El veterano artista ha muerto a los 81 años en Nashville como consecuencia del Alzheimer.

Desde el día en que su padre le regaló una guitarra cuando era niño, Glen Campbell siempre ha estado unido a la música. Fue pisando distintos locales de Albuquerque y Los Ángeles hasta que consiguió ganarse un nombre como guitarrista de estudio en Capitol Records. Esto le llevó a actuar en grabaciones de artistas como Frank Sinatra o Elvis. En aquellos días no solo se curtió como músico, sino también a los mandos del estudio. Todo ello derivó en una fructífera carrera en solitario (más de 70 discos publicados) en donde desarrolló un sonido country que con los años consiguió mezclar con elementos pop, siendo esta metamorfosis su principal legado en la música.

Como muchos artistas de los sesenta y setenta, también coqueteo con el cine y la televisión, donde llegó a tener un programa propio.

Desde que le diagnosticaron Alzheimer en 2011, estuvo luchando hasta que la creciente gravedad de la enfermedad le obligó a recluirse en un centro especializado. La última vez que pudimos verle fue en 2014, a través del documental Glen Campbell: I’ll Be Me, una cinta que buscaba concienciar al público de lo importante que es destinar fondos en la investigación de esta terrible enfermedad.