El techno pop, la nueva ola alemana o la música disco se dan la mano en el nuevo trabajo de Carrero Bianco, que la propia banda nos desgrana aquí.

La banda ferrolana vuelve con un tercer álbum de estudio en el que, más que nunca, encajan todas las piezas. Un disco en el que abrazan la electrónica definitivamente y que conceptualmente, como dicen, gira alrededor de drogas y adicciones. Ellos mismos nos desgranan el disco tema por tema bajo el streaming:

Ardiendo tu estéreo
Es una canción hecha para bailar, para quemar pistas, con una actitud agresiva; una guía de supervivencia para la peligrosa jungla de la pista de baile, como la letra de “Dance usted” de Radio Futura. Se hizo unos días antes del atentado de París y cuando ocurrió, pensamos:  no sé, eso de “pánico en la disco”… En aquel momento todo cuadraba. No nos gustó la idea en el momento pero ahora descontextualizada es maravillosa. Coincidencias del destino.

El sonido partió de una base rítmica potente y simple, basada en el bajo y la percusión (ese cencerro se te mete en la cabeza). Una mezcla de LCD Soundsystem, Rinocerose y The Clash. Para comenzar fuerte el disco.

Adictos a las vibraciones
Y seguimos en la pista. Adicción predominante en todos nosotros, ya era hora de que alguien fuera consciente de ello y le dedicara un canción a esa adicción a las vibraciones de todo tipo, de la que no podemos escapar.

Nos gusta esta oscuridad bailable, con un recuerdo a “Everything but the girl”, lánguido pero con un toque gamberro y esa base plagada de percusiones con multitud de ritmos mientras ese bajo zapatillero nos hace vibrar la caja torácica. Uff… pocas cosas mejores que las vibraciones de los decibelios al lado de unos buenos bafles. Toda una religión que muchos profesamos. Nuestro dogma de fe.

Bombas de cristal
“Cambia tus drogas por amor poligonero” es la moraleja de esta canción. Es una de las más antiguas del disco, llevamos ya unos años tocándola y pertenece al grupo de canciones para lo que sería nuestro disco de drogas y otras adicciones varias. Aquí ya se nos empieza a ver el plumero con la influencia en gran parte del disco de Alan Vega, Depeche Mode y DAF. Básicamente es un blues, aderezado con unos teclados haciendo una melodía que nos encantaría hicieran unas trompetas mariachis. Insistimos: “cambia tus drogas por amor poligonero”. Recuerda que solo el amor te salvará. “Hasta luego…”.

Si buscas lobos
Basada en el dicho ruso: “Si no quieres lobos, no vayas al bosque”. Bueno, a algunos nos va la marcha y buscamos lobos, esta canción está hecha para todos nosotros-ellos. No dudes de que si buscas lobos los vas a encontrar y… tú mismo. Pues eso, es una canción cumbre del disco en lo que a adicciones se refiere. Musicalmente es una clara referencia a esas canciones oscuras de Depeche Mode, con una instrumentación sencilla y una melodía final muy al gusto de Martin Gore.

Ya sabes: “Si buscas lobos… piénsalo bien”.

Lejía
Bueno, cuando el disco iba a ser un monográfico de adicciones se iba a llamar “Lejía”. En esta canción se explica qué queremos decir cuando hablamos de “Lejía”: corrosiva, tóxica y limpia en todos los ámbitos, el lírico, el psicológico y el social. La química del cloro es más exterminadora que la muerte. Es delicioso ver que se utiliza en plantas químicas como combustible para calderas industriales.  Es brutal e intensa y está ahí… barata, para todos. Clarísima referencia a Alan Vega. Esos helicópteros quieren ser de “Bye Bye Bayou”.

Perro Negro
Pues eso, negra, densa, arista seca y húmeda como el sudor de una mazmorra BDSM. Sobre una base rotunda, con un bajo brutal y unas percusiones caníbales, con poca instrumentación; sólo unos teclados tétricos. Esta canción quisimos deconstruir hasta dejar lo más básico y crudo. La canción más oscura del disco. Dando un paseo de DAF a Marylin Manson, pasando por Prodigy, Depeche Mode o Suicide. ¿Quieres jugar?

Mil diamantes
Brillante, volvemos a la luz del día después de un paseo oscuro. Todo el universo se confabula a tu favor, los astros se alinean  e iluminan tu destino. Esta canción está hecha totalmente con un móvil, sí amigos;  la tecnología está aquí al alcance de todos. ¡Con un simple móvil se pueden hacer estas cosas! De hecho para los directos tuvimos que pasar los sonidos del móvil a samplers e imitar el móvil con los instrumentos. Quizá en algún concierto la toquemos sólo con el móvil. Esta canción se iba a titular “Ejército celeste” y es el concepto que da  título al disco. Pero cuidado… esta luz puede ser un sueño psicodélico. Más dura será la caida.

Isla nieve
Para cerrar el disco, ésta intimista cancioncita de  “cliks and cuts”, ruidos analógicos y grabaciones cotidianas. Siempre tuvimos ganas de hacer una canción así. ¿Qué sentirías si tras un naufragio llegas en un bote a una isla ártica y está lloviendo? Glups! Estás en tu habitación. Banda sonora de un bajón postquímico. Esta canción está tal cual la tocamos en el local el primer día, a pelo, sin mezclas ni efectos.