El juicio del que os informábamos hace unos meses ha llegado a su fin y en su contra

Hace unos meses os informábamos de que Robin Thicke y Pharrell Williams habían sido acusados de plagio por los familiares de Marvin Gaye. Los hijos de Gaye argumentaban que el megahit de Thicke compuesto por Williams “Blurred Lines” era un plagio de la canción de su padre “Got To Give It Up”, de 1977.

Después de un proceso que ha durado varios meses, Thicke y Williams se verán obligados a pagar una compensación de 7,4 millones de dólares a los sucesores de Marvin Gaye, al haber estimado el juez de Los Angeles que llevaba el caso que había plagio. La cifra cubre parte por derechos de autor y parte por perjuicios. 

Lo peor de todo el asunto ha sido ver como Thicke ha intentado en varias ocasiones cargarle el muerto a Williams, argumentando primero que le había comentado al miembro de The Neptunes que le gustaría algo como “Got To Give It Up” y luego que había sido éste quien había compuesto en solitario una canción en la que aparece como co-compositor.