“Yo soy yo y mis circunstancias”. Zpu recoge el testigo de la teoría de Ortega y Gasset para darle forma y contenido a su último disco “Espejo” (Amajasala, 16). En él refleja el dolor experimentado en los últimos tres años, en los que el artista barcelonés reconoce haber sufrido y dudado, aunque ahora este sufrimiento le está sirviendo de inspiración para su rap.


Tres años exactos después (ni un día más ni un día menos) de tu último trabajo “Doce lunas” reapareces con este nuevo disco “Espejo”. ¿Qué tienen para ti los 11 de noviembre? Conociéndote, no creemos que haya sido mera coincidencia…
Totalmente, no es coincidencia. Más que con los 11 de noviembre, tengo algo especial con el 11. Nací un día 11 (de marzo) a las 11. Seguramente por eso el 11 me ha seguido toda mi vida y se ha convertido en un número especial para mí, en mi número.
En mi primer disco “Hombre de oro” la situación de fechas cuadró para que me surgiera la idea de lanzarlo el mismo día de mi cumpleaños, y de algún modo hacerme así ese regalo. Y tanto en “Contradicziones” como en “He tenido un sueño” se dio de igual manera, así que en 11 de marzo saqué mis tres primeros discos. Juntar la ilusión de mi cumpleaños con el lanzamiento de un nuevo disco hizo que, si cabe, fueran días más emocionantes.
Como te digo no fue algo premeditado, y por eso en “Doce lunas” no se dio así; pero claro, yo y mi 11…pues cuadraba para lanzarlo el 11/11/13. No era mi cumpleaños pero eran dos 11… brutal.
Y así es en este nuevo disco “Espejo” en el que también se daban las fechas de los procesos para repetir el 11/11, en este caso de 2016, y seguir manteniendo una tradición que me gusta y que ya es parte de mí y de mi carrera. Mis soldados saben que los 11 pueden pasar cosas únicas.

“Espejo” es el nombre que has elegido para este nuevo álbum. ¿Es este disco un espejo en el que mirarnos y con el que sentirnos identificados o es una cuestión más personal? ¿Por qué lo has llamado así?
Primero es mi propio “Espejo”. Creo sinceramente que me empiezo a ver por primera vez de una forma real, plenamente honesta conmigo mismo. En estos últimos años ha habido enormes cambios en mi vida, giros importantes y radicales en mi camino. En positivo, eso sí.
Durante el inicio de este proceso de cambio he necesitado aprender a verme de nuevo, volcar y decirme de la forma más cruda y limpia lo que lleva roto dentro de mí toda mi vida, y así tratar de ir sanando mi basura, mi miseria, mis carencias y defectos. Era eso o morir. Literalmente.
He vivido en el infierno demasiados años, en el de las excusas, los miedos, la autocompasión, la adicción, el extremo, el vacío, el autoengaño…y quiero salir de él. Estoy saliendo de él. Poco a poco. Ir recuperando a la persona que lleva enterrada tanto años bajo esa tonelada de mierda. Quiero crecer, mejorar, ir a por la persona que quiero ser y no la que era. Eso es “Espejo”, apenas el inicio de este proceso.
Cuando me di cuenta de que estas nuevas canciones eran justo eso, vi que este álbum vestiría ese nombre y ese concepto, y que cualquiera que quisiese podría verse en él. Luego contar con Inocuo The Sign en la parte visual y gráfica del disco, transmitirle todo esto y que quería que el disco físicamente fuera un espejo, y que él captara la esencia y lo plasmara así, fue la guinda. Quiero que quien compre mi CD lo coja en su mano y se vea en él.

“He vivido en el infierno demasiados años, en el de las excusas, los miedos, la autocompasión, la adicción, el extremo, el vacío, el autoengaño… y quiero salir de él”

Según tus propias palabras, este disco te ha ” salvado la vida”. ¿En qué sentido? ¿Han sido años duros para ti los predecesores a este LP?
Sí, lo ha hecho. Y sí, han sido años muy duros. Siempre he sentido que escribirme en raps era mi terapia; que no estaba peor ni más loco porque me volcaba en hojas en blanco. Pero en los últimos años llegué a los extremos del extremo. La profundidad del pozo, el descontrol absoluto, la culpa, el rencor, el daño que me hacía y que provocaba alrededor… estaban en el límite. A punto de acabar conmigo y de llevarse todo y a todos.
“Espejo” me ha salvado la vida, aunque no sólo. Hay muchas personas que han sido y son primordiales en que las cosas estén cambiando.

Aunque cuando uno se adentra en “Espejo” se da cuenta de que estamos ante un disco en el que, pese al sufrimiento y la melancolía, siempre encontramos un mensaje optimista y esperanzador. ¿Es fundamental para ti que tu música tenga una utilidad, que aporte algo positivo a quién lo escuche?
La verdad es que lo fundamental es que me aporte y me sea útil a mí, que me sirva para liberar nudos de mi interior, para sanar mis heridas y para ir conociéndome a mí mismo. Muchísimas veces me descubro en palabras que escribo.
“Espejo” está repleto de mi oscuridad, de mi locura y de mis demonios, pero es cierto que hay enfoques de esperanza y visiones más positivas, y es porque por primera vez puedo hablar de mis sombras pero viendo algo de luz. Ahora tengo ganas de vivir y estoy recuperando la fe en que hay algo mejor para mí también.
Y está en mi conversación conmigo mismo en “Mi mejor amigo”, donde me cuento los desastres de mi vida pero también los logros, recordándome que no debo olvidar que dentro de mi hay brillo y luz. Y en mi lucha gigante de “Anónimo”, y en que soy yo quien va a abrir la puerta al final de “Ven, pasa”. Y en “Hay vida”, porque a pesar de que parece que lo feo y malvado hace más ruido, debajo de eso hay personas mostrando lo mejor de sí mismas.
Si después de todo esto, que es conmigo mismo, tengo la fortuna de que mis canciones toquen a alguien más de ese modo, ya es tremendo. Me siento en el mejor momento de mi vida y estoy muy agradecido.

Sin embargo, la excepción de este “final feliz” la tenemos en la canción “Mal bicho”, en la que recuerdas con un evidente rencor una historia de desamor. No tenemos claro si esta canción es una venganza o una forma de desahogarte y sacarte esa espina. ¿No sientes miedo o pudor al abrirte tanto en una canción y tratar temas tan personales?
Hasta “Mal bicho” tiene su lado positivo: “Que me siento bendecido, que si hay algún Dios, me escucha y me libró del corazón podrido de una larguirucha”. Que descubriera a ese mal bicho y que ya no esté en mi vida es, como poco, una bendición.
Creo que esta canción está motivada por ambas cosas: la escribí con una parte importante del rencor que me provocaba el daño que esta tipa me hizo, y por eso tiene seguro algo de venganza. Pero sin duda está en una parte más grande motivada por mi necesidad de desahogarme, de sacar la basura, de contar lo que me duele. Y así va curando. Nunca he sentido miedo a abrirme plenamente cuando escribo, y menos ahora que estoy más fuerte y claro. Si no lo hiciera no tendría sentido para mí escribirme en raps… Para contar o ver películas mejor el cine.

Cambiando de tercio, en la nota de prensa del disco dices que “Este álbum es un salvavidas para el actual hip hop de España”. ¿De qué necesita ser salvado el hip hop? ¿No te gusta el momento en el que se encuentra el movimiento?
No especialmente. El nivel de ‘salsarrosismo’, de superficialidad, de mediocridad y estupidez que ha alcanzado el hip hop español me sorprende, me entristece y me provoca un rechazo tremendo. Siempre pensé que en esta cultura estábamos como protegidos o más a salvo de toda esa mierda que sí está tan extendida en otros ámbitos de la sociedad, pero me equivocaba. Solo ha hecho falta el tiempo suficiente para que el hip hop también se intoxique de ello.
De todo eso necesita ser salvado, y con “Espejo” he creado algo totalmente contrario, algo íntegro. No tengo duda de que, junto a otros MC’s, estoy aportando definitivamente a que el hip hop mantenga su limpieza, su honestidad y valores.

En este aspecto oímos en el disco la frase: “El rap se está contaminado por la ignorancia”. ¿Crees que el rap de hoy en día es superficial, qué se ha centrado demasiado en su faceta de entretenimiento? ¿O es que simplemente no te gusta cómo suena ahora?
Claro, y es que yo siento el hip hop de forma profunda. Mi relación con la escritura y la música es de un amor difícil de explicar con palabras. Es la mayor y la más importante de las relaciones de mi vida, y por eso, como en toda relación auténtica, a veces nos enfadamos y nos alejamos, nos llegamos a odiar. Nos mandamos a la mierda y no queremos saber nada el uno del otro. Pero como hay ese amor sincero y tan profundo, de repente nos volvemos a mirar desde lejos, nos saludamos… de repente le pregunto qué tal le va… y cuando nos queremos dar cuenta estamos abrazados de nuevo, acariciándonos y amándonos intensamente de nuevo.
Hay un abismo entre esto que siento y la mediocridad tan de moda últimamente. Y entre esto y el crear música para entretenimiento. Yo no entretengo, yo rapeo. Mis canciones no son para pasar el rato, son por necesidad. Citando a KRS One con toda mi humildad, yo me siento en sus palabras cuando dice que él es hip hop; que si él da dos pasos a la izquierda, el hip hop se ha movido dos pasos a la izquierda.

Sin embargo, sorprende no encontrarse en el disco colaboraciones del entorno de la música rap, hallándonos únicamente con la del cantautor Marwan. ¿A qué se debe, era la única personalidad que te encajaba con el sentir de este disco?
Como te comentaba, “Espejo” es diferente a lo que he hecho anteriormente. Estoy volviendo a aprender y estoy viéndome por primera vez en años. Y ya sabes que no pienso en discos mientras estoy creando, solo intento vivir y llenarme con lo que me sucede para convertirlo en raps. Y como en estos tres últimos años me están sucediendo cambios tan bestiales, tenía mucho que contarme y compartir.
Sentí de forma muy clara que no haría ninguna canción más que solo me gustara mucho, o solo me motivara; debían ser versos y músicas que me erizaran la piel y me traspasaran. Solo mi esencia más pura y honesta.
El punto de partida de “Espejo” fue “Perdónalos”. Cuando escribí los versos de esta canción me di cuenta de que tenía entre manos algo especial, eso que llevaba buscando escribir toda mi vida. Llamé a Soma, se lo enseñé, y tuvo la misma sensación que yo. Fue un momento inolvidable. Tuvimos una larga conversación donde le expliqué lo que sentía que debía ser lo próximo, algo de ese nivel, de esa profundidad, lenguaje y calado. Solo con esas músicas que me atraviesan. Que quería hacer algo bonito, lleno de belleza, sin parafernalia. Y Soma lo sintió al instante. Si algo no necesitaba un beat, no lo necesitaba.
Llevo queriendo e intentando ser capaz de crear “Espejo” toda mi vida. Con el tiempo me di cuenta de que tenía un buen número de canciones y en la única en que había pensado en una colaboración era en “Perdónalos”. Y me pareció estupendo. “Espejo” no es solo rap. Es mi vida y soy yo. Tiene todo el sentido que finalmente haya apenas colaboraciones; eso sí, la que hay, ¡qué lujazo! Admiración total para mi querido Marwan.

“El engaño crece, la mentira crece, la manipulación crece, la falta de educación crece. Me quieren seguir vendiendo el estado de bienestar: la hipocresía crece”

En este “Espejo” también te notamos crítico hacia la actualidad política/social, algo habitual en tu mensaje. Y en este sentido quizá “Carta abierta” se la canción más explícita al respecto. ¿Tú también tienes la sensación de que las cosas retroceden más que avanzan?
Claro, no solo no soy inmune a lo que sucede a mi alrededor sino que me toca dentro. Es cierto que durante muchos años quise salvar el mundo. Ahora estoy tratando de salvarme a mí mismo; y no tiene nada que ver con que cada uno salve su culo. Es algo más allá. Necesito salvarme de y a mí mismo, si no es imposible que haga nada bueno fuera de mí.
Sí, tengo esa sensación, vamos hacia atrás en lugar de avanzar. “Carta abierta” es mi forma de lanzar ese mensaje.
El engaño crece, la mentira crece, la manipulación crece, la falta de educación crece. Me quieren seguir vendiendo el estado de bienestar: la hipocresía crece. El planeta muere a nuestras manos. Somos más conscientes que nunca de los seres con quien compartimos el planeta pero vivo en un mundo que los masacra, y en un país que los asesina y tortura públicamente y se jacta de ello.
Vivo en un mundo donde Trump es presidente del país más poderoso. Y donde asesinan personas en París, que es terrible, y parece que sea el fin de los días, pero donde cada día asesinan (los humanos, el hambre y la codicia) miles en otros lugares y como si no pasara nada. Se prohíbe y limita la cultura y el acceso a ella. Y todo ello en crecimiento. Es muy triste para mí y necesito escribirlo, retratarlo.

Respecto a ello, no podemos evitar preguntarte por una cuestión que está de rabiosa actualidad como es la elección de Donald Trump, a quien además citas en tu disco. ¿Cómo reaccionaste cuando supiste la noticia?
“El bulto inculto venerando a Donald Trump”; obviamente si forma parte de “Espejo” es que está escrito antes de que Trump fuera presidente de USA. Y lo escribí no porque pensara que lo llegaría a ser, pero sí porque veía cientos de miles de personas vitoreándole e identificadas con semejante asquerosidad de ser humano.
A ver, por partes. ¿Prefiero que no sea él el presidente de USA? Sí. Prefiero sin duda que un misógino, xenófobo, racista, homófobo y rastrero ultraconservador neoliberal no esté en un puesto de tanto poder. Sé bien que él no estará al mando del sistema, que es un títere en manos de quienes realmente ostentan el poder global, pero también sé que sus decisiones (las de Trump) van a afectar negativa y directamente a millones de personas. Y eso es terrible.
Para mí sí hay una diferencia que ejemplifico de forma sencilla, en este caso y con todas las diferencias, usando al PP y al PSOE. Sí, son (casi) la misma cosa. Sí, con ninguno de ellos va a cambiar el paradigma, el sistema, el status quo establecido. Pero con el PSOE las parejas del mismo sexo adquieren derechos que les niega el PP. Con el PSOE las mujeres adquieren derechos que les niega el PP. Y eso son millones de personas afectadas de forma fuerte por las decisiones de uno o el otro. Pues viene a ser lo mismo: ni Trump ni Clinton van a cambiar nada, globalmente. Ellos no están al mando. Pero Trump tomará decisiones que Clinton no, y que van a afectar (muy negativamente) a tantos y tantas, que es una pena. Una muy mala noticia, pero un ejemplo perfecto de cómo es cada vez más la gente, la corriente, nosotros.

Y aunque ya hayan pasado varios meses desde su publicación no queremos pasar por alto preguntarte acerca de tu libro “Los versos que nunca fueron canción”. ¿Por qué decidiste publicarlos escritos y no darles espacio en canciones sueltas o, por ejemplo, en este disco?
Una vez formaban parte de mi primer libro ya no podían estar en “Espejo”. Cada obra tiene su lugar y esos versos lo encontraron en “Los versos que nunca fueron canción”. La idea del libro nació en una conversación de horas con mi amiga Julieta Miranda, quien acabó escribiendo el epílogo del libro.
En este proceso personal intenso que estoy viviendo, una de las cosas principales para mí era y es ir derribando los muros de miedo que me han atado, y ahí me empezaron a surgir las motivaciones de abrirme a nuevas posibilidades, en este caso artísticas. Cuando ella me dijo que, como alguien que aprecia mi arte, le encantaría tener acceso a esas letras que nunca vieron la luz, a eso que no se publicó, a lo que nadie leería ni escucharía jamás, más que yo, se despertó esa idea. Quizá a muchos de mis seguidores les gustaría poder hacer lo mismo y entrar en ese cajón.
De repente aparecieron las ganas de compartir todo eso haciendo algo especial, algo pequeño pero cuidado con todo el cariño, un libro que fuera una pequeña joya. Mi idea era bucear en esos raps casi olvidados y volverlos a hacer pasar por mí, por mi yo de hoy, y darles de nuevo el cariño que no tuvieron, reescribirlos, mimarlos y que al fin encontraran su lugar.

Hace tiempo que decidiste publicar tus trabajos de manera independiente, sin recurrir ya a discográficas (si no estamos mal informados a través de tu sello Amajasala). ¿Te sientes decepcionado por la industria musical o es que crees que el “método Juan Palomo” ya es el único rentable para publicar discos de rap?
Es algo que siempre hemos procurado Soma y yo, mantener control en todos los proyectos, y de ahí que mis tres primeros discos los lanzáramos en coproducción con otros sellos. Ya desde “Doce lunas” decidimos que la mejor opción era editarlos íntegramente a través de la compañía de Soma, y así es también en “Espejo”. Lo mejor de cara a que los álbumes repercutan directamente en nosotros. Obviamente la inversión y el riesgo también recae íntegramente en nosotros, pero así el control de decisiones está plenamente en nuestras manos. Esto nos permite no estar limitados por nada ni nadie y mostrar nuestro arte tal y como queremos.