Coedición a cargo de Caleiah Records y Manufacturas Sonoras

Los madrileños Trono De Sangre, con componentes de The Hardtops, Tuya, Emerge, Moltisanti o Gone With The Pain, se estrenan en formato largo con “La mitad de lo que somos, la mitad de lo que creemos”, un auténtico pepinazo hardcore grabado y producido por Koke Díez entre Estudios Reno y el  estudio de Manufacturas Sonoras entre septiembre y diciembre de 2013. El disco se pone en la calle el próximo lunes 27 de enero a través de los sellos Caleiah Records y Manufacturas Sonoras. Pero no tienes que esperar hasta entonces para escucharlo, porque a continuación puedes hacerlo en este streaming que incluye los comentarios del grupo canción a canción.

1.- “Cabezas borradoras”

Uno de los temas más antiguos, y quizá el único al que no se le ha tocado ni un pelo respecto a como lo tocamos en directo la primera vez.
En el título hay un juego referencial que se mantiene en buena parte del disco. Muchas veces la relación no es obvia o racional, se trata más de yuxtaponer dos ideas que para nosotros se complementan o retroalimentan de algún modo.
La letra se inspira en una conversación real escuchada a dos personas jóvenes acerca del rescate griego, cuando parecía que España estaba lejos de algo parecido. La conversación está exagerada hasta el extremo, pero el fondo viene a ser el mismo, lo cual asusta un poco.
Un posible subtítulo hubiese sido “Ángela y Nicolás”, parafraseando a aquel “David y Claudia”.

2.- “Devoradores de cuerpos”

Musicalmente empieza cafre, se vuelve intrincado, se relaja, y termina abriendo al “rock”.
Es otro de los antiguos, la letra se gestó con el 15M en apogeo. Queremos creer en la revolución, en otra forma de hacer las cosas. Queremos creer en el ser humano, aunque luego haya siempre alguien que intenta saltarse la cola del pan. Además, se está muy cómodo en el sillón. O a salvo con el trabajo basura de turno… No es fácil.

3.- “El crepúsculo de los dioses”

Esta es de las nuevas. Musicalmente hay un referente claro (hehe), aunque en el medio aparezca un tufo a otras cosas (hoho). Personalmente opino que cuando un tema tiene lo que tiene que tener, y no pasa de los dos minutos, es que vas por buen camino.
La letra busca el equilibrio con “Cabezas borradoras”. Vi en La 2 -no recuerdo si en Documentos tv o en En portada- un documental acerca del crecimiento exponencial, coincidiendo con la crisis, de Aurora Dorada, el partido griego de extrema derecha. Daba miedo. Te imaginabas perfectamente cosas parecidas en Lavapiés. Le expuse la idea a Héctor y le pasé el documental -debe andar todavía por la web de Rtve-, y él arrancó con todo el primer bloque y el título, de nuevo referencial (el “Sunset Boulevard” de Wilder se llamó así en España).

4.- “El baile de los malditos”

A este tema le cambiamos la intro siguiendo las indicaciones de Koke Díez, productor, y fue un acierto. Ahora es mucho más disfrutable.
La letra habla de abrazar dogmas con tal fuerza que se abandona totalmente el espíritu de la norma, el movimiento, el estilo, o lo que sea (un paso de baile, por ejemplo).
Si habéis visto a Clift y Brando en el clásico de Dmytryck, buen momento para revisitarlo.

5.- “El antropólogo inocente”

Uno de las últimas canciones que escribimos para el disco. Después de maquetar siete temas en mayo y descartar uno, aún faltando cuatro temas vimos que había que compensar un poco y escribir alguna letra en positivo, o con una temática diferente, y rescatamos parte de una letra amorosa -amor universal, conste- de un antiguo descarte.
En lo musical, el riff de la estrofa es una de esas cosas complejamente simples: fluye en la mejor tradición Ginger Elvis, pero con métrica Dillinger. Vamos, que tardamos dos o tres semanas en que nos saliese natural.
La referencia yuxtapuesta en el título es un libro de Nigel Barley que recomiendo a todo el mundo. Muy divertido, y muy instructivo.

6.- “Retruécanos”

Este tema arranca como la típica grabación de móvil de local. Solo teníamos el arpegio del principio, que había surgido como propuesta para una parte de otro tema. Y ahí se quedó. Y ya en el estudio y pensando en que haría falta un iterludio, lo buscamos en el teléfono, lo escuchamos, nos lo volvimos a sacar, y a partir de ahí construímos todo sobre una toma de guitarra improvisada.
Supongo que es lo más parecido que hemos hecho nunca a “componer en el estudio”.
En el disco funciona como el intermedio que se hacía antiguamente en los cines.

7.- “Mona Lisa”

Otro de los clásicos, y al que más vueltas le dimos de cara a entrar a grabar la versión definitiva. Amputamos partes completas que cambiamos por otras totalmente diferentes, y ya con la base instrumental hecha, añadimos partes nuevas de letra y voz sobre la marcha.
Y creemos que probablemente sea el tema más redondo, y sin duda, es el único que tiene un estribillo coreable tradicional (además de, cómo no, cerumen para dar y tomar).
El juego del título hace referencia a las travesuras de Duchamp, aunque como casi siempre, tampoco es que estemos hablando de eso (o sí).

8.- “El ángel exterminador”

Una de las obras maestras de Don Luis, y el tema que tiene la parte más caótica y quizá más sandieguera del disco. Más que un puñetazo, un ostión.
Nos encanta la voz que ha encontrado Héctor en este disco. Es muy bonita.
La letra es bastante clara, y además, nos hacemos un Kvelertak (“…sus tronos / de sangre!!”).

9.- “La novia cadáver”

Un riff muy cabrón de tocar. Cabrón de verdad. (¡Un abrazo, Rubén!).
La letra habla, entre muchas otras cosas, de la búsqueda de la madurez cuando quizá no has tenido infancia. La inspiración para el arranque viene de otro documental que vi un verano, pero ahí lo voy a dejar.
Musicalmente tiene también bellas melodías a dos guitarras y bajo, y una parte que es casi Hillbilly. La idea era meter unos banjos, pero al final no pudo ser. Y los coros infantiloides de Héctor son lo más.

10.- “Las huellas del pianista”

Junto con “El antropólogo”, el otro tema y letra que dan equilibrio en cuanto a temática. (Aunque como diría Héctor, ninguna letra de Trono es negativa, todo acaba resultando catártico, lo cual es positivo).
El riff de lo que llamaría “el estribillo” -pero suelo quedarme solo en estos debates- salió la mañana después de ver a Propagandhi. Luego viene “la parte James Bond”, sobre la que va un recitado. Otra de esas propuestas del productor a las que respondía arqueando las cejas, pero lo probamos, y oye, ahí se ha quedado, y bien contentos que estamos. Al final tiene otra sorpresa de productor, estad atentos.

11.- “Saló”

Nuestra ópera rock. La referencia del título es extrema, pero en arte -refiriéndonos a Pasolini, no a nosotros, vaya- las medias tintas no son interesantes. La película podéis verla bajo vuestra propia responsabilidad, mientras dejáis este tema en bucle.
Siempre habíamos pensado hacer un tema “lento” para un disco largo, y nunca nos salía. Esta vez sí. Tiene un poco de todo. De nuevo, la bella voz que Héctor ha encontrado en este disco, y destacaría el piano de Manuel Iglesias (de The Hardtops, suyos son los teclados de todo el disco) y la voz en la parte central y final de Jorge García Escalona, de Adrift, que también hizo coros en otros temas. Aquí le dejamos un agujero bien grande que él llenó plenamente con su arte. Vino, vio y venció. Se escuchó el tema, grabó una prueba, matizó un par de cosas, le escribimos una letra todo lo a medida que pudimos, y a grabar la buena.
Y de David y Jorge, ya que no los había nombrado hasta ahora, decir que son la mejor sección rítmica del mundo mundial.