Nos adentramos en el "Hounds Of Love" de Kate Bush , un verdadero milagro
EspecialesKate Bush

Nos adentramos en el "Hounds Of Love" de Kate Bush , un verdadero milagro

Sergio Ariza — 21-01-2026
Empresa — Noble
Fotografía — Carátula del disco

Calificar a Kate Bush como una 'rara avis' dentro de la música pop es quedarse muy corto, Bush es una especie de milagro que supo crear un mundo sonoro y visual totalmente propio en un mundo dominado por hombres y que sirvió de inspiración para muchas de las mujeres que llegaron después de ella.

Kate Bush se acabó convirtiendo en ese referente sobre el que han orbitado artistas como Björk, Fiona Apple, St. Vincent, Julia Holter, Tori Amos, Joanna Newsom y un largo etcétera, pero siendo también punto de referencia para exploradores musicales como Radiohead, Outkast o Perfume Genius que tendrían a "Hounds Of Love" como punto de referencia.

La británica fue una pionera que abrió nuevos caminos para la música pop y lo hizo siendo de las primeras mujeres en tener éxito escribiendo su propio material. Con apenas 19 años se convirtió en la primera artista que conseguía un número 1 en las listas británicas de sencillos con una canción compuesta totalmente en solitario, se trataba de "Wuthering Heights". Con sus progresiones armónicas inusuales y longitudes de frase irregulares, era difícil catalogarla como una nueva Carole King, lo suyo era un territorio nuevo para la música pop.

Lo increíble es que esa canción y el primer disco que sacó, "The Kick Inside"(78), iban a parecer algo normal según fuera avanzando la carrera de Bush y esta fuera tomando todavía mayor control sobre sus creaciones. En 1980, con su tercer disco, "Never For Ever", a los 21 años de edad, se convertiría en la primera artista británica en conseguir un número 1 en las listas en solitario, además de la primera artista femenina en entrar directamente al número 1. Para ese momento además de escribir todas sus canciones, Bush ya coproducía el disco junto a John Kelly. Para ese momento en su música ya habían aparecido los sintetizadores y los programadores como el Fairlight CMI, que se convertiría en una de sus señas de identidad.

Un mundo en sí misma
Cuando dos años después apareció "The Dreaming"(82), un disco todavía más arriesgado y experimental, Bush ya sería la productora en solitario. En una escena británica fragmentada en pequeñas escenas contrapuestas: gótica, supervivientes del rock progresivo, post-punk, Nuevos Románticos, synthpop y dream pop, Kate Bush compartía elementos con la mayoría de ellos, pero era un mundo en sí misma, quedando fuera de etiquetas y clichés. Eso sí, a pesar de que en la actualidad está considerado uno de sus mejores trabajos, en su momento "The Dreaming" fue casi rechazado por su discográfico por no tener potenciales éxitos (la única canción que tuvo un mínimo de éxito en las listas fue "Sat In Your Lap") y terminó vendiendo mucho menos que sus predecesores.

Ante esto Kate Bush decidió desconectar de Londres y la escena pop y retirarse junto a su pareja sentimental, y bajista, Del Palmer, para instalarse en una granja del siglo XVII. Allí construyeron un estudio de 48 pistas en el granero de su familia, donde ella siguió estudiando y dominando el Fairlight CMI, el pionero sintetizador de muestreo digital que destacaba en "The Dreaming".

Bush se tomó su tiempo para escribir las canciones del disco y ver en qué dirección le llevaban. La mayoría de las canciones fueron compuestas en el Fairlight y en sintetizadores y no en el piano como había hecho en los primeros discos. A Bush le atraía la frialdad que aportaban los sintes a sus temas más oscuros y tristes, en contraposición con los instrumentos acústicos que daban una calidez humana que creaba una oposición que le fue muy útil en este trabajo.

Un parón de 3 años en los 80 no era nada habitual y, mucho menos, que una artista femenina fuera la compositora, arreglista y productora en solitario de sus trabajos, pero Kate Bush era cualquier cosa menos habitual u ordinaria, y este nuevo disco iba a ser todavía más especial, porque a pesar de no ser un disco doble, tendría dos caras totalmente distintas.

Mientras escribía el disco Bush vio como le salían algunas de las canciones más redondas y perfectas de su carrera, pero cuando creó "And Dream Of Sheep" supo que tenía algo distinto, y comenzó a escribir canciones que seguían esa historia como si fuera un guión. Cuando tuvo terminadas las canciones Bush vio que eran dos proyectos totalmente separados y siempre consideró a "The Ninth Wave", que así llamó a esa suite de canciones, una especie de película que comenzó con "And Dream Of Sheep", de donde sacó el concepto de la historia. Una persona en el agua con un chaleco salvavidas, intentando no dormirse, para no ahogarse, y su imaginación desatándose en esas terribles circunstancias.

¿Comercio o arte?
Tras varias sesiones de grabación en Irlanda, Bush se encargó de mezclar el disco y añadir varios ‘overdubs’, liderando todos los pasos del disco. No había mucha confianza en ella como productora, el disco anterior fue visto como un ligero traspiés comercial y cuando empezaron a escuchar lo que estaba haciendo para este disco muchos ejecutivos pensaron que se estaba volviendo loca, no gustaba la idea de una mujer al mando. Le dijeron que estaba tirando su carrera por el sumidero, así que Bush se tuvo que hacer una pregunta que innumerables artistas se han hecho a sí mismos a lo largo de la historia, merecía la pena ser famosa y el éxito o seguir fiel a su instinto y a su arte. Escuchando "Hounds Of Love" quedó claro que eligió la segunda opción.

Y es que lo increíble de este disco es que sus dos caras eran dos partes totalmente distintas, está el grandes éxitos de la primera cara, el propiamente llamado "Hounds Of Love", y el disco experimental de la segunda, "The Ninth Wave", haciendo que el álbum sea, a la vez, el "The Bends" y el "Kid A", el "Summerteeth" y el "Yankee Hotel Foxtrot", el "Debut" y el "Vespertine", de su autora. Aunque también es un poco de todo, porque esos grandes éxitos también llegaron con una producción vanguardista y artística, "Running Up That Hill (Deal With God)" debe ser uno de los éxitos más extraños de la historia, y esa segunda parte experimental tenía también grandes temas por su cuenta, pongamos por ejemplo la etérea "And Dream Of Sheep".

El disco se abría con la mencionada "Running Up That Hill (Deal With God)" Cuando compuso esa canción su título era, simplemente, "Deal With God" pero le dijeron que si dejaba ese título ningún país con amplia población creyente como Italia, Francia o esa Meca que se le seguía resistiendo, los EEUU, iban a pinchar jamás una canción con ese título. Ese fue el único compromiso que tomó en el disco, cambiar el título a la canción que le iba a abrir finalmente, el mercado estadounidense. Aun así, a día de hoy Kate Bush dice que se arrepiente de ese pequeño compromiso y para ella ésta (enorme) canción siempre será "Deal With God".

La canción es posiblemente la más representativa de este disco, con su inicio con un inolvidable riff sintético y esa percusión rítmica sobre la que Bush puso una melodía y un estribillo absolutamente memorables. Consiguiendo unir sus experimentos más salvajes, esa mezcla de músicas del mundo y modernidad, con melodías instantáneas y estribillos pegadizos que hicieron de este disco, y de esta canción, un enorme éxito, a pesar de las reticencias de los ejecutivos.

La canción titular estaba inspirada por una película en blanco y negro titulada "Night Of The Demon" y por la idea de ser perseguido por un amor que como esos perros de caza de los que habla el título te va a destrozar hasta el último rincón de tu alma. Es otra de sus canciones más importantes, con esas vocalizaciones como ladridos y otro estribillo que explotaba desde los altavoces.

El gran cielo
Una de las inspiraciones para el disco, que unía sus dos partes, fue la naturaleza, el tiempo, el campo, como se puede apreciar en "Big Sky", y es que si "Hounds Of Love" fuera una pintura sería una de Caspar David Friedrich. Escuchando esos riffs de Big Sky es fácil trazar la línea con St. Vincent, claro que esto va más allá, con esas percusiones tribales, esos coros mientras la voz de Bush se vuelve loca, es el epítome de la Kate Bush maximalista, suena verdaderamente gigantesca.

"Mother Stands For Comfort" fue la única de las cinco canciones de la primera cara que no se coló en el Top 40 de sencillos en Reino Unido, pero eso no quiere decir que no sea otra maravilla. Es fácil imaginarse a Julia Holter escuchando este extraño prodigio en éxtasis, fijándose en ese contrabajo en primer plano, en las armonías bizarras o la sinuosa melodía, en la frialdad de los sintes contrastando con la calidez de esa voz que nos cuenta la historia de la madre de un asesino en serie que sigue su instinto maternal sin importarle nada más.

Y luego está "Cloudbursting" que es casi la joya de la corona, una canción perfecta de pop barroco, una canción que adelanta el sonido de otro disco de sonido perfecto, el "Skylarking" de XTC, producido por Todd Rundgren, que se publicará más de un año después que este. Los violines, la melodía, todo roza la perfección pero, como no podía ser de otra forma, la canción va más allá gracias a sus percusiones a sus coros, a los sintes que se unen para darle un sonido propio a una canción que explota con una cierta alegría de vivir, en un final apoteósico, que está basada en su mirada infantil, de misterio y descubrimiento, volviendo a unir perfectamente la música con su letra. La canción, basada en un libro que Bush se encontró por casualidad en una librería, "Libro de ensueños", era la biografía de Wilhelm Reich contada por su hijo Peter, en la que relataba su historia de cuando era niño y seguía a su padre a cazar nubes, de ahí el título, para hacer que lloviera.

Y luego cambiabas la cara del disco y aparecía otra cosa totalmente distinta, la Novena Ola, el momento más autoral de la historia, una especie de mini ópera art pop en la que Bush sacaba a relucir su lado más experimental. El inicio era la preciosa "And Dream Of Sheep", una balada volátil al piano que nos introduce en un mundo en el que los sueños y las pesadillas se funden con la realidad.

Sueños y pesadillas
Tras la apacible "And Dream Of Sheep" llega la inquietante y terrorífica "Under Ice", esos chelos sacados del Fairlight que le vuelven a dar esa frialdad que evoca al hielo y una Bush cantando con una voz grave que nos lleva a una terrible pesadilla, la mujer que ha naufragado y flota en el agua helada ve algo debajo del hielo y no es otra cosa que ella misma.

Entonces alguien grita "¡Despierta!", y voces familiares (utiizó a su hermano y a su padre) le van diciendo lo mismo "Debes despertarte", "Despiértate, amor", "todavía estás en la cama", pero la pesadilla continúa, una voz distorsionada y rota, como si estuviera debajo del agua, da paso a una voz diabólica que le demanda que confiese, estamos en "Waking The Witch". Es una de las pocas veces en que la música pop ha logrado un efecto de terror real, es una auténtica caza de brujas y está siendo interrogada. La quieren meter bajo el agua para ver si se hunde o flota, si se ahoga es inocente, si flota es una bruja, no hay un final feliz posible para una mujer poderosa.

Es imposible no pensar en esta parte y no ver una correlación con la propia Kate Bush, una artista que ha decidido tomar las riendas de su carrera ella misma y no seguir lo que la mandan, la gente, en la canción, lo tiene claro, "culpable", pero una voz dice "Despierta bruja" y se escucha un helicóptero y alguien dice "sacadla del agua"...

Pasado, presente y futuro
Pero ella sigue sin estar consciente, entonces llegan las aucinaciones. Primero tiene una de esas experiencias extracorporales en las que se ve transportada a la casa de su pareja pero él no puede verla, ni ella hablarle, solo contemplar las caras de preocupación. Luego continúan las alucinaciones ante la falta de oxígeno que no le llega al cerebro, tras viajar al pasado en "Waking The Witch", al presente en "Watching You without Me", llega el futuro con "Jig Of Life", donde su futuro yo es el que viene a suplicarle que siga luchando por su vida para poder retener su vida compartida. Aquí mete una poderosa pieza de música folk irlandesa.

"Hello Earth" parece el final, el cerebro parece que deja de reconocer el yo y está a punto de apagarse, comienza como una preciosa balada de piano pero va subiendo en intensidad, con otra de esas melodías alucinantes que se pueden escuchar en todo el disco, pero parece que la muerte está próxima, se escucha una especie de canto gregoriano, la canción se tiñe de funeral… Pero no es el fin.

Y es que tras el canto funerario hay una coda y un final feliz, la mujer es arrancada de los brazos de la muerte y entonces suena "The Morning Fog", el rescate, la canción para decir buenas noches, ha sido un placer y hacer una reverencia antes de que caiga el telón y atruenen los aplausos.

Mientras que la primera cara suele aparecer casi al cmpleto en los Grandes Éxitos de la artista, la Novena Ola había que escucharla del tirón, es una de esas obras únicas que te sumergen en ella y en la que cada canción apoya a la anterior.

Corriendo colina arriba
A pesar de que Kate Bush invirtió el proceso habitual de la música pop, en el que los artistas que comienzan siendo más provocadores van haciéndose más accesibles (lo normal era hacer primero "The Velvet Underground & Nico" y terminar haciendo "Loaded", no al revés), el disco fue también el más exitoso de su carrera.

Y es que "Hounds Of Love" es el disco que contiene a la Bush capaz de crear un éxito como "Wuthering Heights" y también a la Bush capaz de hacer un disco como "The Dreaming", es su grandes éxitos y su disco experimental juntos, el disco en la historia de los discos de vinilo en el que la distinción entre cara A y cara B es más clara.

Con "Hounds Of Love" Kate Bush demostró que no había colinas o montañas que no pudiera escalar corriendo, abriendo el paso para todas las demás. Además el disco ha envejecido como los buenos vinos y ha ido ganando más y más adeptos con el paso de los años. A 40 años de su publicación, suena más fresco y relevante que nunca. No en vano tras la aparición de "Running Up That Hill" en la serie "Stranger Things", la canción subió al número 1 en las listas y dio un nuevo impulso a la fama de un disco tan innovador y revolucionario que es increíble que se convirtiera en un éxito en dos épocas distintas. Pero, como decíamos al principio, puede que Kate Bush sea uno de los milagros más peculiares de la historia del pop.

 

Lo siento, debes estar para publicar un comentario.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.