el mito de grupo incómodo, ácrata y ajeno a la maquinaria promocional y discográfica? Lo cierto es que hace unos años tuve la oportunidad de entrevistar a Efrim, su principal ideólogo, a propósito de uno de los discos de A Silver Mt Zion y no me pareció para nada un tipo especialmente místico o huraño. Tampoco hace un tiempo cuando actuó con estos en la sala Caracol y se mostró especialmente comunicativo con su público, muy interesado en todo el tema este de la crisis financiera mundial.
Pero recuperando a John Cale: mi canción favorita suya es una cosa así como muy orquestada y que formaba parte de un disco menor. Reconozco que está lejos de la inspiración pop que emana “Paris 1919” y que esta ¿pieza? tiene algo de arty-ficial y relamida, pero sigue fascinándome casi veinte años después de que me topara con ella un día en el programa de Jose Miguel López en Radio 3, cuando Discópolis tenía una “re-conexión” rock… Aunque el texto original es de Dylan Thomas, acabo de caer en que el tema tiene un puntillo Disney, ¿qué no?
Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.