Mucho se ha especulado sobre el futuro de Nudozurdo, posiblemente la banda nacional con la formación más inestable en la que podemos pensar. Los cambios de integrantes, la grabación de un disco de versiones de sus propios temas en modo acústico con la compañía de una pequeña sección de cuerdas, y el disco en solitario del compositor y líder de la banda, Leo Mateos, como Acuario hizo temernos que tal vez el grupo tenía los días contados.
Sin embargo en poco más de un mes ya tendremos en nuestras manos el cuarto álbum propiamente dicho de la formación madrileña, que una vez más ha sufrido remodelación y que a Leo y su más fiel acompañante estos años, el bajista Meta (a la derecha en la foto que acompaña a este texto) suma ahora a Ricky Lavado (conocido esencialmente por ser el batería de Standstill).
Además de esto, la principal novedad en las diez canciones que forman este nuevo disco registrado en los estudios Reno tiene que ver con el sonido de la banda, con mayor protagonismo que nunca de los sintetizadores. En cierto modo podría decirse que con este nuevo trabajo se ponen sobre la mesa los experimentos de Leo con Acuario adaptados al sonido banda y arropados por una sección rítmica de lujo.
El disco, que como decimos aún no tiene fecha definitiva de publicación (aunque está previsto que vea la luz a finales de marzo o abril) y que se encuentra pendiente de masterización, contará con edición digital, en CD y vinilo.
Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.