Digerido el cursillo intensivo que supuso un aterrizaje en la escena que no siguió los cauces o más bien los tiempos habituales, Tábata y Fran se han reorganizado y han reordenado ideas e instrumentos en “Pizza Valentine” (Industrias Bala, 2016). Y con más tablas a sus espaldas, Fuckaine se preparan para repartir porciones en fechas estivales.

Las oportunidades hay que aprovecharlas. Una manida frase de autoayuda a poner en práctica en todos los ámbitos de la vida, pero especialmente en un mundo tan saturado como el de la música española en general y el de la capital en particular. Los concursos de bandas son las más habituales, con tantas inscripciones como formaciones se puedan encontrar en ese cajón sin fondo llamado Bandcamp.

En esas se encontraban en 2013 Tábata Pardo y Fran Meneses, dúo fundador de Fuckaine, con “Summer Songs for Kids”, un ep que les abriría las puertas de la escena independiente de par en par. Pero con tanto ímpetu que les costó mantener el grupo. “Una mala estrategia te funde un poco.  Nos pudo la nube en la que estábamos”, reconoce Fran. Con su propuesta fresca y diferente pusieron de acuerdo a crítica y festivales, ganando concursos que les llevaron a tocar en el extinto Día de la Música, el Low, el Dcode e incluso cataron el afamado Sziget de Budapest. “Fue muy rápido y muy guay, pero no habíamos ensayado lo suficiente, tuvimos varios cambios de integrantes… Ganamos un montón de concursos, pero creo que era la opinión de la crítica, no era real que le gustásemos a tanta gente”, asegura Tábata. No obstante, volverían a convencer con creces y a probar escenarios con su debut “Totally contagious” (Origami Records, 2014).

Aprendida la lección, reorganizados como cuarteto (completado por Pablo y Jesús) y con unos guías experimentados, los madrileños entregaron a finales de 2016 “Pizza Valentine”. Un segundo largo que, tal como ellos mismos contaban en una nota de prensa muy acorde, “se nos ha ido de las manos”. Se trata de un combo de psicodelia, garaje, pop y noise sobre una base electrónica donde las guitarras se han quedado como un discreto aderezo, con letras que evocan a la Expo 92 (“Pablo y yo coincidimos en que es un mito histórico de la humanidad”, Fran dixit), Las Grecas o Britney Spears. Una fórmula con la que pensaban que no iban a gustar a sus “clientes” (así se refieren al público) habituales. “De hecho, gente que no escucha electrónica nos ha dicho que ahora le molamos más”, señala Tábata. La dificultad de su etiquetado les complace. “Así puedes aparecer en cualquier estantería de El Corte Inglés”, bromea Fran.

A quien le descolocó la ausencia de cuerdas fue al dueño del estudio más famoso del Puerto de Santa María, Paco Loco, por cuyas manos pasó “Pizza Valentine” antes de entrar en Manufacturas Sonoras. “Nos dijo que por qué no le habíamos llevado rock, que dónde estaban las guitarras”, recuerda Fran, quien añade una cita que, viniendo de Paco, habrá que tomárselo como un cumplido: “Otra cosa, no, pero raritos sois”.

Desde su primera aparición, Fuckaine se saltaron cánones y fórmulas, con destellos de lo que iban a ser que se han visto unificados en busca de un sonido definido y muy particular.  Si lo diferente también gusta, ¿por qué se arriesga poco en el indie? “Hoy en día se va un poco a tiro hecho”, apunta Pablo. “Se nota que muchos intentan seguir la estela de un hype, pero yo no empiezo a ganarme la vida con esto. ¿Para qué voy a hacer un estudio de mercado sobre lo que se lleva en lugar de hacer lo que me identifica?”.

Y su directo, con el que ya tienen alguna cita programada, sigue la misma línea:
“Los conciertos de ahora son una locura. Con este disco es algo que merece la pena ver”. Este viernes 20 de enero hay una oportunidad de hacerlo, ya que telonean a Triángulo de Amor Bizarro en Madrid (más info y entradas aquí). Precisamente por eso han preparado un vídeo para “Tale From Cairo” que estrenamo aquí: