Su primer disco para el sello Bcore

De “Puerto Príncipe”, tercer largo de Alberto Montero, podría decirse que es un nuevo comienzo. De la mano del sello Bcore Alberto parece preparado de una vez por todas para hacer crecer a su público y abandonar esa posición de músico de culto en la que se había manejado hasta ahora.

Tras su reciente colaboración con el músico norteamericano Jesse Sparhawk, Montero retoma la senda de “Claroscuro” (uno de los mejores discos de 2011 para esta publicación) en un disco que sin duda va a dar que hablar. Aunque por el momento el que mejor puede hablar de ello, explicándonos la razón de ser de cada canción, es el propio Alberto Montero en el track by track que te mostramos a continuación bajo el player del disco.
 

1. “Puerto Príncipe”
“Me parece que es un buen inicio de disco y una
especie de iniciación, escuchar una canción de más de seis minutos sin
letra para entrar en el disco. Surgió a partir de la melodía de la
primera parte. Estuvo rondando en mi cabeza mucho tiempo y las partes
intermedias fueron apareciendo muy poco a poco. La melodía de la
guitarra en la parte más acústica la transformo en algo más africano,
más bailable. Luego las dos partes orquestales sirven de conectores
entre el principio/final (hecho a modo de espejo) y esta parte
central. Lo más complicado fue encontrarle letra y al final decidí que
sonaba bien tal cual”.

2. “Noche de verano”
“Esta quizás es la más típica mía. El fingerpicking de
esta canción me recuerda a canciones de mi primer disco, como
‘Alejandra’. Habla de redescubrir sensaciones perdidas y de lo cíclico
de estas. De creer que no vas a volver a experimentar ciertas cosas
que finalmente acaban por repetirse. La variación del 4/4 de la
estrofa al 3/4 del estribillo refuerza ese sentimiento de sorpresa, de
disfrute del reencuentro”.

3. “Para nada”
“Es la más folk latinoamericano, muy Violeta Parra. Me gusta
la agitación que puede llegar a tener este tipo de folk. Hay que
prestar atención a la línea de bajo del piano, creo que es el gancho
de la canción. Y a la artista invitada del final”.


4. “Hoy ayer”

“Me flipa la sonoridad del acorde inicial. En mi mente lo
relaciono con el indie de principios de los 90 y con Debussy o Ravel.
La sección rítmica (Marcos y Xavi) vigorizó mucho el tema. Lo elegí
como single un poco por romper con las expectativas. Con la imagen
creada de mi música como música folk”.

5. “Manada de árboles
“El origen de este tema está en ‘Las gaviotas’,
canción del grupo de música infantil chileno Mazapán. Cuando la
escuché pensé que siempre había querido hacer algo como eso. Un poco
en la misma línea está ‘Caramelo de limón’ de Vainica Doble, con la que
me pasa lo mismo. Al final hice la mía: una canción con una progresión
de acordes muy del primer barroco pero con un deje de pop psicodélico.
Al final, en el solo, la intervención de Pau (Za!) nos dió la idea de
aprovechar todas sus tomas para conseguir un momento muy Robert Wyatt,
acorde con el rollo jazzístico de esa parte. La guitarra flanger de
Román me flipa”.

6. “Olvidado Rey Monkiki”
“Es una canción para mi hermana. Una canción muy
nostálgica que habla de nuestra niñez. Es una de las primeras que hice
tras ‘Claroscuro’. Un día me desperté con la melodía de la estrofa y lo
demás salió medio improvisado. La parte final con batería esta
relacionada con una versión de Love que hicimos para ‘Islas de
Robinson’
, el programa de Radio 3″.

7. “Canción del sol de mediodía
“Una de mis favoritas. Es como la música
para una banda sonora ficticia. De hecho, me encantaría dedicarme a
hacer bandas sonoras. Hacer una canción orquestal era una especie de
reto y algo que me apetecía hacer desde hace tiempo”.


8. “El juego del olvido”

“Es la más antigua de todas y una de mis
favoritas. De hecho la estrené en el Heliogabal, en enero de 2012.
Tiene una peculiaridad, y es que está escrita en 5/4. El mérito está
en que apenas se nota esta rareza, la canción fluye con naturalidad.
La letra reincide en el tema de “Noche de verano”, pero aquí desde un
punto de vista más oscuro aunque esperanzador: a veces vuelven cosas
que no deseamos y que creíamos superadas pero podemos convertirlo en
una oportunidad”.

9. “En el camino”
“Cuando la hice tenía un aire más folk, pero se ha ido
transformando con la incorporación de la banda, sobre todo gracias a
la batería de Marcos. Es una de las letras de las que más orgulloso
estoy. Los arreglos de cuerda se me ocurrieron a última hora y creo
que hicieron crecer mucho a la canción”.

10. “Dentro del mar”
“La escribí con el piano. Cuando la hice pensé que
sonaría muy bien con la voz de Aries, así que le propuse participar.
Le di libertad para hacer arreglos y acabó haciendo unas melodías y
coros alucinantes. La parte de los violines me flipa, me parece muy
buen gancho, y también los escribí un par de semanas antes de grabar.
El final es muy Love, creo que será una buena subida para el directo”.


11. “El indeciso”

“Es, quizás, la más folk del disco. Pero un folk muy
oscuro, inspirado en Comus. En el estudio de Román conseguimos un
efecto chulo frotando la cuerda de la guitarra con un slide y con
mucha reverb y compresión para hacer la melodía de la intro. El final
tiene un tono muy medievalesco, que entra después de una de esas
melodías con el slide, y por un momento se mezcla ese rollo industrial
con la parte medieval”.

12. “Autoequilibrio”
“Quise darle una salida apacible al disco, como de
reconciliación y paz. Los arreglos de cuerda están muy inspirados en
el disco ‘Melody Nelson’ de Gainsbourg. Es una bossa que intenta no
serlo. Siempre tuve a Sam Prekop en mente cuando la hice”.