La huelga del 8M (8 de marzo) convoca a todas las mujeres del país a parar de trabajar. ¿Esto incluye a las artistas? Si reivindicamos que es un oficio como otro cualquiera, la respuesta debería ser un rotundo sí. Sin embargo, hay cierta diferencia de opiniones al respecto entre nuestras artistas.

Ni siquiera la Unión Estatal de Sindicatos de Músicos, Intérpretes y Compositoras, normalmente muy explícita en esta materia, tiene una postura oficial sobre el tema. ¿Paramos como todas las demás mujeres o utilizamos el escenario para amplificar nuestras reivindicaciones sobre la igualdad? ¿Acaso no se pueden lanzar mensajes reivindicativos también desde la caja de un supermercado? Este artículo en ningún caso pretende juzgar posturas, mucho menos a personas. Sólo expone un debate que podría (y seguramente debería) haber surgido en la última huelga general de 2012, y que sería bueno no dejar pasar en esta ocasión.


Isa de Triángulo de Amor Bizarro Foto: Alfredo Arias

La opinión de Hinds es que “nosotras, como mujeres y músicas, vivimos mucha desigualdad y por eso sabemos que esta huelga es muy importante y que cuantas más seamos en esto mejor. El mundo tiene que empezar a darse cuenta y a cambiar de una vez”. Aún así, también saben lo difícil que es vivir de la música y “lo complicado que es tocar en general”. Así que “por supuesto apoyamos a cualquier música que decida no tocar el 8 de marzo, pero nunca juzgaríamos a otra que decidiese hacerlo”.

Bambikina leyó hace poco “que tan solo un 15% de los artistas que participan en festivales son mujeres”, y con estos datos, cree “que la mejor manera de hacernos oír es tocando con más fuerza desde los escenarios. La música y la reivindicación siempre fueron de la mano. Considero que es el vehículo perfecto para reclamar igualdad y respeto en nuestra profesión”. Algo parecido opina Adriana de Texxcoco (recientemente en el foco mediático por el videolicip censurado temporalmente por YouTube), quien cree que las mujeres “deberíamos salir a tocar el 8 de marzo, porque estamos en la música para reafirmar nuestro papel en la cultura”. En su opinión, “el debate sobre si trabajar o no es interesante, porque en realidad lo que hacemos es trabajo”, pero cree que es más importante “dar visibilidad a todas las mujeres que estamos tocando en este país, y reivindicar que estamos aquí. Sería parecido a una huelga a la japonesa”.

Belén, de L-KAN y una de las responsables de Ochoymedio, cree que “las músicas y trabajadoras del sector de la música deben (si quieren, su situación se lo permite, y están de acuerdo), como en el resto de trabajos, hacer la huelga. Se trata de mostrar los más posible cómo sería un mundo sin la intervención de las mujeres”. Ella, que trabaja en varios ámbitos de la música (cantante, locutora de radio y promotora) y la actuación (actriz) va a hacer “huelga en todos esos ámbitos ese día” porque cree que “la manera de dar visibilidad a las mujeres ese día es precisamente desaparecer”. Pero igual que Hinds, no juzga “a las compañeras que no se lo pueden permitir o que no lo ven de la misma manera. Soy consciente de que renunciar a un bolo es difícil, por eso creo que las promotoras e instituciones podrían apoyar la huelga no habiendo solicitado actuaciones de mujeres en ese día”.

Marcela San Martín, programadora de El Sol e integrante de Mujeres en la Industria Musical (MIM), explica que el Facebook de la asociación anuncia “que nosotras vamos a hacer huelga”, pero a partir de ahí, tiene muy claro que debe haber libertad para trabajar o no: “Yo tengo concierto programado en El Sol ese día, y Moby Dick también por ejemplo. Cada una reivindica como mejor le convenga. Puede hacerse trabajando. Y una artista puede hacer su huelga, ir a la manifestación, y después dar su concierto. Que trabajes ese día es tu opción. Nadie viene con una pistola a decir que pares porque todas paran. Como mujeres libres decidimos cuál es nuestra forma de protestar”.

Soledad Vélez

Isa, de Triángulo de Amor Bizarro, sí va hacer huelga con todas las de la ley. “Estamos convocadas todas las mujeres, estemos inscritas en un régimen social o no. De hecho, se trata de cambiar esas injusticias sociales, legales y morales que someten a la mujer por el hecho de serlo. O por no ser hombre, no lo tengo muy claro. Se trata de no hacer nada ese día para ver qué pasa, y yo me apunto. Dicho esto, cada mujer tiene sus circunstancias, y si eres música y tienes un concierto ese día y tienes un micro en la mano seguro que también lo puedes aprovechar y visibilizar esas injusticias como algo vergonzoso e insostenible para un país. Yo lo hago todos los días”.

La chilena Soledad Vélez va a hacer lo mismo que Isa, pero va más allá en su postura favorable al parón total. “Me extraña que incluso se llegue a cuestionar si las mujeres que hacemos música debamos o no hacer la huelga. Tenemos todo el resto del año para visibilizar y reivindicar la igualdad ya no sobre los escenarios, sino en nuestro mundo laboral y social. Como mujeres estamos constantemente haciendo esos trabajos, vivimos en una sociedad enferma y hay que curarla, y lo haremos todas juntas. Por eso mismo tenemos que parar ese día, dejar lo que estemos haciendo y exigir lo que nos corresponde y no se nos quiere dar”.

Cintia Lund también ha repasado las cuentas para tomar su decisión. “La última estadística sacada por ticketea demuestra que tan solo el 15% de los artistas de los festivales son mujeres, y sólo 154 de los 1.006 artistas confirmados en los 20 eventos musicales incluyen mujeres entre su formación principal”. Por eso está convencida de que todas las mujeres músicas deberían a la huelga, “porque hay mucho machismo en esta industria, como en el cine o cualquier otra”. La cantante sueca cree que “se tiende a pensar que por ser mujer solo se tiene un físico y ninguna idea buena”, y está cansada “de la pregunta de si he escrito yo mis canciones. Si fuera hombre esa pregunta no se me haría. Por estos y más motivos pienso que es necesario salir ahí afuera con un mensaje claro de reivindicación tal y como hicieron nuestras compañeras en el pasado. Este es otro ciclo más en la historia en la que poco a poco vamos avanzando”. Sin embargo, Lund sí cree que subir al escenario también es una buena forma de reivindicación complementaria. “Yo este 8 de marzo me encontraré en Málaga formando parte del Ciclo Entrance dando voz al Día de la Mujer. Para mí el hacer ese concierto ese día es muy importante, porque siento que realmente aporto voz a la causa. Con mi música quiero dar el mensaje de que existimos y hacemos cosas”.

Christina Rosenvinge Foto: Javier Escorzo

La China Patino de Cycle da por hecho que “estaría muy bien hacer huelga para reivindicar la igualdad”, pero confiesa que si tuviera bolo el 8 de marzo “no podría hacerla, ya que me quedaría sin comer”. Y Gabriela Casero, de MOW, señala que “hay sectores en los que una huelga así puede tener más repercusión que en otros”. Por eso, la madrileña cree que “siendo la música un territorio tan masculino, no sólo en cuanto artistas propiamente sino en cuanto al resto de trabajadores como técnicos, productores, parece mejor idea celebrar el día de la mujer con conciertos en los que se destaque su capacidad y se haga pensar sobre su papel. También creo que esta pregunta, que no sé si se ha planteado a mujeres solamente, tendrían que responderla los hombres también. La igualdad es cosa de todos, no se puede alcanzar si sólo la pretende y la apoya la mitad de la población”. Por su parte su compañera de sello Anni B. Sweet se posiciona con estas palabras: “Todas debemos reivindicar la igualdad, para mí no se trata de ‘según qué tipo de trabajo tengas’, pues sigo siendo mujer aunque haga música. Creo que debemos estar unidas y apoyar la huelga todas juntas, además de reivindicar nuestros derechos en todo momento, no sólo el Día de la Mujer”.

Para este artículo hemos querido contar con la opinión de dos músicas que tienen concierto programado para el 8 de marzo. Una de ellas es Christina Rosenvinge, que actúa en la sala Apolo de Barcelona. “El espíritu de la huelga está clarísimo: demostrar que el mundo se para sin las mujeres, y que queremos una sociedad libre de machismo y de discriminación. Queremos igualdad real”, asegura la artista, que no obstante subraya que “a partir de ahí hay que interpretarlo” porque “tomárselo al pie de la letra no tiene mucho sentido”. En su caso tenía el bolo contratado desde antes de la convocatoria de huelga. Sabía que era el 8 de marzo y por eso pensó “que podría ser un altavoz para las reivindicaciones por la igualdad, las cuales enunciaré en mi concierto. Creo que cualquier mujer que tenga bolo ese día debería hacer lo mismo”.

Rozalén actúa el día de la huelga en el Palacio de Congresos de Granada. Igual que Rosenvinge, tenía el concierto programado desde antes de la convocatoria y por eso no lo va a cancelar y aprovechará para reivindicar la igualdad desde las tablas.”Deberíamos parar todas, es lo que se pretende. Si por un día paramos, que se den cuenta de lo que significamos. Pero como es el primer año que se convoca estamos todas como adaptándonos. Yo no puedo suspender mi concierto porque no puedo dejar sin currar a todo mi equipo, y lo que voy a hacer ese día es no cobrar mi parte, y donarla a la Comisión 8 de marzo. Y por supuesto, dar un concierto en pro de la huelga y siendo su altavoz. Yo he cantado para eso todos los días 8 de marzo, pero ya he bloqueado todos los 8 de marzo para los años venideros. Sería muy impactante que todas las mujeres paráramos”.

Anni B. Sweet