El miembro de The Prodigy dice no haber hecho daño a ningún animal, tras ser acusado recientemente de haber participado en batidas de caza de zorros.

Era Anonymous el grupo que ponía la semana pasada a Keith Flint (The Prodigy) en el punto de mira público, tras ver la luz ciertas acusaciones de que habría participado en la caza de zorros -algo ilegal en Inglaterra desde 2005, entre otras cosas- en Essex, donde reside y regenta un pub del siglo XVIII. Ahora el músico se defiende aclarando que es cierto que salió a montar en caballo con el grupo de cazadores local, pero que no fue para cazar y que ningún animal salió herido. Eso sí, pese a tener la conciencia tranquila, en sus propias palabras, también dice no tener intención de volver a hacerlo.

Si es suficiente o no para despejar las dudas, el tiempo lo dirá. De momento, nos gustaría creer que Flint es coherente con los mensajes que lleva abanderando al frente de The Prodigy en los últimos años, más cuando el hilo temático de sus últimos videoclips era, precisamente… la caza.