Parece que Taylor Swift se ha cansado de luchar contra Spotify y otras compañías por los royalties y quiere convertirse en la dueña de su propio destino al iniciar su propio servicio de streaming.

Los encontronazos que ha tenido Taylor Swift con los servicios de streaming vienen de lejos, alcanzando su punto álgido cuando tuvo un conflicto con Spotify por los royalties y terminó retirando su catálogo en 2014. El movimiento, de hecho, sirvió para poner en alerta a Spotify temiendo que otros artistas siguieran sus pasos. También escribió una carta abierta a Apple Music advirtiendo a la compañía de que pagara a los músicos mejores royalties, algo que llevó a un cambio de política de Apple. Aquí puedes ver, entre otros datos, cuánto ha pagado de media cada servicio de streaming en 2016. En el caso de Spotify, con diferencia la compañía líder del mercado, son 0.00437 dólares por reproducción, menos que Apple aunque bastante más que YouTube, que destaca precisamente por lo poco que paga por click.

Según informa la revista TMZ Swift ha presentado documentos para formar un sitio web “con contenido multimedia no descargable en formato de audio”, lo que a efectos prácticos es un servicio de streaming. Al parecer quiere llamarlo -ojito- Swifties. La cantante también planearía lanzar una línea de equipo musical -incluyendo guitarras, correas de la guitarra, púas y baquetas- así como organizar escapadas, campamentos educativos,y cursos en línea.