Probablemente no encuentres cita alguna a Shacklewell en guías turísticas. Situado al noroeste de Londres, englobado
Probablemente no encuentres cita alguna a Shacklewell en guías turísticas. Situado al noroeste de Londres, englobado en el distrito de Dalston, sus dos edificios emblemáticos son una herrumbrosa sala de cine que programa cintas de autor y unos viejísimos baños públicos, no tengo del todo claro si todavía en funcionamiento. Rhys Webb lo describe como el típico barrio periférico de cualquier gran ciudad europea, habitado por inmigrantes, barato, y que progresivamente va siendo tomado por jóvenes artistas atraídos por los alquileres baratos. Cuando el número de nuevos inquilinos incrementa y la zona comienza a despertar los precios se vuelven imposibles y a la nueva generación le toca buscar un nuevo espacio en el siguiente anillo urbano. Nada nuevo bajo el sol…
The Horrors, que figuran como vecinos de honor en la entrada de Dalston en Wikepedia junto a un obispo del siglo XVII, la fotógrafa Mira Loew y una banda llamada llamada Teeth con sólo un single en la calle, se mudaron al estudio de Shacklewell Lane hace cosa de un año, después de publicar “Primary Colours”. La idea era tener un espacio propio en el que desarrollar sus ideas y grabar, después de encontrarse con la desagradable sorpresa de que la prensa especializada señalara a Geoff Barrow como “culpable” de la sorprendente transformación del grupo. Ellos juran y perjuran que la aportación del de Portishead fue prácticamente nula con respecto a las maquetas previas. Algo que si resultó totalmente creíble una vez vista su puesta en escena del pasado año, lo es todavía más tras escuchar al completo los sesenta minutos que componen su tercer disco: como Kevin Shields entregado al rockabilly, la cara b de "Disintigration" interpretada por un crooner...Wow. No se lo ponen fácil al NME, desde luego que no...
Lo que resulta sorprendente es cómo toda esa maraña sónica (“guitarras sintetizadas” apunta Rhys en un momento de la escucha) ha podido surgir de ese sótano sin ventanas que de buenas a primeras más parece un vertedero al que han ido a parar los materiales de deshecho de los estudios BBC: infinidad de teclados de anticuario, pedales de guitarra destripados, montones de cajas de pizza, un disco de oro abandonado junto al retrete y de fondo una proyección psicodélica que no para de girar. Un paraíso para estos locos de lo analógico y de la sidra que se declaran admiradores de Asturias, el ye-ye weekend y los Estudios Perrotti de Jorge Explosion. A la tarde siguiente Spider And The Flies, el grupo paralelo que enfrenta Cramps y Howlin’ Wolf (es decir, que no enfrenta nada) compartía escenario en el XOYO con Barry 7, la dupla Zongamin + Damo Suzuki y Andy Weatherall, entre otros. Todo encaja, lo que han unido los Electric Prunes que no lo separen los prejuicios… Nuevo disco de los Horrors habemus.
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