“Hacemos el tipo de canciones que nos gusta escuchar”
Entrevistas / La Habitación Roja

“Hacemos el tipo de canciones que nos gusta escuchar”

A. Méndez — 25-04-2016
Fotógrafo — Jordi Santos

Los de La Eliana, no se han dormido en los laureles y tras celebrar el año pasado su 20º aniversario con una gira triunfal y la edición de un recopilatorio, a principio de abril salía su nuevo disco “Sagrado Corazón” (Mushroom Pillow, 16), el décimo de su carrera, y se reeditaba en vinilo su disco del 2005 “Nuevos tiempos”, producido por Steve Albini. Hablamos con Jorge Martí, cantante de la La Habitación Roja,  de todo esto y de muchas otras cuestiones.

Tras vuestra exitosa gira con motivo de vuestro 20 aniversario no os habéis acomodado y, sin demora, habéis sacado este nuevo disco. ¿La vida se os ‘pasa persiguiendo vuestro momento’ o lo vuestro es el trabajo constante?
Nuestro mejor momento como banda siempre ha sido, afortunadamente, el presente. No hemos vivido de un éxito y no hemos dado ningún pelotazo. Hemos ido poco a poco, disco a disco, concierto a concierto y siempre en sellos independientes. En el último concierto que hemos dado solo había canciones de nuestros 4 últimos discos. Todas editadas desde 2010 hasta el presente. Creo que eso dice mucho de nuestro momento actual, pues este grupo lleva en activo desde 1995.

¿Por qué “L’Albufera” está titulada en valenciano y “You gotta be cool” en inglés cuando ambas son en castellano?
Bueno, en “L’Albufera”se hace referencia, entre otras cosas, a ese lago que es tan importante y carismático para los que somos de Valencia. Esta canción es un homenaje a nuestra tierra, a la luz que emana y con la que queríamos resaltar las cosas buenas que tenemos, que nos marcan para bien, en contraposición a toda la mierda de la corrupción que nos ha salpicado en los últimos años y que ha manchado nuestra reputación de manera lamentable. Algo que por cierto nos ha dejado marcados y contra lo cual hay que revelarse.
“You gotta be cool” es una canción que surgió en inglés, que ha mantenido su estribillo en inglés porque yo como compositor sentí que debía ser así. Se trataba de hacer una canción que no sonara a LHR y la hice pensando en mis hijas. Yo vivo en Noruega y me toca hablar en noruego y también bastante en inglés. “Cool” es una expresión que se utiliza aquí constantemente. El caso es que luego decidí hacer la letra en castellano pero no encontré nada que me convenciera para sustituir  esa frase y decidí dejarlo así. Es una anécdota que poco tiene que ver con el resto del disco, pero a mí es una canción que me encanta. Es de mis favoritas y me alegro de haber hecho una canción que no suena a nosotros, que tiene un punto hedonista e incluso frívolo y que suena veraniega y bailable. Me gusta eso de jugar a ser otro grupo, lo que pasa es que el público es mucho más conservador que los propios grupos y en la mayoría de ocasiones espera que hagas siempre lo mismo.

“Casi no se habla de la gente que hace cosas buenas y positivas, como si eso no vendiera. La gente se dedica a criticar, pero no hace nada, no ofrece alternativas a lo que critica”.

¿Hay más coros en este disco que en los anteriores?
Pues no he reparado en ello, pero podría ser. Siempre hemos trabajado las voces en los discos, y hemos hecho coros y voces. Entre nuestras referencias se encuentran grupos como The Beatles, The Byrds, The Kinks o Beach Boys, así que es algo que forma parte de nuestro ADN como banda y siempre suele haber bastantes coros en nuestras grabaciones. Pero no estoy seguro de haya más o menos que en el anterior. Si a ti te ha llamado la atención tal vez haya más en éste, pero no estoy seguro de ello.

Sagrado Corazón tiene una esencia muy vitalista, es un canto al amor, pero  ¿podríamos decir que tiene un aire un poco nostálgico, melancólico por la pérdida de éste?
Pues sí, supongo que tiene un poco de ambas cosas. Habla de las cosas que consideramos más importantes en nuestras vidas. Habla del amor, de la amistad, de la luz, de nuestra tierra, pero también habla de la pérdida de estas mismas cosas. De alguna manera creo que el disco es una reacción a toda la mierda que nos toca tragarnos hoy en día en las redes sociales, las noticias, los periódicos. Ahora estamos con los papeles de Panamá, pero esto ha sido un tsunami de basura constante en los últimos años. Todo es corrupción, “haters”, rencor, desengaños. Vamos, que sigue vigente lo que decía la Bruja Avería: Viva el mal y viva el capital. Casi no se habla de la gente que hace cosas buenas y positivas, como si eso no vendiera. La gente se dedica a criticar, pero no hace nada, no ofrece alternativas a lo que critica. Así que a mí como compositor me han salido canciones bonitas que hablan de amor y de esperanza, o de la pérdida de estas cosas tan importantes para seguir adelante. Y me alegro de que haya sido así. Me alegro de que hagamos canciones como “24 de marzo”, “Volverás a brillar” o “Ahora todo es posible”. Son necesarias para mí y alguien tiene que hacer este tipo de canciones. Hacemos el tipo de canciones que nos gusta escuchar.

¿Sin amor no existiría La Habitación Roja?
Sin amor no existe nada que valga la pena. Sin amor no existiría LHR. Seguro que no. ¿Qué cosas buenas de la vida existen sin amor?. Creo que somos un ejemplo de amor a la música, de respeto a la misma y a nuestros seguidores y me parece de gran relevancia la tolerancia que ha habido en el seno del grupo, entre nosotros y en nuestra interacción con el público. Si no fuera así sería imposible haber mantenido una carrera tan larga y prolífica, con la pasión y las ganas que hemos siempre hemos tenido y seguimos teniendo.

¿Nos puedes explicar el porqué del título de “Sagrado Corazón”?
El Corazón es el músculo rey, el órgano vital más importante y el motor y motivo de nuestra existencia. Lo mismo que la música, algo sagrado para nosotros. Tras 20 años de carrera en los que nunca habíamos echado la vista atrás, el vigésimo aniversario de la banda sirvió para hacer balance, pero sobre todo para darnos cuenta del camino recorrido, los frutos cosechados y el privilegio que supone el poder dedicarnos a lo que amamos profundamente. La sensación durante todo el 2015 fue que el grupo estaba pasando por su mejor momento y que sin duda, todo esas sensaciones iban a dar un empujón a nuestra carrera y al nuevo disco, que se iba gestando mientras recorríamos la geografía española y México. Tanto a nivel personal, como a nivel colectivo y musical, siempre nos hemos movido a golpes de ventrículo, tomando las decisiones más con el corazón que con la cabeza. Dónde vivimos, con quién trabajamos, de qué versan nuestras canciones, los errores y los aciertos de nuestra carrera musical, todo ha sido fruto de seguir la senda de la pasión. La vida nos ha traído hasta donde hoy nos encontramos siguiendo los dictados sagrados de esa pasión, de nuestro amor a la música y en definitiva de nuestro corazón. No nos han movido otros intereses que el amor que tenemos por nuestra profesión y respetar nuestro proyecto de vida, nuestro grupo, nuestra música y sobre todo nuestro público.

“Cuando hablamos de música atemporal, que aspire a la condición de clásico, yo entiendo que hablamos de música que envejece bien y que apela sobre todo a las emociones”.

¿Hay morriña, añoranza por no vivir en Valencia?
Sí la hay y mucha. Mientras escribo estas líneas miro el cielo cubierto y veo caer la nieve y me pregunto que cómo es posible el vivir aquí y que esto no te afecte. Hoy es 15 de abril y aquí parece que la primavera todavía tardará en llegar. Hay canciones en este disco que destilan esa añoranza y esa melancolía, que hablan de la luz, de volver a brillar, canciones como “Sombras en la oscuridad” o “L’Albufera” que hacen constante referencia a Valencia. Por un montón de circunstancias me ha tocado vivir aquí y se me hace duro, pero afortunadamente siempre he tenido el apoyo de la música y las canciones para sobrellevarlo.

¿Cómo surgió la colaboración de Zahara en “24 de marzo”?. Y ya de paso háblanos  de las otras colaboraciones de este disco con gente como The New Raemon y Xavi Lloses
Queríamos que en “24 de marzo” hubiera una voz femenina y que se cantara a dos voces y miramos a ver quién podría cantarla conmigo. Nos gusta Zahara, tiene mucha personalidad y carisma y a pesar de que no nos hemos visto muchas veces creo que tenemos una gran afinidad. A través de Eduardo Martínez (teclista de LHR en la época de nuestro disco Radio), que ahora toca con Zahara, contactamos con ella, le mandamos la canción por whatsapp y los 5 minutos nos contestó. Nos dijo que le parecía un regalo y que le encantaría hacerla. Le mandamos una “premezcla”, le buscamos un estudio en Madrid y luego nos mandó las pistas. De hecho todavía no nos hemos visto. Yo tengo muchas ganas de hacerlo para poder darle un abrazo bien fuerte. Creo que es una canción que se va a convertir en un clásico y sí, es para tocarla con una orquesta. De hecho esa es la intención de la producción: que sonara como una “big band” en plan 60’s o 70’s. Como esas canciones de Eurovisión de la época en las que la orquesta y la banda tocaban en directo.
Ramón Rodríguez pasó por Sant Feliu de Guíxols a ver a Santi cuando estábamos con las voces y se cantó unos coros en “L’Albufera”. Fue muy natural todo. Vino, nos tomamos unas cañas, unas tapas y unos gin tonics, grabamos, charlamos de música. Un lujo, pues nos encanta todo lo que hace (y también el grupo de sus hijas por cierto). Y Xavi Lloses es un excepcional músico, que tiene una interesante carrera en solitario y que colabora habitualmente con Refree entre otros. Es de Sant Feliu y muy amigo de Santi García, así que como queríamos arreglos de cuerda y algún piano más clásico en algunas canciones, Santi nos sugirió contactar con él. Fue un verdadero lujo contar con su colaboración.

Lleváis vuestros 3 últimos discos con Santi García, pero os ha grabado/producido mucha gente. ¿Con quién os habéis encontrado más a gusto o ha sabido sacar el mejor el sonido que deseábais en ese momento?
Hemos grabado con Jose y con Nando Domínguez, con Pablo Iglesias, con Dani Cardona, dos veces con Steve Albini, con Carlos Hernández, con Santi Garcia y ahora también estamos haciendo cosas con Luís Martínez en su estudio de Burjassot. Mi favorito es sin duda Santi. Me parece que tiene un poco de todo lo que tienen los demás, pero además es nuestro amigo, confidente y tiene un talento muy grande, además de ser una de las mejores personas que conozco. A mí me ha hecho disfrutar de la música como nunca. Lo mismo puedo decir de Luís, que es nuestro técnico de directo ahora.

”Volverás a brillar”, es una alegoría a la vida y a tirar hacia delante pese a las dificultades que te depara la vida. Toca la fibra mientras  suena a baño de masas, ¿te parece perfecta para corear en festivales y para escuchar en la intimidad?
Es nuestra canción favorita y una de las mejores de nuestra carrera a nuestro juicio. Una canción redentora, que habla del poder del amor y de la amistad para sobreponerse a los momentos más difíciles que la vida nos pone por delante. Una canción para sentirte escuchado y acompañado cuando parece que todo el mundo te ha dado la espalda. Yo quería acercarme, desde la humildad y salvando las distancias, a clásicos que me encantan como “Everybody hurts” de REM, “Tender” de Blur o “All you need is love” de The Beatles. A nivel personal es una canción muy importante para mí, un homenaje a mi mujer, que lleva enferma 6 años y que ha perdido la posibilidad de llevar una vida normal. Admiro su capacidad de seguir adelante y espero que algún día pueda recuperar la salud. Ojalá sea una canción que transmita esperanza y ganas de seguir adelante a los que la escuchen.

¿“Nuestro Momento” y “You Gotta Be Cool” son de las canciones más bailables que tenéis?
Pues podría ser. Junto a “De cine” y tal vez “Ayer” puede que sí que lo sean. También tiene su punto “La Deriva Continental”, que está en Sagrado Corazón. Es una faceta en la que no nos hemos prodigado mucho. Algo que Pau nos ha comentado mucho al resto, dada su experiencia como DJ, es que no hay muchas canciones de LHR que se puedan pinchar para bailar, así que es un campo en el que nos apetecía profundizar, pero vaya, en la línea de grupos que consideramos parte de nuestras influencias como New Order, Blur, The Cardigans, Radio Futura, Tahiti 80 o Death Cab for Cutie por nombrar algunas. No nos veo haciendo un disco de música electrónica.

“Seguiremos haciendo canciones con la ilusión de mejorar y siempre pensando que la mejor canción está siempre por hacerse, por eso hay que seguir intentándolo”.

¿Los sintetizadores llegaron a La Habitación Roja para quedarse?
Llevamos utilizando sintetizadores desde el año 1999 en el que grabamos y editamos “Largometraje”. También en Radio había un montón de teclados. Luego hicimos varios álbumes más de bajo, guitarra y batería, pero en los últimos discos hemos vuelto a utilizarlos bastante. Pero vaya, han estado siempre presentes. Tras nuestro primer disco recuerdo que nos compramos un Juno 106, un Novation, un DX7 y un KORG M1. Vamos, que llevamos más de 15 años utilizando sintetizadores. Intentamos sumar siempre elementos que nos seducen a nuestra música. No sé si se nota siempre, pero es algo que hemos hecho de toda la vida.

En este disco hay canciones que suenan a los 60, a los 80, y otras suenan muy actuales. ¿Se puede hacer música atemporal sin tener en cuenta la inspiración en el pasado?
Pues yo creo que es muy importante haber escuchado mucha música para tener buenas referencias. Cuando hablamos de música atemporal, que aspire a la condición de clásico, yo entiendo que hablamos de música que envejece bien y que apela sobre todo a las emociones, a las melodías, a las canciones, más que al envoltorio o el estilo que pueda ejercer una determinada producción. Por eso me han gustado siempre los discos de REM. Buenas canciones, grabadas con los medios de su tiempo, pero no tan marcadas por el tipo de producción como algunos discos de los 80, por ejemplo, con sus cajas de ritmos y sus “reverbs” kilométricas. Yo creo que hay un talento innato y natural que luego uno puede y debe acompañar de trabajo, de curiosidad y de ganas de aprender, experimentar y mejorar.

Más de 20 años llevando una línea coherente, pero sin dejar de innovar y avanzar. ¿Cómo afrontáis un nuevo disco para mantener esa motivación que resulta tan necesaria?  
Pues cada disco lo afrontamos con gran ilusión. Eso es lo más importante en LHR. Tenemos una gran ilusión por grabar nuestras canciones y disfrutamos mucho todos los procesos implícitos en estar en una banda. Cuando nos disponemos a grabar un nuevos disco siempre intentamos introducir cambios y hacemos cosas de forma diferente al anterior disco. Otras veces recuperas cosas de trabajos anteriores porque te apetece y también lo contrario, descartas otras porque ya las has utilizado. Pero sí, en general cada nuevo disco es un reto y creo que es importante verlo todo con la perspectiva que da el tiempo, de manera que si uno escucha nuestro primer disco, Nuevos Tiempos que es el quinto y Sagrado Corazón que es el décimo, se ven muchos cambios.

¿Qué le falta por hacer a La Habitación Roja?
Todo está por hacer y todo es posible, que diría el poeta. Trabajamos para que así sea. Seguiremos haciendo canciones con la ilusión de mejorar y siempre pensando que la mejor canción está siempre por hacerse, por eso hay que seguir intentándolo. Además, esto es lo que hacemos: Somos músicos, hacemos canciones las grabamos y las tocamos. Esa es nuestra vida y a eso pensamos dedicarnos mientras podamos hacerlo y haya quien nos respalde. Es tan simple como eso.

¿Cuál es el sitio más raro donde habéis actuado?

Muchísimos sitios raros, pero ahora mismo me vienen a la cabeza un par de momentos en Lanzarote: Encima de una mesa de billar en una taberna al norte la isla o en el interior de una especie de cueva en una casa diseñada por César Manrique (muy rollo villano de película de James Bond) que había pertenecido a Omar Sharif y que perdió en una partida de póker. También tocamos en una ocasión encima de un remolque de tractor. Y bueno, si me pongo a pensar, en México tenemos un montón de anécdotas brutales. Recuerdo que tocamos en Durando en un garito que estaba bajo tierra, en lo que había sido una antigua mina. Pero bajo tierra totalmente. Había que bajar por unos pasadizos. Un sitio realmente curioso y daba cierto respeto. En México Hemos tocado el cielo, pero también el infierno. Ha habido momentos surrealistas y otros “flipantes” para bien. Afortunadamente cada vez es todo más celestial allí.

¿Habrá gira latinoamericana con este disco?
Sí, seguro que iremos a varios países en latinoamerica. Es uno de nuestros objetivos y siempre nos hace mucha ilusión cruzar el charco. Volveremos a hacerlo esta vez e intentaremos pasar por países que todavía no hemos visitado como Colombia y Perú.

Lo siento, debes estar para publicar un comentario.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.