Resulta extraño hablar de “Exposición” (Mont Ventoux, 17) como el debut definitivo de Calavera, después de las variadas (y jugosas) referencias en formato de single o EP dejadas por el cuarteto con anterioridad. Pero lo cierto es que el grupo se estrena al fin en formato largo, dando el paso definitivo que su carrera reclamaba, y lo hace a través de MondoSonoro. Contactamos con el vocalista Álex Ortega para saber más acerca del primer álbum de los zaragozanos, que puedes escuchar al final de esta entrevista.

¿Por qué era este el momento de publicar, al fin, un elepé? ¿Por qué justo ahora y no antes?
Bueno, era el siguiente paso que teníamos que dar como grupo. A pesar de los tiempos que corren en los que la inmediatez impera, se necesita un disco largo para que te tengan en cuenta en la mayoría de medios especializados. También se abren más puertas a la hora de tocar o de trabajar con un sello. En definitiva, es necesario para estar en el circuito. No obstante era algo que queríamos hacer y que surgió de manera natural. Después de los conciertos de “El Monte del Perdón” empezaron a salir muchas ideas nuevas, así que aprovechamos ese periodo creativo y reunimos material suficiente para enfrentarnos al LP.

¿Cuáles son en vuestra opinión las principales diferencias, en el sonido de Calavera, entre este disco y el material anterior? En primer lugar, creo que hemos ganado en madurez. Tanto compositiva como interpretativa. Y en segundo lugar, este es el primer trabajo que realmente ha sido producido tal y como queríamos. Desde la creación de las canciones con una acústica o un teclado, hemos ido pasando material a Carasueño (Nota del Autor: Javi Vicente de Big City) y él se ha involucrado al máximo creativa y técnicamente. Se ha conseguido un sonido espectacular, y aunque solo sea por el tiempo dedicado, no se puede comparar con nada anterior.

En “Exposición” (Mont Ventoux, 17) hay, por ejemplo, un cambio evidente en tu forma de cantar ¿Qué ha motivado eso y qué efecto pretendíais conseguir con ese giro?
Pues no soy consciente de haber cambiado nada a propósito (Risas). Cada canción está cantada con un micro distinto y con un efecto y ecualización diferentes. Yo sólo intenté hacerlo lo mejor posible y que hubiera muchas tomas buenas de donde elegir.

Pues a mí me recuerda un poco a lo que hizo Bon Iver en su último disco, difuminando un poco las formas en pos de cierta experimentación… ¿Cuáles han sido las principales influencias y referentes del disco?
Influencias hay miles. Cada uno escuchamos mucha música, pero creo que los cuatro tenemos una manera de tocar muy personal. En realidad veo complicado encasillarnos en un estilo en concreto o que alguien cite una influencia muy clara en nuestra música. Y eso es algo de lo que deberíamos sentirnos orgullosos como grupo. En cuanto a referentes sonoros, hemos prestado atención a bandas contemporáneas como Grizzly Bear, Wild Beasts, Radiohead o Deerhunter, pero siempre con un ojo (y un oído) a producciones de los 80 como las de The Police, U2, The Cure o Phil Collins.

El álbum cuenta con un sinfín de detalles y efectos que a veces toman el protagonismo principal, por encima incluso de la interpretación vocal y la narrativa ¿Cómo llegasteis a esto? ¿Por qué tomasteis esa decisión? Incluso diría que el disco tiene un sonido más orgánico…
Así es. Las canciones están plagadas de capas, arreglos y detalles. Van creciendo con cada escucha y eso nos encanta. Que puedas descubrir cómo entran por la izquierda unas notas de piano al revés o una segunda batería a la que no habías prestado atención antes, es de las cosas que mejor sabe hacer Carasueño. Hoy en día hay muchos discos que suenan premeditadamente lo-fi y muy cercano al directo del grupo, pero nosotros buscamos justamente lo contrario. Alta fidelidad, como en las producciones ochenteras de las que te hablaba. Queríamos que sonara “caro”. Primero lo damos todo en el disco y después ya nos las ingeniaremos para llevarlo al directo.

También hay bastantes sintetizadores y teclados… ¿Por qué os gusta incluir ese tipo de recursos en vuestras canciones?
Ha salido así. Isaac e Iván vienen de Kyoto, que fueron una banda sin guitarra. Mi primer acercamiento a la música cuando era niño fueron las teclas. E Ignacio se ha metido hasta el fondo con los sintetizadores. En el último EP ya empezamos a utilizarlos y en este LP han tomado un papel más protagonista. Así hemos despejado mucho las canciones de guitarras rítmicas en favor de arreglos puntuales que aportan mayor riqueza.

¿De dónde ha venido la inspiración para componer este disco? ¿Cuáles han sido los motivadores de estas diez nuevas canciones?
El mayor motivador ha sido el listón que nos hemos puesto nosotros mismos a la hora de que todas las canciones fueran buenas y tuvieran un sentido en el tracklist. No queríamos un disco con dos singles y ocho caras B. Hemos desechado varios temas y reversionado otros tantos hasta quedar satisfechos con la música. En cuanto a las letras, la inspiración ha venido de las experiencias, principalmente sentimentales, que hemos vivido los últimos 2 años. Ignacio y yo hablamos de temas recurrentes como el amor y las relaciones personales, pero también de política, muerte, redes sociales o religión. Y es cuando tuvimos todo hecho cuando encontramos que “Exposición” era el título perfecto, pues nos estábamos mostrando más que nunca musical y personalmente.

¿Dónde y con quién se ha grabado el elepé? ¿Quién más ha “participado” en el sonido del disco?
El disco lo ha grabado, mezclado y producido Carasueño. Una primera parte en su estudio de Madrid, con guitarras y sintes. Para la base rítmica, bajos y baterías nos fuimos a Subiza con Hans Krüger en Montreal Studios. Y la última fase de la grabación (arreglos y voces) se hizo en Zaragoza con una mudanza épica por medio. Aquí siguió mezclando Javi (Carasueño) en su nuevo estudio y finalmente, Javi Roldón terminó de perfilar en Vacuum Mastering.

Con vuestros anteriores referencias ya captasteis la atención de medios importantes como Radio 3 o Mondo Sonoro ¿Tenéis la sensación de que lo más difícil (y me refiero a ese contacto inicial) ya está hecho? ¿Cuáles son las expectativas reales con este nuevo disco?

Sin duda es una gran suerte para nosotros y estamos muy agradecidos de poder tener ese escaparate. Con la salida de “Exposición” nos sentimos como si empezásemos de cero en una liga superior y toda ayuda es poca a la hora de tener visibilidad y dar a conocer una nueva propuesta. Las expectativas son claras: llegar a más gente y tocar en más sitios.

En realidad ya lleváis algunos años de carrera… ¿Cómo creéis que ha evolucionado Calavera desde un punto de vista artístico y cuál es el actual elemento motivador del grupo?
¡Tres años no son nada! Estamos empezando. Vamos paso a paso, logrando siempre más de lo que esperamos, así que no nos podemos quejar. La evolución ha sido constante en cada grabación. Intentamos no repetirnos y sonar a Calavera, pero no al disco anterior. Ahora la gran motivación es que tenemos un LP debut increíble bajo el brazo y que un sello como Mont Ventoux ha confiado en nosotros para editarlo. Así que el objetivo es seguir con esta trayectoria ascendente.

En el pasado habéis abierto para bandas como Amaral o Vetusta Morla ¿Qué habéis aprendido de esas experiencias ante un público numeroso?
Mucho. Lo primero, todo el trabajo que hay detrás. La infraestructura que mueven es impresionante. Equipos de personas montando escenarios, cargando, descargando, producción, técnicos, seguridad… Y luego la profesionalidad. Ver cómo llevan el directo tan medido, la interacción con el público y cómo consiguen hacer no sólo un concierto, sino un espectáculo.

Y ahora también vais a ser los teloneros oficiales de toda la gira de The Posies que tendrá lugar en mayo ¿Cómo surgió esa posibilidad y qué tal sienta eso?

Gracias a nuestro sello (Mont Ventoux) y a la promotora que monta su gira vamos a poder compartir unos días por el norte con ellos. Son uno de los grupos con los que hemos crecido y seguro que la experiencia es positiva. Además de la oportunidad de poder presentar nuestro disco en Valladolid, Coruña, Ferrol, Vigo o Santander, en recintos grandes y disfrutando de todo su público ¡Hay muchas ganas!

Precisamente… ¿Cómo son los actuales conciertos de la banda?
En ello estamos. Encerrados en el local dando forma e intentando recrear muchas de las cosas que creamos en el estudio. El 20 de mayo lo estrenamos en la Sala López ante nuestro público de Zaragoza, así que esperamos que venga todo el mundo a abarrotar el concierto y comprobar si lo hemos logrado.

Ya para terminar… ¿Echáis de menos a Limnopolar? (Nota del Autor: Limnopolar fue la anterior banda de Álex y Nacho, con la que lograron una considerable repercusión en Zaragoza y ganaron varios concursos)
Echamos de menos a Kyoto (Risas).