Acostumbrados a que siempre se laureen a los mismos artistas de relumbrón en las entregas de premios de turno y a que se considere el Reino Unido casi como el único campo de cultivo creativo musical de Europa, se agradece la existencia de unos premios como los European Border Breakers Awards (más reconocidos bajo las siglas EBBA Awards) que fijan su mirada en los músicos debutantes de todo el continente que han aterrizado en la industria con mayor fuerza. Durante sus once años de existencia artistas como Zedd, Adele, Lykke Li, Disclosure o Mumford & Sons se han ido con el codiciado galardón a casa, por lo que los EBBA Awards deberían considerarse, ante todo, como un reconocimiento a los jóvenes talentos y una plataforma que aporta visibilidad a aquellos nombres que más pronto que tarde pueden dar el campanazo mediático interplanetario definitivo.
El pasado miércoles 14 de enero, abrigados con mil capas de ropa, acudimos a la presente edición de los galardones, que desde que se crearon se celebran en la holandesa ciudad de Groninga aprovechando que, por esas mismas fechas, sus calles se engalanan con motivo del festival Eurosonic. Desde horas antes de la hora fijada el teatro Stadsschouwburg era un ir y venir de periodistas de lo más estresante, aunque una vez la ceremonia arrancó con un Jools Holland en el papel de maestro de ceremonias, el silencio dentro la platea del coqueto teatro se hizo palpable y las únicas voces que se alzaron fueron las de los artistas premiados haciendo lo que mejor saben.
Este fue el caso de los holandeses The Common Linnets, quienes fueron los primeros en dar el do de pecho con su accesible cóctel de country-pop, Americana y bluegrass sobre el que se vertebra su homónima puesta de largo. La danesa Mø (sin lugar a dudas, la más buscada por la prensa después del gran año que ha vivido en 2014), justo a continuación, demostró que está por encima de cualquier hype y se marcó unas energéticas interpretaciones de “Walk This Way” y “Pilgrim”.
La francesa Indila, guapísima hasta decir basta, representó estupendísimamente al país galo con una versión prácticamente acústica de su “Tourner Dans La Vie” y “Dernière Danse” (ojito porque el vídeo de la canción ya cuenta con la friolera de 167 millones de visualizaciones en Youtube), y los anteriormente premiados The Ting Tings volvieron a los escenarios en formato trío para presentarnos un tema inédito del nuestro disco que en breve nos traerán y recuperar aquella “Shut Up And Let Me Go” que tantas alegrías les trajo en 2008.
Hubo grandes ausencias entre los premiados, como las de Todd Terje (Noruega), Tove Lo (Suecia), Klangkarussell (Austria), Melanie De Biasio (Bélgica), Hozier (Irlanda), John Newman (Reino Unido) o Jungle (quienes se alzaron con el EBBA al mejor directo en festivales), pero todos ellos, aun no estando de cuerpo presente por imposibilidad de sus agendas, tuvieron su vídeo de agradecimiento y su respectiva ovación por parte de los ahí presentes. Corren buenos tiempos para la música europea por mucho que año tras año Eurovisión se empeñe en ponerlo en tela de juicio.
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