Según informa TMZ el juez encargado de su caso ha decretado un mínimo de dos años de prisión y un máximo de cuatro para Meek Mill por violar la libertad condicional.

Una sentencia contra la que ya se han manifestado figuras de la industria como Jay-Z, que la ha calificado de “injusta y severa”. Lo cierto es que tiene motivos para pensarlo: declaraba en el juzgado para determinar si sus dos arrestos recientes, uno por una pelea en un aeropuerto en marzo y otro por conducción temeraria en agosto, constituían una violación de los los términos de la condicional, aunque ambos cargos habían sido desestimados en su momento. A pesar de ello el juez, contradiciendo las recomendaciones del asistente del fiscal de distrito y del agente de la condicional, ha considerado que hubo igualmente violación de la libertad condicional apoyándose en un test de drogas anterior y en el incumplimiento de las restricciones de viaje que le impone la condicional en el pasado. A la espera de recursos por parte de sus abogados, todo apunta a que pasará a aumentar la cifra de presos en EEUU, que ya es la más alta del mundo tanto en números totales como en proporción por habitante.

La condena y libertad condicional de Meek Mill se remonta a 2008, cuando estuvo ocho meses en prisión por posesión de drogas y armas antes de conseguir salir a cambio de una condicional de cinco años. Cinco años que se han ido alargando sucesivamente por distintas infracciones de los términos, principalmente por hacer viajes sin permiso del juez. A pesar de estos contratiempos el rapero de Philadelphia ha lanzado dos EPs –“Meekend Music” y “Meekend Music 2”– y un larga duración, “Wins & Losses”, este año.