El músico del barrio de Casablanca edita disco propio en solitario tras veinte años de trabajos para otros, con dúos junto a dos amigos coetáneos Bunbury y Loquillo

El profesor está en ebullición. Sin salir de las aulas universitarias de Filosofía y Letras, con su tarea de presentador televisivo bien consolidada, componiendo sin parar (como siempre), Gabriel Sopeña aborda ahora la singular tarea de mostrar por los escenarios el fruto de sus esfuerzos musicales de los últimos tiempos. Dichos esfuerzos consisten en presentar nuevas canciones entrañables (de entrañas) de esas que atraen la tierra a las botas, además de revisitar a viejas amigas y hacerles un cambio de ‘look’ encaminado a simplificar el invento: más cerquita de la línea melódica, más desgarro, más sangre.

Sopeña apuesta a tres bolos antes de final de curso (Madrid, Zaragoza, Barcelona) y alguno más que caerá en el estío, con la mirada puesta en un septiembre abocado a nuevas grabaciones, para las cuales ya hay material en diversos estadios de terminación. Esto no para, que diría un tal Ibarra. ‘Sangre sierra’, volcado este invierno en las redes, ha recibido el respaldo de Warner Music.

Los amigos le han convencido: Loquillo (con amenazas y todo), Jose Lapuente de Proscritos, el promotor Chema Fernández, el mismísimo Jackson Browne (cómplice de tiempos ha) y un musicazo como Yosu García, encargado de cincelar el resultado final a imagen y semejanza de su ‘pater’ creador. En el estudio y en la ruta asoman también los nombres de Guillermo Mata (director musical de la banda en directo), Jorge Gascón y Roberto Montañés. En Warner, el aliado es David Bonilla, otro corredor de fondo en el negocio que lee como nadie el ADN de los espíritus libres.

Las canciones, oigan. Pedazo de canciones. Volver a ‘Cass’ es como bañarse en una poza del Pirineo durante un día caluroso: placer necesario, por el que ningún juez (perdone usted, señor Antonio Gala) debiera declarar inocente a humano alguno: todos culpables. Con Bunbury, Gabriel Sopeña abordó ‘Apuesta por el rock’n’roll’: Mauricio en las mentes y los corazones, interpretación sentida del autor y el propagador del mensaje por medio mundo gracias a la versión de Héroes. Loquillo fue la media naranja a la hora de castellanizar ‘Me & Bobby McGee’… con el beneplácito expreso de Kris Kristofferson. No se puede pedir más.