Día 4, Milton Keynes, Craufurd Arms.
- Son las 7 de la mañana y ya estamos en pie preparando el viaje hacia las islas británicas. David, el promotor de Luxemburgo nos ha permitido dejar nuestro equipo en la sala durante la noche, así que a las 8 de la mañana llamamos la atención de cuatro vecinos cargando nuestra furgoneta. Partimos.
- Conducimos hasta Calais, Francia, atravesando Bélgica, y en el camino, Álex y Rabdul tratan de arreglar el dronecóptero, parece que levanta el vuelo, pero no podremos saber con seguridad si está arreglado hasta que pisemos tierra firme. Llegamos a Calais, esta ciudad es el punto francés del famoso túnel del Canal de La Mancha. Anoche reservamos nuestro billete. Al llegar flipamos con el canal, el túnel y cómo de repente estábamos metidos dentro de nuestra furgo y esta dentro de un tren que iba a cruzar el mar. Como fan de los Transformers (los clásicos, no los de Michael Bay) que es, creemos que Alberto disfrutó de la experiencia como el que más.
- Pisamos suelo inglés, Dover. Artur coge el volante y todos nos sentimos raros por conducir por la izquierda. Vemos otro capítulo de "True Detective" (Alberto se está volviendo un apasionado de la serie. No ha llegado a ver un capítulo completo. Se duerme cada vez que la vemos). Siestecita corta y llegamos a nuestro destino: Craufurd Arms, en Milton Keynes.
- El sitio es una especie de complejo pub/sala de conciertos/hotel regentado por una especie de comuna de músicos. Nathan, el técnico de la sala y nuestro anfitrión no puede ser más alegre, amable y entusiasta. La sala en sí es una auténtica pasada, pero pensamos que vamos a tocar para diez personas.
- Después de cenar unas hamburguesas cojonudas que Nathan nos da (¡a las 5.30PM!), probamos sonido, nos tomamos algo y esperamos. Lost In The Riots, el grupo que toca con nosotros, han tenido que arreglar sus canciones porque uno de sus guitarras se encuentra enfermo. Mañana tocamos con ellos en Londres, así que esperamos poder conocer al cuarto miembro de la banda mañana.
- Finalmente tocamos ante unas cincuenta personas. Había gente de todas partes: desde una pareja de sexagenarios que nos conocían por nuestro concierto en el FIB a emigrantes españoles residentes en Manchester que se desplazan a nuestro concierto. El público es frío y está quieto todo el concierto, pero sus palabras después del mismo y su reacción ante el merchandising nos dicen que hemos dado un buen concierto y que les ha gustado.
- Después de tomarnos algo en el pub con la gente del mismo, nos subimos a una habitación/cajón de sastre que huele a basura para dormir unas siete horas. Pese a la suciedad, el cuarto cuenta con ciertas "comodidades", tales como un proyector de cine y una Playstation 3 conectada. Probamos el dronecóptero, levanta el vuelo pero la batería le dura menos, al cabo de unos 3 minutos funcionando, el bicho vuelve a tener problemas para despegar del suelo. Lo guardamos y mientras unos juguetean con las guitarras que tienen en la habitación (una de ellas fabricadas a partir de una NES) otros nos echamos un par de partidas al God of War 2 (dificultad Dios) con poco éxito, así que nos vamos a la cama, no sin antes andar buscando alrededor de 30 minutos el saco de Álex, que finalmente no aparece, por lo que tiene que dormir, no sin cierto recelo, metido en un saco de los que había en la habitación.
- UK nos está dejando muy buen sabor de boca.
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