Tras su irrupción en la escena musical sureña, su paso por nuestra última fiesta Demoscópica y las sucesivas grabaciones que han ido avanzando, el primer álbum de El Imperio del Perro ha creado cierta expectación. Paso a paso, así ha ido madurando su repertorio, mezcla de brit rock mordaz e hipnótico y ladrido generacional, y así nos las presentan en un track to track comentado por la propia banda sevillana a la que como ven no le faltan argumentos.

NO ME JODAS

Pretendíamos mostrar el lado más ‘hooligan’ de la banda con un tema simple en cuanto a estructuras pero complejo en cuanto a atmósfera. Es uno de los temas que más se trabajaron en el estudio, añadiendo bidones vacíos a modo de percusión y arreglos de guitarra que no estaban pensados en un principio, entre otros elementos. La fuerza y la actitud del tema quedan reflejados en una letra contundente y, en cierto sentido, violenta y agresiva. “Yo soy un perro, tú eres un cerdo. No me jodas”.

BUITRES
Con una base rítmica contundente e hipnótica, ‘Buitres’ trata de convertirse en un golpe directo al cuello. En sus poco más de tres minutos se desarrollan escenas distintas bajo el denominador común de una presión casi asfixiante. Mediante el empleo de elementos secundarios como percusiones, susurros o rasgueos de guitarra, el tema avanza hasta un final desbocado y excesivo, en el que los límites de su discurso ya han sido superados. La letra, una sucesión de imágenes sangrientas y carroñeras, pretende ser un grito de socorro ante la inevitable pérdida de la inocencia. Los “veintidós buitres” quedan a medio camino entre la desesperanza de la muerte y el anhelo de salvación, resumido en las frases finales de la canción: “yo soy tu camino a la libertad, yo soy quien te atrapa en su ojo de cristal”.

CIRCO

Con ‘Circo’ se inicia el contrapunto más brillante del disco. El bajo se inspira en el soul, que unido al ritmo de batería dibujan una línea constante que hace que el tema camine a ritmo de shuffle, dejando un espacio a la voz para serpentear con las melodías y tomar mayor protagonismo en el estribillo junto a las guitarras. La canción bebe del imaginario de un circo clásico, de principios del siglo XX, en el que se mezclan todo tipo de personajes dantescos y exagerados. La figura del mono que siempre quiso ser humano, aparece como protagonista, convirtiéndose en aquel a quien debes vender tu alma para formar parte del mundo del espectáculo.

BLANCO ROTO

‘Blanco Roto’ es uno de los temas protagonistas de nuestro anterior trabajo, el EP ‘I/II’. Es un tema directo y enérgico con clara influencia del revival punk de la primera década de los 2000. El riff es el eje principal de la canción. La letra trata varios temas distintos, como el desamor, la frustración o la falta de expectativas “a dónde va esa luz que se quiere apagar”. En concreto, la letra nombra a un personaje ficticio, Fedro, que aparece en el libro ‘Zen y el arte del mantenimiento de la motocicleta’. También habla sobre la experiencia de un amigo que entró en trance cuando estuvo a punto de ahogarse en el mar y perdió las esperanzas de sobrevivir. Cuando salió, no podía creer que estaba vivo y se cercioró de que dejaba huellas en la arena “Y el mar me enseñó, la magia de observar mis propias huellas sobre la arena”.

LA GRAN HUIDA

‘La Gran Huída’ se sitúa en un punto intermedio, entre la parte más oscura y la más luminosa y entre los temas más agresivos y los más suaves. La introducción pretende crear una atmósfera oscura y enigmática, en la que la voz camina entre un bucle rítmico y arreglos de percusión y guitarras que van apareciendo a ráfagas. La estrofa, sin embargo, entra como una explosión, con un tono mucho más agresivo y directo, capaz de situar la canción en un punto opuesto al comienzo pero con un enlace que resulta coherente. Siguiendo esta línea de contrastes, buscamos un estribillo que volviera a romper la dinámica de la canción y para ello recurrimos a melodías cercanas a grupos como ‘The Strokes’ o ‘Kasabian’. La letra nos habla de una mujer que decide terminar con su pasado a través de la ruptura con otro personaje que representa su infelicidad. Es una huída hacia delante, un paso decidido a derribar las barreras que le impiden ser feliz y construir un futuro diferente y mejor. El nombre de la canción es un guiño al cuarto disco de ‘Blur’, otra de las referencias habituales del grupo.

OS ODIO A TODOS (HUMANO)

También uno de los protagonistas de nuestro anterior trabajo, se ha ido convirtiendo en un himno para los seguidores del grupo. Combina una de las letras más crudas del disco con una instrumentación mucho más fresca y alegre, más cercana al pop. En medio de esa confrontación, está la canción. Es un canto de rebeldía de un adolescente que no termina de encajar. El afán por asomar la cabeza y rechazar los cánones impuestos del bien y del mal descubriendo así una realidad más profunda de la que nadie le habría hablado jamás, la estrecha relación entre el desarrollo de la personalidad y el odio.

24

’24’ trata sobre una relación de pareja durante la convivencia en 24 horas. De cómo nosotros mismos nos engañamos imaginando la perfección para, más tarde, caer en la cuenta de que no es posible y de que es precisamente eso lo que la convierte en algo real y sincero. A nivel compositivo, buscábamos un tema suave y fresco, más naif. Los coros con los que empieza la canción nos trasladan a un paisaje americano de los años 50, con claras referencias al Doo wop, en el que la melodía vocal acapara casi todo el protagonismo y el resto de instrumentos pasan a un segundo plano.

ACIDO, POLVOS O CRISTAL

‘Ácido, polvos o cristal’ es una sobredosis de energía. Queríamos una canción que fuera directa al grano, en la que no hubiera distracciones y en el que la agresividad del grupo se viera sin tapujos. Es el tema más rápido del disco, lo que nos permitía utilizar una base rítmica constante, sin apenas variaciones, en las que el resto de elementos se fueran superponiendo y aportando texturas. Probablemente es la canción más arriesgada en cuanto a voces, en las que buscábamos un tono más cercano al de un predicador que va aleccionando a todo aquel que pase por delante. El tema gira alrededor de las drogas, entendiéndolas como el pasatiempo banal de una masa desinteresada, de una burguesía social y política que busca en la diversión sin límites el refugio del mundo real. El final del tema pretendía ser la descarga de toda esa energía acumulada durante el viaje.

INTERLUDIO

En ‘Interludio’ perseguíamos precisamente eso, una pieza breve que sirviera de reposo, en la que la intensidad bajara al límite y permitiera una pausa. Está grabado íntegramente con una grabadora de mano, mientras Diego toca la guitarra y canta al mismo tiempo. Todos los detalles que se escuchan son sonidos que se fueron colando en el proceso de grabación (la puerta que se abre y cruje, los pasos al salir, la cuenta para empezar el tema) y que también contribuyen a crear esa atmósfera íntima que buscábamos. De alguna manera queríamos sacar al oyente del disco y traerlo a un lugar más cercano, sin artificio, en el que el proceso de grabación apenas existe y lo que escuchas es lo que hay, sin más. El tema se concibe como una canción de cuna, apelando a un recuerdo agridulce y a nuestros sentimientos más inocentes.

LA FIEBRE DE LAS CABAÑAS

‘La fiebre de las cabañas’ se trabajó en torno a la idea del loop, tomando de referencia el “sonido Interpol”. Queríamos conseguir un tema en el que la base principal fueran elementos que, repetidos una y otra vez, acabaran por conformar la canción. En cuanto a la letra, la canción habla de la búsqueda de la inspiración. Un proceso que, en ocasiones, se vuelve agotador y que puede llevar a la locura. Habla también del momento en el que te sientes más solo ante la obra, pasas las horas delante de ella sin dormir, sin contacto con el mundo y es cuando los fantasmas aparecen y todo parece volverse adverso. El nombre del tema es una referencia a la película ‘El Resplandor’. Durante la composición de la letra Diego entendió que el sentimiento que afloraba en Jack Nicholson era el mismo y quiso aprovecharlo para dar forma a la obra y así rendir homenaje a la película, de ahí el repetido “hay sangre en las paredes y asomaré la cabeza atravesando las puertas” del estribillo.

SAN JULIAN

‘San Julián’ es uno de los primeros temas que estuvieron preparados para el disco y actúa de enlace entre nuestro primer EP y este nuevo trabajo. El título hace referencia al barrio de procedencia de la mayoría de los componentes del grupo, un lugar en el que parece que las cosas no cambian nunca. El reencuentro de personas que se han criado juntas pero que han seguido caminos distintos es la mejor escena para preguntarse en qué punto nuestros caminos se separaron. Expone una estampa cotidiana para criticar la falta de objetivos y los problemas que llevan a la desmotivación y a la inacción.

SAL DE AQUÍ

‘Sal de aquí’ es probablemente el tema con más influencia de los 90′ y el único medio tiempo claro que hay en el disco. Es una conversación con un amigo que está atrapado a pesar de su talento. Es una invitación a valorarse más y buscar un lugar donde también lo hagan, a ser lo que siempre has deseado. Es uno de los estribillos más “himnos” del disco, en el que se apuesta por que la letra sea el elemento protagonista y la instrumentación vaya respaldando al mismo tiempo. Al final de la canción, a modo de conclusión del disco, se incluye un fragmento de algunas de las grabaciones que se hicieron durante la grabación del disco, con xilófonos, percusiones y ambiente en general.