Ayer me tocó subir al estrado en dos ocasiones en representación de MondoSonoro, una vez para recibir un premio y otra para darlo. Como suele ser habitual en estos casos en que no me relajo hasta que llevo un rato frente a una audiencia, lo pasé fatal -aunque reconozco también que lo ridículo de la situación en el fondo me divierte- y me lancé a dar en los dos casos discursos tan breves como poco articulados. En el primer caso, y ya que el premio se destinaba a MondoSonoro como mejor Medio Musical, quise dedicárselo a toda la prensa musical de este país, y aquí incluyo revistas, webs, radios y hasta TV (ahí está el magnífico trabajo de Mapa Sonoro). Lo habitual es que nos caigan palos, se nos acuse de copiones sin criterio, y un largo etcétera de reproches. Sin embargo para mí, lo he dicho por aquí siempre que he tenido oportunidad, no hay país (mundo anglosajón al margen) con una prensa musical tan rica, variada y hasta influyente como España, y lo dice alguien que lo primero que hace cuando viaja al extranjero es lanzarse al kiosko para someterlo a examen. Al igual que sucede con nuestros grupos, nuestras promotoras, discográficas, festivales,… creo que a menudo perdemos la perspectiva de lo que es España, y que disfrutar de todo esto y también de nuestra prensa musical es un lujo por encima de las posibilidades del país en el que vivimos. Asumiendo también nuestros errores, que también los hay, claro.
Unos minutos más tarde entregaba el premio MondoSonoro al Grupo Revelación del 2010 que se llevó Pony Bravo, pero para el que también estaban nominados Hola A Todo El Mundo, Edredón, Napoleón Solo y Polock. Intenté explicar, no sé si se entendió muy bien, cómo nombres recién llegados que ya acaparan espacio de privilegio en salas y festivales, son la señal de la buena salud de una escena musical que un día fue a la contra y hoy acapara cada vez más espacio y atención en medios generalistas y listas de ventas. Todo esto -también lo he dicho por aquí en más de una ocasión- se ha conseguido a base de trabajo y con el apoyo casi exclusivo de todos los que formamos esta familia que una vez fue alternativa y que hoy, siéndolo menos, habiéndose profesionalizado en muchos casos, no ha perdido las ganas de hacer bien las cosas. En cierto modo lo que ha ocurrido en los últimos 20 años de música independiente en España viene a ser el mejor reflejo de lo que quiere ser el movimiento 15-M en las calles. Ayer, en un día en que las proclamas políticas brillaron por su ausencia, ese era el mejor mensaje que se le podía enviar a la Ministra González Sinde, expectante a lo largo de la gala en primera fila. Hablar en positivo, vaya…
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