Lo interpretarán entero en el aniversario de la sala Sidecar

Los gallego-barceloneses Manos de Topo son uno de los invitados especiales del treinta aniversario de la sala Sidecar de Barcelona. El próximo día 24 de noviembre protagonizarán un concierto especial, interpretando completo su debut “Ortopedias bonitas”
Aprovechando la ocasión, invitamos a Rafa de los Arcos a que nos descubra seis discos que han marcado su vida y su trayectoria. 
Rafa de los Arcos es mucho más que el batería de Manos de Topo. Es guionista, realizador de clips y cortometrajes, además de haber llegado a ejercer de crítico musical en el pasado. 

El primer disco que compré en el extranjero:
Eels “Beautiful Freak” (1996)


Estaba pasando las vacaciones de semana santa en irlanda cuando entré en una tienda de discos y descubrí esta joya sonando. Me acerqué al mostrador para preguntar qué estábamos escuchando y el encargado me contestó que “Novocaine For The Soul”. Me quedé con cara de “tengo dieciséis años y he venido a aprender inglés, así que no te marches e intenta entender a este buen hombre”. Menos mal que lo hice.

 El disco que más escucho:
Death Cab For Cutie “Transatlanticism” (2003)


Cada vez que lo escucho parece desvelarme un secreto nuevo, un detalle, una intención que había pasado desapercibida. Parece un disco embrujado que se reinventa por la noches para tener algo nuevo que ofrecer la día siguiente.

El disco que otros odian y yo adoro:
Air “10.000hz Legend” (2001)

Miguel Ángel y yo nos hicimos adictos a este disco cuando salió. Inspirado y talentoso, esforzado y lleno de sorpresas valientes. No entendemos qué le pasó a la gente: ¿es porque de repente tuvieron colaboraciones mainstream? ¿porque ya eran demasiado famosos?¿porque escucharles no te hacía especial?

El primer disco que compré:
Aerosmith “Get A Grip” (1993)


Comprarse su primer disco es un paso importante en la vida de uno. Una declaración de principios, un acto de rebeldía contra la dictadura musical que ejercían tus herman@s sobre ti. Enérgicos y tiernos, motorizados y reflexivos a partes iguales.

Un disco accesible y divertidísimo.
El primer disco con el que enloquecí:
Nirvana “In Utero” (1993)

Debo confesar que lo descubrí en mi adolescencia, no cuando se publicó. Recuerdo escuchar “Serve The Servants” como un poseso, agitando todo el cuerpo cada vez que algo no me encajaba (cosa que en esa época de la vida suele pasar a menudo). Si mis padres hubiesen abierto la puerta de mi cuarto en ese momento hubiese acabado en un hospital psiquiátrico.

El disco con el que hacer viajes astrales:
Los Planetas “Encuentros con entidades” (2002)


Cualquier día descubrirán que los viajes en el tiempo, los viajes astrales y otras paradojas futuristas eran posibles a través de la música. Los científicos se echarán las manos a la cabeza en salas llenas de fórmulas imposibles.