CONVERTIDOS EN DINOSAURIOS DEL POP INTERNACIONAL EN PRIMER LUGAR POR SU EXCELENTE DISCOGRAFÍA Y, EN SEGUNDO, POR SEGUIR ADELANTE TRAS VEINTE AÑOS DE CARRERA CON LA CABEZA BIEN ALTA, DEPECHE MODE VUELVEN A LA ACTUALIDAD CON “EXCITER” (MUTE/VIRGIN, 01) Y CON FECHAS CONFIRMADAS EN NUESTRO PAÍS.

Andrew Fletcher jamás ha sido el principal centro atención del combo británico, pero ahí sigue desde los inicios. Mientras Vince Clarke (Erasure) y Alan Wilder (Recoil) huían ante la imposibilidad de superar creativamente a Gore, Fletcher aceptó con humildad su segundo plano (tercero incluso, si a Dave Gahan lo valoramos más que como al frontman que es). El británico pelirrojo y pecoso otorga, pero no calla. De hecho, en su persona han recaído las labores de promoción de “Exciter”, el décimo disco en estudio de Depeche Mode. Quizás porque esa casita que acaba de comprarse en Sitges está a un tiro de piedra de Barcelona, ciudad en la que recibió a algunos periodistas. Le encuentro sentado, mirando al frente a través de la ventana. Fuera, el día es gris aunque caluroso; dentro, Fletcher me acoge con simpatía y visiblemente excitado al hablar del nuevo disco del grupo. Un trabajo que es tan suyo como de Martin Gore o Dave Gahan. Tendremos que conversar sobre las trece nuevas canciones, composiciones todas ellas coherentes con su línea habitual, especialmente con la abierta en los noventa. El resultado, una obra densa a la par que potencialmente comercial, un disco que requiere escuchas para convencer. Inferior a esa suerte de retorno que fue “Ultra”, “Exciter” sigue dando motivos para que les alabemos, para que sigamos confiando en una formación que se ha ganado a pulso su popularidad. El mérito: la habilidad por situarse entre lo alternativo y lo mainstream.

“Me alegra que seamos una influencia para los grupos dance, pero serlo para los de heavy metal es algo que me parece excepcional”

Y “Exciter” convence no porque haya visos de actualización (¿será Mark Bell -de LFO y habitual de Björk- responsable?), sino porque “Dream On” -primer single-, “Dead Of Night”, “I Feel Loved”, “The Sweetest Condition” o “Comatose” son grandes canciones (“Goodnight Lovers” apesta, ya saben, otro ejemplo de cuando Gore se sumerge en el soul más suave), duras algunas, comerciales otras e interesantes todas. Con él, nuestros protagonistas seguirán sumando cientos de miles de copias a esos cincuenta millones de discos que llevan vendidos, aunque esa es otra historia. Distinta a la que nos desveló la grandeza de ese golpe de timón que fue “Violator” (90), “Black Celebration” (86) o “Some Great Reward” (94), por poner algunos ejemplos. Aunque volvamos a lo de las escuchas que “Exciter” requiere. Que las requiere resulta casi obvio. Descubramos si Fletcher está de acuerdo. “Nuestra música no tiene porque sonar bien al instante, pero creo que cada vez que lo escuchas encuentras cosas nuevas. Me ocurre a mí mismo, encuentro melodías escondidas y cosas así. Estamos muy orgullosos del disco y creemos que la calidad de los temas es realmente buena. Es un disco relajado y agradecido. Te diría que, en ese sentido, “Exciter” es parecido a “Black Celebration”, porque recoge diferentes estilos. Cuando suelo decir esto la gente no lo entiende, consideran que “Black Celebration” es algo del pasado, mientras que yo estoy hablando de la diversidad del disco en conjunto”. Podemos estar de acuerdo en eso, aunque es de suponer que parte de esa variedad se sustenta en la actualización de algunas bases, proceso en el que habrá resultado -digo yo- fundamental la aportación de Mark Bell, artista electrónico que no solamente elevó a LFO bien alto, sino que ha lavado la cara a la última Björk. “Cuando Alan Wilder dejó el grupo, él estaba mucho más interesado en la producción y también era el único músico de tradición clásica de Depeche Mode. Antes solíamos usar muchos ingenieros de producción, pero ahora sentimos que es como un reto. Es bueno trabajar con gente más musical y Mark Bell es ciertamente muy musical y también muy bueno con la electrónica. Es un genio del sonido, puede dibujar un sonido o una atmósfera y alcanzarla perfectamente. Y es muy bueno con las voces, por eso en este disco hay partes vocales que probablemente son más fuertes que en cualquier otro trabajo de Depeche Mode. Dave trabajó realmente duro y Mark le ayudó en todo momento, orientándole para conseguir la mejor de las interpretaciones. De hecho, Mark ha sido uno de los mejores productores con los que nunca hayamos trabajado”. Poco más queda por apuntar al respecto del disco. Ya saben, como siempre una mera excusa para conversar de nuevo con algunos de nuestros artistas favoritos, y principal motor para que los asalariados de las multinacionales muevan el culo con mayor celeridad de la habitual. En todo caso, solamente queda por ver si volverán a alcanzar los cuatro millones de copias que “Ultra” vendió sin dificultad. Fletcher confía en eso, aunque reconoce que es un tema que, por lo menos a estas alturas, no le preocupa demasiado. Cómo iba a hacerlo, si ni siquiera le inmuta el no haber compuesto temas en los veinte años de carrera de la banda. “No escribo temas lo suficientemente buenos, pero no creo que sea algo de lo que deba avergonzarme. He tenido mucha suerte de estar en un grupo que ha contado con algunos de los mejores compositores que haya tenido Inglaterra en los últimos veinte años como Vince Clarke y Martin Gore. Sus canciones siempre han tenido una calidad impresionante. De todas formas, siempre aportó partes a las canciones de Martin, porque el proceso desde que las presenta hasta que las acabamos en el estudio es largo. ¿Si reconozco mi aportación? Por supuesto. Mucha gente me pregunta por qué no escribo canciones y yo contesto que podría hacerlo. Me podría sentar ahora mismo ahí y te escribiría un tema en pocas horas, pero puede ser una basura (risas) o una canción normalita. No existen muchos compositores tan buenos como Martin, así que incluso cuando Alan escribió un par de temas para el grupo acabó dándose por vencido, y eso ocurre porque los temas de Martin son especiales”. Ahora que ha pasado el tiempo, tampoco estaría de más descubrir cuál es la opinión de Fletcher a propósito de las carreras de Vince Clarke con Erasure y de Alan Wilder con Recoil. “Siempre me ha gustado el trabajo de Vince. Adoraba Yazoo y Erasure me gustan, aunque creo que han perdido algo de peso en la actualidad. Da la impresión de que no esté haciendo tan buena música como unos diez años atrás. Por otro lado, Alan es bastante extraño. Dejó el grupo para meterse más en la producción y es realmente bueno en eso. En cuanto a su música, me parece interesante aunque el último disco es algo frío. De algún modo está luchando por conseguir fijar su propia identidad, porque mientras su nombre está ahí no puedes captar el feeling de su personalidad”. En cambio, pocos pueden dudar de la personalidad, de la identidad del sonido Depeche Mode. Por algo fueron, son y seguirán siendo una referencia inabarcable. Por mucho que “Exciter” sea un disco que no sorprenda, una obra que vuelva a estar más cerca del pop que del purismo electrónico. “Martin escribe fuera del estudio, generalmente con su acústica, y cuando entramos en el estudio tenemos los coros y la letra, así que nos esforzamos en encontrar la mejor atmósfera para cada canción. Antes solíamos ser unos puristas de la electrónica y cuando Alan entró en el grupo nos preguntó por qué motivo no usábamos también guitarras. Ahora hacemos una buena mezcla de sonidos orgánicos y electrónicos. Lo bueno de “Exciter”, por ejemplo, es que aunque haya tantos sonidos electrónicos, en el fondo suenan muy orgánicos”. Volvamos al tema de la referencia, de la influencia de la formación en otros artistas. Como reconoce el propio Fletcher, resulta evidente en grupos electrónicos oscuros (sirvan ejemplos como los de Beborn Beton, Wolfsheim, De/Vision, etcétera), aunque el verdadero valor está en haber resultado fundamentales para grupos tan distintos a los británicos como esos Monster Magnet, Deftones o Rammstein que les rendí