La pasada semana echó el cierre la segunda edición del D’A, Festival internacional de cinema d'autor de Barcelona. Un servidor pudo asistir a diversos pases en la sala grande del Aribau, y a continuación repaso los mejor que pude ver y alguna decepción. Algunas películas, como las excelentes “Snowtown” y “Diamond Flash”, no aparecen en esta lista de 10+1 porque ya las vi con anterioridad. 

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D’A 2012, de cine de autor también se vive.
Especiales

D’A 2012, de cine de autor también se vive.

09-05-2012

“Hors Satan” de Bruno Dumont

Sin dudarlo la mejor película del festival. Pertenece a ese cine fantastique de arte y ensayo que se aproxima al género de una forma atrevida y personal. La película, que puede ser vista como una versión bizarre de “Ordet” de Dreyer, está dotada de una fuerza telúrica y misteriosa que convierte cada uno de sus planos en grandes enigmas fascinantes. Obra maestra.

“Un amour de jeunesse” de Mia Hansen-Love

Delicado film sobre amoríos teenagers que se alargan en el tiempo de una belleza y sensibilidad difíciles de ver en el cine actual. Hansen-Love es mucho más que una wannabe de Eric Rohmer, y merece ser el relevo generacional de su compatriota Olivier Assayas.

“Bullhead” de Michael R. Roskam

Sorprendente thriller europeo de alta carga dramática que reivindica a Europa dentro del género. El tour de force de su protagonista, Matthias Schoenaerts, es uno de los principales alicientes de una película que, a pesar de sus imperfecciones, acaba triunfando por el atrevimiento de Roskam. Los fans de Nicolas Winding Refn no deberían perdérsela.

“The Deep Blue Sea” de Terence Davies

Melodrama de diseño altamente cool que se beneficia de una Rachel Weisz en estado de gracia. Hay momentos que la película, de forma sui generis, entra en el cine fantástico por la textura casi onírica de alguna de sus imágenes. El diseño de producción del film, léase, la recreación de los años cincuenta en Londres, es alucinante.

“Les Bien-Aimés” de Christophe Honoré

La primera media-decepción del festival. La primera parte, ambientada en los años sesenta y setenta en París y Praga es deliciosa, con una Ludivine Sagnier encantadora y unos números musicales muy coquetos. Pero ay, la segunda parte de la película no acaba de convencer más allá de unos Milos Forman y Catherine Deneuve estelares. Una pena.

“Life Without Principle” de Johnnie To

Esperábamos un To menor y nos encontramos con una de las mejores películas del festival. “Life Without Principle” es un film que habla de las miserias del ser humano utilizando como macguffin las crisis económica actual. En espíritu, To recupera el Jean Renoir de “La règle du jeu”, o si me apuráis el Preston Sturges más incisivo. Eso si, lo hace con el sello de Milkyway y una puesta en escena que es elegancia pura.

“Walk Away Renée” de Jonathan Cauoette

La cinta más conmovedora y emotiva del festival. Tras “Tarnation” Jonathan Cauoette sigue exorcizando sus demonios en público con este documental contado en primera sobre su madre, una enferma mental. Lejos de caer en la pornografía sentimental, “Walk Away Renée” es un honesto film que funciona como una carta de amor de Cauoette a su madre. Por cierto, el momento “El árbol de la vida” meets “Fringe” de la peli es antológico.

“Into The Abyss” de Werner Herzog

Era uno de los títulos más esperados del festival y no defraudó. “Into The Abyss” es un documental sobre/contra la pena de muerte, pero en el fondo funciona como una crónica dura, con las habituales salidas de tono bizarre y cómicas (a veces involuntarias) made in Herzog, y descorazonadora de la América profunda.

“Sangue do meu sangue” de João Canijo

La gran sorpresa del festival llegó con este film de Canijo, que detrás de su envoltorio de culebrón televisivo, esconde un sólido drama fatalista sobre una familia de clase media-baja portuguesa. La historia tiene ecos de tragedia griega y un personaje central, la madre protagonista, interpretada por Rita Blanco, más grande que la vida.

“Once upon a time in Anatolia” de Nuri Bilge Ceylan

Ni western, ni thriller, ni nada… Lo último de Nuri Bilge Ceylan vuelve a ser un cargante y pretencioso drama metafísico que al menos a mi, me aburrió como una ostra. Lo único que tiene cierta gracia son sus primeros 45 minutos, llenos de una vis cómica sorprendente. Más allá de eso, estamos sin duda ante la gran decepción del festival.

 

"L'Apollonide" de Bertrand Bonello

Decandente como el mejor Visconti y enfermizo como el mejor Sion Sono. Poca broma. "L'Apollonide" es un film que cuesta digerir pero que tiene una última hora final que es una montaña rusa de sensaciones e imágenes de impacto. Todo ello parapetado tras un 'falso' clasicismo. Este retrato sucio, pero a ratos idealizado, incluso romántico, de la prostitución justo en el cambio de siglo (del XIX al XX), deja huella.

 

 

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