Hablamos con la gallega que más ha hecho bailar a clubbers de dentro y fuera de nuestras fronteras. Cora Novoa no entiende la vida sin arte, sin música y ahora, después de cuatro años de espera, por fin llega su segundo gran relato, su segundo álbum: “Faight, Love, Faith”. Una artista que convierte en sonido a Pitágoras, a la alquimia; una artista que, ante todo, cuenta historias.

Estudiaste informática y desde pequeña estuviste muy vinculada a la música, ¿crees que es por tu faceta “geek” que tu carrera artística ha ido dirigida hacia una música menos convencional?
Mi pasión por la tecnología ha sido un factor fundamental en mi carrera artística y personal. Cuando tenía 19 años la música electrónica no estaba tan extendida y era algo poco usual que una chica sintiera curiosidad por estudiar e investigar en ella. El acceso a internet era algo muy novedoso, la conexión se pagaba por segundos, y aunque no hubiera la cantidad de contenido que hay a día de hoy, sé que fue algo decisivo en mi formación musical.

Precisamente, hablando de música no convencional, una de tus facetas más características es el trabajo que has realizado en la composición de música de videojuegos. ¿Cómo es esa experiencia? ¿tienes ahora mismo algún proyecto de este tipo?
Amo los retos, pero sobre todo amo superar los objetivos que me voy marcando día a día. Hacer la banda sonora de un videojuego fue un reto muy enriquecedor y que siempre había querido hacer. Unir dos de mis grandes pasiones, la música y los videojuegos y desarrollar desde cero una composición de esas características fue genial. Así que cuando llamaron a mi puerta para plantearme el proyecto dije que si sin pensarlo.
Ahora mismo he empezado a trabajar con un par de amigos en la composición de música para mappings. Me ha hecho mucha ilusión poder estrenar nuestra primera pieza en la Expo Internacional de Milán hace bien poco, formar parte de proyectos así es todo un lujo.

Y, de los videojuegos pasamos al cine. Personalmente, siento que muchas de tus producciones encajan a la perfección con algunos proyectos cinematográficos. ¿Te ves en un futuro produciendo música que ambiente el séptimo arte?
Sería un regalo poder componer piezas para cine. Si en algún momento se plantea un proyecto interesante sobre la mesa créeme que lo haré encantada.

Otro de los motivos por los que eres conocida y respetada son las numerosas masterclass que impartes. ¿Qué es lo mejor de poder compartir tus conocimientos con los demás? ¿Tú tuviste algún modelo a seguir que fuera tan cercano como lo eres tú con tus seguidores?
Una de las mejores recompensas es poder ayudar a la gente. Para mí es muy importante estar cerca de la gente que me sigue. Ser cercanos con ellos ayuda a desmitificar la imagen que algunos tienen de los artistas y es una de las mayores gasolinas que puede tener una persona creativa. La verdad es que solo soy como a mí me gustaría que lo fueran conmigo. También hay que tener cuidado con todo esto, a nuestro ego siempre le gusta que nos regalen los oídos, por eso siempre hay que intentar ser objetivo y pragmático con algunos comentarios.
Yo también voy a conciertos o a ver a artistas a los que admiro y me encanta cuando te encuentras con gente cercana, que tiene una sonrisa en la boca y desprende buena energía, pero también hay que entender que somos personas, y que hay días, ocasiones o momentos en los que mucha gente se pasa de la raya o que tenemos un mal día.

“Siempre quise hacer un sello discográfico, una herramienta con la que poder compartir nuevos proyectos musicales”.

Bueno, entonces podemos decir que eres informática, ¿profesora?, música y ahora ¡diseñadora! Cuéntanos, ¿cómo fue la creación de Seekin the velvet? ¿en qué momento decidiste que querías saltar a esta nueva piscina?
Siempre quise hacer un sello discográfico, una herramienta con la que poder compartir nuevos proyectos musicales. Quería enseñar a la gente mi forma de ver el arte en general. Muchas veces se queda corta una canción para poder expresar lo que tengo dentro. Poder llevar los lanzamientos musicales un paso más allá es lo que había siempre querido hacer. Por circunstancias no encontré el momento de hacerlo, creo que fue porque no me sentía preparada para ello, pero fue hace justo un año, en agosto de 2014, cuando sentí que tenía que hacer las cosas a mi manera, con mis reglas del juego, siendo yo misma desde principio a fin, pero sobre todo sintiendo que tenía que ser honesta conmigo misma.

Además de una línea de ropa, SKTVT es un sello discográfico desde el que has lanzado tu segundo álbum. Tras haber publicado tu música en otros sellos, ¿cómo se siente poder hacerlo ahora desde el tuyo propio?
Me siento feliz y orgullosa de haber creado de cero un proyecto que siempre quise hacer. Un proyecto que comencé sola y en el que ahora mismo contamos con un equipo de tres personas. Sin ellos, este proyecto no sería lo mismo, así que solo tengo palabras de agradecimiento por poder contar con el mejor equipo humano.

¿Tienes la intención de que SKTVT se convierta en una plataforma para impulsar a nuevos talentos de la música?
¡Claro! La columna vertebral de SKTVT es la música. El resto de elementos como la ropa, el diseño, las láminas o los próximos proyectos creativos que iremos lanzando, son una extensión de los lanzamientos musicales, así que siempre estoy a la caza de nuevas bandas o proyectos creativos para seguir agrandando la familia.

“Después de sacar mi primer álbum me sentía vacía y de alguna forma necesitaba empezar de cero para poder contar historias nuevas”

Hablemos de Fight, Love, Faith. Hemos esperado cuatro años para escucharlo, cómo ha sido el proceso creativo? ¿Ha sido completamente en Barcelona?
El proceso creativo ha sido totalmente diferente a como había trabajado con el anterior álbum. He estado documentándome mucho sobre alquimia, Pitágoras, viendo grabados, simbolismo oculto, laberintos, exposiciones… Paralelamente me metía en el estudio para transformar toda esa información en sonidos. También he trabajado mucho con la improvisación, grabando largas improvisaciones en el estudio y luego dándole forma posteriormente. El álbum lo he hecho casi íntegramente en Barcelona, salvo alguna canción que la compuse en mi ciudad natal Ourense.

El título es bastante descriptivo; si no me equivoco, tras el lanzamiento de tu álbum debut y coincidiendo con tu llegada a Barcelona te viste inmersa en una especie de crisis creativa. ¿Nace de ahí ese “lucha, amor y fe”?
Esos son los 3 pilares en los que me apoye para salir de mi crisis creativa. Después de sacar mi primer álbum me sentía vacía y de alguna forma necesitaba empezar de cero para poder contar historias nuevas de una forma diferente. Las personas evolucionamos y nuestro arte está unido a esa evolución personal. Me había caído en un pozo y no sabía cómo salir de él, así que comencé a cuidar mi arte, a buscar nuevos inputs creativos y a respetarme como artista.
Para mí la lucha simboliza la constancia, el trabajo, la energía necesaria para poder llevar a cabo nuestros objetivos. Por otra parte, para mí el amor lo mueve todo, soy muy romántica, así que para tomar decisiones necesito sentir ese cosquilleo que te hace sentir el amor. Yo lo llevo mucho más allá que al amor por tu pareja, puede ser por el arte, por tu familia, por la vida…Y por último la fe. Necesito creer y sentir las cosas, porque sino no me muevo, no tengo ilusión y no me levantaría de la cama todos los días con ganas de hacer cosas y de seguir andando. Sin ilusión y sin fe nos morimos.

El disco arranca con Janua Inferni y termina con Janua Coeli, que en latín viene a ser algo así como ¿puerta de los hombres y puerta de los dioses? Está claro que encuentras gran inspiración en la mitología y en la historia, ¿cómo te ha influido para trabajar en este álbum?
Me gusta mucho que me hagas esta pregunta, porque en el álbum hay algunos misterios por descubrir, desde el orden de las canciones, las letras, referencias simbólicas, etc. El Dios Jano siempre fue venerado por las logias masónicas por herencia de la sociedad Pitagórica y está simbolizado en parte del disco.
Me apasiona la historia, las leyendas, la mitología, el simbolismo, la astrología, etc. Siempre han formado parte de mi inspiración creativa, sí que es verdad que en este trabajo se nota de forma sobresaliente, pero es algo que no oculto y que me gusta compartir.

Además de la historia y la mitología, ¿qué otras cosas te inspiran? ¿y en qué artistas encuentras inspiración?
Cuento historias con la música y en consecuencia todo lo que me rodea me inspira, mis miedos, mi familia, mis hobbies… Hay muchísimos artistas o proyectos creativos que me inspiran. A nivel de sellos amo todo lo que hace Ghostly International o Warp. Si nos metemos en el campo artístico aquí la cosa se pone un poco más difícil, escucho de todo así que la paleta de artistas que me influyen es muy grande, desde Spooky Black a Gustavo Cerati, o de Maelstrom a Buena Vista Social Club, pero si tengo que decir un par de nombres estrictamente electrónicos y que me encante lo que estén haciendo son: Brodinski con todo el equipo de Bromance y también Erol Alkan y su sello Phantasy.

Compusiste tu primer álbum en Berlín, y este segundo ha sido en Barcelona, ¿qué te aporta creativamente cada una de estas dos ciudades?
En Berlín se respira libertad en cada esquina, es una ciudad que adoro por su energía, su movimiento constante y sentido común. Barcelona es genial para vivir: tienes playa, montaña y hay un montón de oferta gastronómica y cultural.

¿Estás preparando el live del álbum? ¿Tienes ya algo cerrado?
Empiezo el tour de presentación del disco el 3 de octubre en una de las ciudades más importantes a nivel personal y profesional para mí: Sevilla. Será muy especial porque lo haremos en un barco por el Guadalquivir a plena luz del día rodeada de toda mi familia sevillana. Además, el día anterior haré un pitch totalmente gratuito donde explicaré todo el proceso creativo del disco y del sello. ¡Estoy deseando que comience la gira!

He visto más de una vez la etiqueta de techno melódico en tus canciones, estando más o menos de acuerdo, lo que está claro es que todas tienen una seña de identidad muy particular. ¿Es difícil ser fiel a uno mismo en una industria que parece que cada vez aplaude más los productos comerciales?
Yo no veo otra forma de hacer las cosas, si no soy fiel a mí misma todo pierde sentido. Necesito reconocerme en mis composiciones más allá de modas o estilos. Claro que ganaría más dinero si hiciera música más comercial, pero sé que no sería feliz.

Bueno, y ya para terminar: cada vez es más frecuente ver a productores de música electrónica y djs en revistas no especializadas, ¿crees que os podríamos poner ya a la altura de las rockstar?
Para mi gusto la figura del dj actual se acerca muchísimo a lo que es una rockstar. La electrónica se ha normalizado y ya no nos sorprende escuchar un anuncio en TV con música electrónica o un jingle en la radio; la música electrónica ha llegado para quedarse.