Celebramos junto a La Habitación Roja sus 20 años (6)
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Celebramos junto a La Habitación Roja sus 20 años (6)

Redacción — 07-03-2015
Fotografía — Archivo

La difícil historia de "Voy a hacerte recordar"

Jordi: Cuando afrontamos la grabación de "Universal", en mayo de 2009, el grupo se presentó en los estudios Tigruss de Gandia con la difícil tarea de elegir 14 ó 15 canciones de una terna de más de 30 candidatas. Habían pasado ya dos años desde la publicación de "Cuando ya no quede nada" (el periodo entre discos más largo de la historia del grupo) y fuera quedaron algunos temas que, felizmente, recuperamos para "Fue eléctrico" dos años más tarde ("El resplandor", "Ahora quiero que te vayas", "La segunda oportunidad"). No fue así con "Voy a hacerte recordar", que estuvo en el once titular desde el principio. Sin embargo, algo se cruzó en la grabación de la canción, y el resultado no fue el que esperábamos: estuvo a punto de quedarse fuera del disco. Pero el grupo tenía fe ciega en el potencial del tema, y decidimos tocarla en directo para abrir el concierto del Sonorama en Agosto de ese año, justo antes de "Días de vino y rosas", también inédita. Fue clave hacerlo, pues dos semanas más tarde volvimos a Gandia para grabarla de nuevo (¡cuatro meses después de haber grabado el disco!), esta vez en una versión más cercana a cómo la tocábamos en directo. Y la jugada salió perfecta: la canción fue el primer single de "Universal" y el tema más celebrado de ese disco y esa gira.

Jorge:
Esta canción la escribí en L’Eliana, en la misma época que "Febrero", así que habla también de una separación traumática y dolorosa que a punto estuvo de producirse. Habla de la distancia, de los muros infranqueables y las diferencias que se crean entre personas que han compartido todo y que casi sin darse cuenta lo han perdido y han ido alejándose. La letra es sencilla y bastante repetitiva y hace hincapié en el rencor, aunque de una manera muy personal. Ese rencor que todos hemos sentido alguna vez y que te hace además pensar que la otra persona cuando pase el tiempo se arrepentirá y empezará a valorar las cosas buenas que llegasteis a tener en común. Creo que al igual que cada persona es única e irrepetible también las relaciones lo son, para bien o para mal. Recuerdo que en alguna crítica alguien hablaba de la línea que dice “dormir bajo un cielo estrellado y sincero” ¿Un cielo sincero? ¿Eso qué coño es? Quizá no lo expliqué bien, pero ahora puedo desquitarme tal vez: Cuando compramos nuestra primera casa, en la habitación de matrimonio había un techo en el que por las noches resplandecían unas estrellas incrustadas en el mismo. Supongo que las anteriores dueños las pusieron y ahí estaban. En una época difícil y con toda la oscuridad que un invierno noruego llega a tener a veces esas eran la únicas estrellas que brillaban en nuestra vida. Ese cuarto en esa casa, esa ilusión que teníamos cuando afrontábamos la gran aventura de formar una familia y un hogar a corazón y a tumba abierta, sin saber qué era lo que nos deparaba el futuro. Son cosas que se quedan grabadas en la cabeza. Esas estrellas fluorescentes eran reales y ese pequeño cielo estrellado en nuestro cuarto honesto y sincero. Único, como creíamos que era nuestro amor en aquel momento.

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