La cantante de soul Sharon Jones, referente fundamental del soul contemporáneo, murió el pasado viernes a causa del cáncer de páncreas que padecía desde 2013.

Sharon Jones nació en una familia pobre del estado de Georgia donde se enamoró de la voz y la energía de James Brown. Su vida cambió radicalmente cuando en plena adolescencia se mudó a Nueva York. En Brooklyn tuvo que sufrir la falta de oportunidades y la discriminación racial, una violencia social que plasmaría en su música.

Antes de poder dedicarse a la música ejerció de funcionaria en una cárcel de Nueva York. De hecho, su carrera musical no empezó hasta finales de los 90 y no despuntó hasta sacar su tercer álbum, “100 Days, 100 Nights“(Daptone, 07). En este trabajo se distinguía de sus referencias y contó con la ayuda de la popularidad de Amy Winehouse, que publicaba “Back to Black“(Island, 07) con sus Dap Kings. Jones era ya la mejor embajadora del sonido de Daptone Records, la nueva casa del soul norteamericano. En España se dio a conocer especialmente a partir del “I Learned The Hard Way“(Daptone, 10).

En 2013 fue diagnosticada con cáncer de páncreas , lo que la apartó de su carrera durante un tiempo. Desobedeciendo las recomendaciones médicas regresó para publicar “Give the People What They Want” (Daptone, 14)” y defenderlo en directo con su incansable pasión. Por desgracia el cáncer pudo con ella, y falleció el pasado viernes rodeada por su familia y amigos.