Curiosa iniciativa la organizada por el sello Chesapik a la hora de presentar a los medios el nuevo trabajo de Paul Fuster. En lugar de realizar el típico showcase en una pequeña sala, citan a los medios en el comedor de una casa del “eixample” barcelonés. Una cita íntima que se ajusta como un guante a las nuevas composiciones cantadas por primera vez en catalán por el músico norteamericano.

Paul Fuster no es un músico al uso, por eso no debe extrañarnos que tampoco la presentación para la prensa de las diez composiciones que conforman su nuevo trabajo “Repte” (Chesapik' 12) se realice según los procedimientos habituales. Por lo pronto nos han citado a las diez de la noche en un piso del eixample próximo a la calle Urgell de Barcelona propiedad de Sara, una amiga del músico que ya ha organizado con anterioridad algún concierto de Paul en su casa. Según me cuenta nuestra anfitriona, fue presenciando una actuación de Maika Makowski cuando tuvo la idea de montar acústicos, al darse cuenta que las dimensiones del local no eran mucho mayores que las de su comedor. Y lo cierto es que la intimidad que de entrada proporciona un hogar, le sientan de maravilla a las nuevas composiciones de un Paul Fuster que busca cierta complicidad con los presentes a la hora de presentar sus nuevos temas. Guiños que pasan por repetir en diversas ocasiones que en realidad no se trata de un concierto y que podemos intervenir a la hora de romper ese sepulcral silencio que envuelve el ambiente cuando finaliza un tema. Nos animamos, bueno, me animo ayudado por el vino blanco y suelto algún que otro chascarrillo que el músico agradece, pues ayuda a un relajo que sitúa el evento más cerca de lo que aspira a ser, una reunión entre amigos. La distensión facilita las cosas, aunque a nadie se le escapa que en realidad las quince personas presentes somos medios que estamos valorando las nuevas composiciones de un músico que algunos dábamos por desaparecido y que las generaciones más jóvenes ni siquiera conocen.
Paul Fuster regresó hace siete años al Nueva York en el que creció para. tras tres discos en inglés, colgar la guitarra y dedicarse a la fabricación de bicicletas. Sin embargo, tras una ruptura amorosa que le supone un divorcio, el músico decide regresar a Catalunya para lanzarse de nuevo al ruedo de los escenarios, aunque esta vez cantando en catalán. Un idioma que él percibe como indie o underground frente al inglés, demostrando de paso que no todo pasa por lo que se cuece en la gran manzana, aunque el amplificador obviamente sea mucho mayor.
El caso es que las diez composiciones que componen “Repte” conforman un entramado de canciones folk con cierto toque de laconismo y oscuridad, que se podrían situar más cerca de Seattle y de personajes como Mark Lanegan o Greg Dulli que de la soleada California y tipos como Devendra Banhart o Andy Cabic. Todo un ejercicio de exorcismo privado que saca un imaginario tan peculiar como el músico que las interpreta. Armado con una guitarra acústica de caja metálica realizada por el propio artista, y ayudado en tres composiciones por Xarim de Very Pomelo al banjo, desgrana la totalidad de los diez temas del disco mientras nos confiesa que logró escribir quince en apenas tres semanas, de los que al final ha escogido diez para hacerlo más corto y accesible. Canciones de gran calado emocional como “Com li agrada”, que en cierta medida te podrá recordar a lo que hace Ferran Palau con sus Anímic, o temas con la intensidad y el enganche melódico de “Ja no sap greu”.
En definitiva una experiencia diferente de la que todos salimos entre divertidos y encantados, pero con las canciones del protagonista grabadas a fuego. Si lo que querían es que lo viéramos con unos ojos que no son los habituales a la frialdad que rodea eventos de este tipo, sin lugar a dudas debo reconocer que en mi caso lo han conseguido.