Una década después, los gasteiztarras siguen en “La Lucha” (Alone Records) por mantener los estándares del rock patrio a niveles elevados y continuar cohesionando una banda que se resiste a las inclemencias del paso del tiempo. Y según ellos, es su disco más redondo. Grabado en Inglaterra, la banda vasca celebra un estupendo quinto disco y diez años en busca del nexo que una el rock clásico con la amalgama de etiquetas y sub estilos hoy en día imperantes. Una docena de canciones que oscilan entre la rabia y la calma y que se asemejan al carácter de los caballos de la portada.

Este es vuestro quinto disco. Es complicado que una banda con otros compromisos llegue a cuajar una carrera consolidada. ¿Cómo lo hacéis posible?
La verdad es que lo hacemos porque aún tenemos ganas. Coincide que somos amigos, que nos lo tomamos como algo que de verdad queremos hacer y por eso no lo hacemos más difícil de lo que es. Cada vez hay más compromisos y cuesta atenderlos todos, de hecho, JJ Manzanedo dejó la banda justo cuando empezamos a componer y Txiki después de grabar el disco, porque ya no iba a poder atender la gira.

“La Lucha” ha sido grabado en Bristol. Contadnos el proceso, la experiencia…. Y por qué creéis que es vuestro mejor disco.
Realmente teníamos muy buenas referencias del estudio, nuestra intención era volver a grabar en analógico como “Graceless” y nos habían hablado muy bien de Toybox así que nos lanzamos. La verdad es que Stef Hambrook nos trató de maravilla y se implicó en el disco, hasta grabó unas percusiones en varias canciones que han quedado geniales. Cada cual dirá si es nuestro mejor disco, para nosotros lo es porque hemos hecho el disco que queríamos en el momento que queríamos y el resultado nos encanta. Tenemos una sensación de que todas las canciones encajan, es difícil de explicar.

La verdad es que aún tenemos ganas. Coincide que somos amigos, que nos lo tomamos como algo que de verdad queremos hacer. 

¿Qué importancia le dais al trabajo de estudio? ¿Vais con las ideas muy claras buscáis allí terminar los detalles y similares? Lo digo en parte por los arreglos y las atmósferas creadas.
Nosotros intentamos ir con el máximo trabajo hecho, pero siempre hay cosas que haces en el estudio. En este disco por ejemplo, hemos metido varias partes de vibráfono y xilófono que no estaban planeadas. También la sección de coros la cambiamos en el último momento y ha quedado francamente bien. Pasa en todos los discos, siempre das un paso más allá en el estudio.

También es llamativo el título. Las canciones son en inglés pero habéis querido dejar en castellano lo más destacado del elepé.
Cuando se planteó el nombre, “La lucha” iba acorde con la temática general del disco, y creíamos que “Struggle” no englobaba tan bien la idea de lucha que si se tiene en castellano. Vamos, que nos parecía que “La lucha” en castellano tenía una carga conceptual que no se tenía en inglés. También hemos titulado nuestro primer tema en euskera, “Albertiaren Malkoak”, así que no descartamos que el próximo título tampoco sea en inglés.

Provenís de una ciudad que el rock ha puesto en el mapa gracias al Azkena. ¿Os ha beneficiado algo esto? No tanto el ARF como el impacto que ha generado en la música.
La promoción de esta ciudad por parte del Azkena es incalculable, pero no sé si influye directamente en las bandas. Fíjate en el montón de grupos que han salido de aquí ya incluso antes de que existiera el festival. Es poco preciso achacar al Azkena, o solo al azkena la cultura musical de Gasteiz, aunque insisto que el nivel de promoción no se puede calcular. Gasteiz era y es un paraíso para los amantes de la música, podemos disfrutar de conciertos todos los días y eso para una ciudad tirando a pueblo es insólito, viendo lo que pasa en otros sitios nos sentimos muy afortunados.