miércoles, 23 de mayo de 2012

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feb 1

Escrito por: ljmenendez
01/02/2012 21:55 

Elena Cabrera me escribe pidiéndome opinión para un artículo que prepara para www.lainformación.com sobre el estado del periodismo musical. Las respuestas al completo (me he tomado mi tiempo para responder...) a continuación. Aunque aviso desde ya: si no te interesan demasiado los entresijos de una revista de música supongo que esto te va a resultar un ladrillo de dimensiones considerables...

 

 

 

 

- Además de discos, también haces críticas de cómics y libros (¿también de películas?), ¿las afrontas igual?

Sobre todo música, dvd/cine (me encargo desde hace ya bastantes años de la sección de video de Cinemanía) y cómic, sí. Y no se afronta igual pero no ya por lo específico de cada disciplina (por ejemplo la importancia de la narración en el cómic y el cine -al menos el de corte no experimental- que es algo que no tiene tanto peso en la música). En realidad lo que tiene más que ver a la hora de afrontar una crítica son cuestiones como el espacio o el formato al que te debes ajustar. Por ejemplo, a la hora de comentar un DVD prácticamente todo se reduce a una relación de extras, cuestiones técnicas y un breve comentario a propósito del filme, porque el verdadero trabajo crítico ya viene hecho, tuvo lugar con el estreno del filme seis meses atrás. En el caso de MondoSonoro, por ejemplo, casi me gusta hablar más de “reseña” que de “crítica” propiamente dicha, porque los tamaños en los que nos movemos en papel (textos de 15 a 20 líneas) apenas dan para hacer una aproximación al artista y al disco en cuestión. Aunque por supuesto todo depende: no es lo mismo comentar el nuevo álbum de un grupo como Radiohead que no tienes que contextualizar al lector, que introducir a una banda prácticamente desconocida y que cuenta con 10 años de carrera a sus espaldas… En definitiva, que el modo en que afronto el texto “crítico” depende de un montón de variables.

 

- Aunque estés en Madrid quizá me puedes explicar cómo funciona la selección y el reparto de discos par criticar en MondoSonoro.

Reconozco que en Mondo manejamos métodos muy poco científicos… jajajaja. Al final, el reparto de discos funciona prácticamente igual que la asignación de entrevistas, así que generalizo un poco… A nivel de contenidos trabajamos de manera piramidal, de arriba hacia abajo, de tal forma que la 99% de la información llega a los redactores jefes de zona (Joan en Barcelona, yo aquí en Madrid) y somos nosotros los que la asignamos a los colaboradores. Eso no quiere decir que nos cerremos en banda a las sugerencias de estos, por supuesto, pero bien sea porque en el mundo de la música la información aún suele llegar primero a las revistas a través de los servicios de prensa o directamente de los artistas, o porque nosotros estamos 100% profesionalizados y nuestro trabajo consiste en estar 24horas al día a la búsqueda y captura de novedades, lo cierto es que lo más habitual es que seamos nosotros quienes pasamos trabajo a los colaboradores de la revista y no al revés.
Como consecuencia de esta forma de trabajar tenemos a los colaboradores muy segmentados, especializados: yo aquí en Madrid tengo a mi experto en hip hop, otro para hardcore y metal, otro electrónica, etc. y un grupo algo mayor que se centra en lo que es la base de la revista, el pop/rock independiente (aún así dentro de éstos también tengo los roles de cada uno bastante claros: el ochentero, el que tira más para la americana, el de gusto más power pop,…). El caso es que yo distribuyo el trabajo (entrevistas, reseñas,…) en función de esos perfiles. En algunos estilos, los más especializados, puede que los discos no lleguen a la revista porque los sellos o los grupos la ven ajena a su “escena” (ocurre con la electrónica o el hip hop, por ejemplo), y ahí sí que me toca más apoyarme y consultar a esos redactores que están al día de esos géneros.

 

- ¿Qué directrices se dan a los nuevos críticos?

Tienen libertad absoluta para poner sobre el papel lo que piensan sobre un disco, sea bueno o malo, pero se hace especial hincapié en que sean muy didácticos y no caigan en boutades. Por dos motivos. Uno es lo que comentaba antes de que por una cuestión de espacio más que una verdadera “crítica” -que requiere de un desarrollo- lo que hacemos son “reseñas”, “contextualizaciones” de los discos o “bocetos” de lo que ha sido un directo, y en esas condiciones defender un brindis al sol es complicado.
La segunda y para mí más importante es que un porcentaje del 50% o incluso más del contenido de la revista son bandas nacionales, y para muchos de esos grupos MondoSonoro es su único escaparate, no van a aparecer comentados en ningún otro medio de comunicación. Así que si bien no les hacemos ningún bien levantándoles la mano, sí creo que les debemos una explicación lo más razonada posible de dónde cree el plumilla que falla su disco y por qué. Igual para el lector ese “didactismo” hace que la lectura de la revista sea un poco uniforme y más aburrida, pero también creo que de verdad sirve de ayuda a los grupos (aunque sea a costa de encajar una mala crítica).

 

- ¿Cómo formáis la cantera?

Todos los días se recibe algún CV en la redacción, sobre todo de estudiantes o recién licenciados en periodismo. De entre todos esos pocos pasan el filtro, tan sólo aquellos que en su mail transmiten de alguna manera que saben dónde y por qué están escribiendo a MS (la verdad es que la mayor parte da la impresión de que pide una oportunidad como plumillas en la revista como la pedirán cinco minutos después en una publicación de jardinería). Esos pocos pasan por la redacción a charlar y hacer una prueba, y… la verdad es que casi ninguno sigue escribiendo aquí pasado un tiempo.
Es lógico: el perfil de la persona que termina encontrando un hueco en MS es muy diferente de ese joven periodista que busca su primer empleo y al que le “gusta” la música. A todos nos gusta la música, pero muy pocos estamos dispuestos realmente a hacer ciertos sacrificios por ella. Un freelance que colabora en MS puede ganar de media 100 € al mes por sus colaboraciones, que es una miseria. Además la mayor parte de los que quieren colaborar piensan que el primer mes van a estar haciendo una de las entrevistas principales, cuando lo que les espera es una larga travesía haciendo trabajos más pequeños, con ese grupo de barrio que también está empezando, así que lo normal es que rápidamente se desanimen y lo dejen.
¿Qué ofrece MS? Dentro de nuestras posibilidades una improvisada escuela de periodismo musical (en esta revista han empezado la mayor parte de los nombres que ahora firman en diarios y revistas de grandes Grupos Editoriales, de corte musical o no, gente como Saavedra, Obón, Laura Sales, Darío Prieto, Half Nelson, los Broc, Bea G. Aranda, etc. Al margen de los que seguimos firmando habitualmente en la revista, que prefiero no ponerme a citar nombres para no dejarme ninguno y no hacer distingos).
Pero lo que está claro es que la pasión y el virus de la música lo debe traer de serie el futuro colaborador, aquí sólo podemos moldear las formas. Un universitari@ que cree que porque no se pierde un concierto de Vetusta Morla, Love Of Lesbian y Lori Meyers está preparado para escribir en una revista musical… debe hacérselo mirar. Y en cierto modo mucha culpa de esta percepción errónea la tiene el modo en que se está consumiendo música a día de hoy.

 

- ¿La sección que llevas en la edición de Madrid la hace siempre el mismo, no?

¿Te refieres a la sección de comentarios de demos? Sí, esa desde un tiempo a esta parte me la hago siempre yo…

 

- ¿Qué criterios distinguen la sección de críticas de Mondosonoro?

Si te refieres a nacional, ahí sí que deberías preguntarle a Joan, porque justo es la sección en que a mí me resulta más complicado participar por no estar presente en el cierre (acordamos las secciones y entrevistas en reuniones vía Skype, pero no llegamos a afinar tanto como para concretar qué críticas salen en cada número y de qué manera). Sí te digo que solemos intentar mantener cierta paridad nacional/internacional, y que, como sucede con toda la revista, de alguna forma aparezca reflejada la personalidad de los que la hacemos, que en algún caso está MUY marcada, jajajaja. Hay que tener en cuenta que al margen de que haya terminado convirtiéndose en nuestra forma de ganarnos el pan, hacer Mondo es sobre todo diversión (y sí, las peleas internas sobre si tal disco es una mierda o merece la portada por supuesto que forman parte de la diversión) e intentamos tenerlo muy presente en todo momento.

 

- ¿Cuántos discos nuevos hay que escuchar al año para poder elaborar la tarea de la crítica musical actual y bien contextualizada?

Me resulta difícil darte una cifra. Te puedo decir que yo diariamente puedo escuchar 6 o 7 de arriba a abajo, al margen de los que zapeo a toda velocidad y de los que vuelvo a escuchar por enésima vez, claro. Y que muchas veces tengo la sensación de que no me entero de la fiesta y me estoy perdiendo la mitad de las cosas que están pasando… Pero bueno, si tienes la suerte de poder dedicarle horas con cuatro o cinco webs de referencia en Favoritos, estar pendiente del Facebook y una cuenta Premium en Spotify yo creo que puedes mantenerte perfectamente al día de lo que está pasando ahí fuera, a pesar de que los fenómenos musicales cada vez son más efímeros. Mira Lana Del Rey, que lleva su disco dos días en la calle y tras tres meses de sobreexposición mediática ya parece un fenómeno de 2011…
Lo que creo que se ha perdido a golpe de click y discografías completas en Spotify es la forma de introducirse en la Historia del pop. Los de mi generación deseamos un disco durante meses o incluso años cuando éramos adolescentes hasta que podíamos escucharlo. Antes de escucharlo lo “imaginamos”, lo “leímos” y eso nos ayudó a interpretarlo y también a ir desarrollando cierta actitud crítica. Yo recuerdo el artículo de Román F Añaños en RDL alrededor de 1988 sobre The Cure y aún podría recitarte frases de las veces que me lo llegué a leer. Aquel artículo me descubrió a Joy Division (vinculaba el sonido de “Faith” con “Closer”) con sólo una cita y me tiré dos años hasta que pude conseguir algo de ellos. Para colmo fueron las "Peel Sessions", que como mostraban el sonido más crudo de
Joy Division me dejaron muy desorientado durante un tiempo, jajaja. Lo mismo te puedo decir de Sonic Youth y Neu! Inconscientemente te estabas creando un mapa de cómo se había construido el árbol genealógico del rock, y te tirabas un mes dándole vueltas a un disco a pesar de que no te había entrado en un primer momento, más que nada porque hasta dentro de un mes no tenías pasta para comprarte otro. A mí eso me pasó con Can, por ejemplo, me compré “Future Days” y al principio no entendía nada. Y eso te obligaba a despertar una sensibilidad crítica que yo creo que es complicada de encontrar en un presente de sobre-información y escuchas superficiales.

 

- ¿Tienes algún tipo de presión editorial o de mercado que haya condicionado en algún sentido tu trabajo como crítico?

Es indudable que un anunciante (y más en un momento de absoluta crisis publicitaria) siempre condiciona, si no el que el comentario sea positivo/negativo, sí que ese artista consiga un espacio en la revista que de otra manera tal vez no tendría. Negarlo es de necios, porque coño, lo ves, está ahí cuando sale un anuncio de fulano de tal, un grupo semidesconocido y cuatro páginas adelante ahí tienes la entrevista con el grupo. Sólo hay que hacer el ejercicio de coger una revista y comparar contenido y publicidad para ver hasta qué punto afecta o no a la línea editorial.
Pero yo no creo que condicione tanto al crítico, al menos en lo que a mi experiencia personal respecta: nunca me he visto en la situación de tener que poner bien a alguien porque se deja pasta en la revista. Yo creo que al crítico le condicionan más otras cosas, como con quién se mete las rayas por la noche… Ahí sí que se me ocurren bastantes ejemplos de cosas que claman al cielo.
Pero volviendo al medio, que no ya a la persona, es curioso que la crisis del disco le ha venido muy bien a las revistas para ganar en independencia, porque nuestros anunciantes hoy son la cervecera, la marca de zapatillas o incluso el festival, y esos son los mejores clientes: a ellos les importa un pimiento cuál sea el contenido que publiques con tal de que en un momento dado tú cites a la marca. Y eso es ajeno completamente al contenido crítico de la revista.

 

- Si te dijera "hacia una nueva crítica musical" dirías que no es necesario ninguna "nueva crítica" o cómo interpretarías que sería esa "nueva crítica". Y otra pregunta dentro de esa misma formulación ¿cómo se darían los pasos para ir hacia ella?

Uffffffffff. Alexander Häcke de Einsturzende Neubauten me decía no hace mucho que si bien las discográficas habían dejado de tener sentido, la crítica musical era más necesaria que nunca, porque en un momento de caos total, de estímulos musicales que entran por los ojos y oídos cada segundo, era necesario que alguien pusiera orden.
Sin embargo, si estamos de acuerdo que el papel es el pasado e Internet no ya el futuro, sino el presente, yo veo que el periodismo musical ha dejado de ser algo que reflexiona sobre el hecho musical y que prescribe a nuevos grupos creando una mitología alrededor de ellos, para convertirse en un "portal" obligado a escupir un nuevo videoclip, un nuevo mp3 en exclusiva para captar la atención de la gente. Yo tengo la sensación de que la música ha dejado de “leerse”. Pero también es cierto que soy muy dado al fatalismo y tal. El caso es que en esa coyuntura me resulta complicado ver dónde encaja el periodismo musical. De hecho los textos más influyentes que se han escrito en el último año, cosas como el “Retromanía” de Simon Reynolds lo que vienen a decir es que ya no queda nada que contar porque la música ha entrado en un bucle que ya se ha contado en las décadas pasadas. Y también es un discurso habitual en medios generalistas, centrados en contar la enésima batallita de Bob Dylan o los Beatles.

No sé, me niego a pensar que el periodismo musical se va a reducir a meros “embebedores” de Youtubes, pero lo cierto es que me preocupa que la tendencia sea esa, encajar en la web un contenido antes que nadie aunque pierda todo su valor 24 horas después cuando se ha viralizado por toda la red. O convertirse en un fabricante de comments y "me gusta"... En el fondo creo que estoy sufriendo una crisis profesional, jajajaja

 

¿Puedes ponerme un ejemplo de una crítica (publicada en un medio español recientemente y de cualquier disco) que te haya parecido ejemplar?

Por no barrer para casa y pecar de corporativista citando a alguien del Mondo, me gusta mucho Javier Blánquez, a pesar de que muchas veces no me interese un pimiento el disco del que está hablando. Porque siendo erudito y manejando un número infinito de referencias, siempre tiene ese punto gamberro que le acerca al lector, que demuestra que piensa en él, esto es, tiene la doble función de educar y divertir. Y se nota que lo vive con pasión, que realmente te está vendiendo una moto que él se cree, aunque sea el enésimo disco de techno que no va a ningún sitio. En ese sentido cualquiera de las cosas que hace para Playground me vale, porque es el sitio donde realmente se percibe que escribe de lo que le viene en gana y en el que no tiene limitaciones de espacio ni de formato.

 

 

 

 

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6 comentario(s) so far...

Re: La Información

De acuerdo en todo!... si es que al final pensamos parecido... eso sí, yo lo de la crítica lo veo más positivo, el papel del periodista y todo eso... se supone que todo el mundo puede saber de todo gracias a internet, y lo más habitual es encontrarse con gente que apenas conoce a los grupos que salen en todos sitios...

Por Joan S. Luna en   02/02/2012 17:29

Re: La Información

guapa entrevista!

Por m.regidor en   02/02/2012 18:14

Re: La Información

Felicidades Luis! Has puesto en letras parte de lo que yo también pienso. y sí, yo también iba a comprar discos una vez al mes, el día de la paga! Abrazos!
L

Por Ceprián en   02/02/2012 19:49

Re: La Información

En respuesta a Joan: a mí lo que me ronda por la cabeza es que una cosa es saber de todo, haberlo escuchado todo y otra tener la claridad de ideas y el valor necesarios para acometer una crítica crítica. La crítica nació como un cuestionamiento de las palabras del poder en la Inglaterra del siglo XVIII y me da a mí que la estamos dejando que se muera a manos de ese poder que debería cuestionar, en la España del siglo XXI.

Por Elena Cabrera en   05/02/2012 20:05

Re: La Información

Bueno, depende de a qué te refieres con crítica... ¿Críticar discos debe conllevar poner en cuestión al poder? Pues depende... quizás si valoras un disco político sí, pero no sé yo si tiene sentido en discos que puedan tener una finalidad más bien hedonista... ¿a qué te refieres exactamente?

Por Joan S. Luna en   06/02/2012 14:36

Re: La Información

En todo caso, aquí estoy para cualquier debate...

Por Joan S. Luna en   06/02/2012 14:36

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