UNA SEMANA ENTERA ME COSTÓ LOCALIZAR A MALKMUS. LLAMADAS INÚTILES A UN HOTEL DE LONDRES, MENSAJE A LA RECEPCIONISTA, LLAMADA DE ALGUIEN DE LA DISCOGRÁFICA PIDIENDO POSPONER LA CITA… MI CONCLUSIÓN, DESPUÉS DE TODO ELLO, FUE QUE MALKMUS HABÍA VUELTO A HACER TRAVESURAS, QUE CANSADO DE RESPONDER LAS MISMAS PREGUNTAS UNA Y OTRA VEZ HABÍA ESCAPADO POR LA VENTANA BUSCANDO EL REFUGIO DE LAS CALLES LONDINENSES. MIENTRAS TANTO, EL CONTESTADOR AUTOMÁTICO SE ENCARGABA DE LOS PERIODISTAS.

Al cabo de una semana y a la hora prevista, Malkmus descolgó el teléfono. Son muchas las cuestiones que rodean la aparición de su debut en solitario: la misteriosa separación de Pavement, la relación entre los componentes del grupo, las similitudes entre el sonido de “Stephen Malkmus” y el de Pavement, la madurez del cantante, la influencia del grupo durante los noventa… Se agradece, finalmente, que Malkmus faltara a nuestra primera cita: el cansancio de la promoción parece haberse diluido tras una semana de reposo. Como era predecible, la entrevista empieza con una broma absurda: “Swedish Reggae” no es el verdadero título del álbum: “es una broma de cara a la promoción, este título sólo está en los discos promocionales, fue sólo para reírme un rato. El disco se llama como yo, amigo”. Aunque la agudeza de su chiste promocional sea más que discutible, sí es verdad que la maniobra encaja a la perfección con el tono de un trabajo del que dice sentirse “bastante satisfecho”.

“A alguna gente le hubiera gustado que hiciese algo un poco más distinto pero para mí es muy similar a Pavement, quizás un poco más rápido”

”Stephen Malkmus” es un disco jocoso y optimista, un trabajo que, lejos de apartarse del sonido de Pavement, lo pule. Un disco que en sus mejores momentos recuerda a “Crooked Rain, Crooked Rain” (“Phantasies” podría ser “Range Life”) y que evidencia lo que ya sabíamos: Pavement nunca fueron un grupo de vanguardia sino una banda de rock. Estamos ante la continuación del legado de Pavement (Malkmus se revela como el miembro que aportaba más al sonido del grupo) pero también ante una revisión en términos de madurez e ironía. Se trata de Pavement sonando bien, es decir, pasando de los postulados indies que abogaban por las mezclas cutres. Malkmus también se olvida de la experimentación que encontramos, por ejemplo, en “Wowee Zowee”, y firma, por encima de todo, un álbum de rock, una colección de canciones clásicas. Miren si es así que hasta hay algo más que un guiño al “Beast Of Burden” de (!) los Rolling Stones en “Vague Space” (¿a quién les recuerda este falsete?). Pero empecemos por el principio e interesémonos por The Jicks, el trío que acompaña a Malkmus. En un principio se llegó a rumorear que el disco saldría con este nombre. “No, saldrá sólo con mi nombre. Al principio consideramos incluir el nombre de The Jicks en el álbum, pero finalmente pensamos que esto podría inducir a error, así que no lo hicimos. Son amigos de Oregón, de cuando vivía ahí, estuve saliendo con ellos. Eran vecinos míos, tocaban en otras bandas, nos conocíamos de los bares y cuando empecé a trabajar con mi nuevo material fueron las primeras personas en las que pensé”. No es extraño pensar que Malkmus pueda haber sentido inseguridad e incluso miedo al pasar de respaldarse con uno de los nombres más respetados de la última década a tener que afrontar él solo toda la responsabilidad de su trabajo. “¿Miedo? No, porque es casi lo mismo, tengo la misma responsabilidad en cuanto a la música y en cuanto a la imagen, el concepto de la banda… es casi lo mismo, lo único es que no hay un nombre detrás del que esconderse. Por ahora tengo confianza, no me importa mucho mi nombre, lo que significa… ¿sabes?”. Después de liderar un grupo tan influyente y respetado como Pavement, uno se lo debe pensar dos veces antes de lazarse a una aventura en solitario. Las comparaciones serán obvias, así que no me creo que Malkmus no tuviera una idea muy clara de lo que quería a la hora de hacer el disco. “En realidad no teníamos una idea preconcebida, teníamos canciones rápidas, canciones lentas, algunos medios tiempos, canciones divertidas… he tratado de hacer un disco interesante, igual que todo el mundo, pero no sabía exactamente como iría en muchos sentidos. La gente te dirá que hay bastantes sorpresas, canciones que no estaban pensadas para el disco, cosas”. Y le ha salido, sin duda, un disco fresco y optimista. Un trabajo relajado ¿una liberación? “Sí en algún sentido, el último disco de Pavement era un disco de pop más triste, ahora he cambiado y este disco no es triste pero aunque fuera un disco de Pavement probablemente también sonaría más alegre”. Pero la gran pregunta es porqué Malkmus no quiso hacer algo diferente a Pavement. “Sí que pensaba en hacer un disco más alegre, más up sounding, pero no traté de hacer algo muy distinto a Pavement, es el mismo estilo a la hora de trabajar, simplemente perfeccionar o buscar un ángulo distinto a lo que he hecho siempre”. ¿Debemos percibir el trabajo de Malkmus como una continuación o ruptura respecto a Pavement? “Creo que es una continuación, a alguna gente le hubiera gustado que hiciese algo un poco más distinto pero para mí es muy similar a Pavement, quizás un poco más rápido, para mí es como el siguiente disco de Pavement, más divertido, quizás, a la hora de tocarlo, con más teclados… no sé”. Pero hablemos finalmente de la ruptura de Pavement, un final que ha estado siempre envuelto por un halo de misterio. Descubramos si las razones de la disolución fueron personales o artísticas. “Principalmente fue por razones artísticas, porque personalmente me llevo muy bien con todo el mundo, pero creo que estábamos cansados del estilo de trabajo de Pavement. Llegó el tiempo de cambiar, era muy bonito tener tantos fans pero diez años era mucho tiempo para una banda, tiene sentido para todos nosotros dejarlo ahora para ir hacia otras direcciones”. La verdad es que tanto “Brighten The Corners” como “Terror Twilight” translucían cierto aliento de desencanto, cansancio e incluso aburrimiento. “No es que fuera aburrido pero el nombre de Pavement se convirtió en algo así como en una marca, parecía que tuviera que existir para siempre y tuviésemos que seguir haciendo discos y tocando lo mismo… son diez años tratando de organizar a gente, no era tan divertido como se suponía que debía ser, se supone que estás en una banda porque la amas, no sé… quizás forzamos la máquina”. ¿Debemos considerar una hipotética futura reunión o eso, tratándose de una banda iconoclasta con los tics del rock, es imposible? “Sí, sí pero no para tocar viejas canciones en festivales. Tendría que ser porque alguien necesita dinero desesperadamente y utiliza el nombre. Pero yo quise que se acabara en 1999 y que fuera un gran final de los noventa y que fuéramos recordados como una banda que daba grandes conciertos y grababa buenos discos”. Y ahora, cada uno de ellos se embarca en proyectos en solitario. El primero y el que, obviamente, acapara toda la atención es Stephen Malkmus. El siguiente será el guitarrista Scott “Spiral Stairs”. “Sí está trabajando con unos chicos en California, no sé cuando saldrá el disco pero supongo que será algo excitante, quizás en su propio sello o en otro”. Malkmus se muestra feliz y confiado, sabedor de la significativa aportación de Pavement a la paleta de colores del rock. Primero acusados de copiar a los Pixies y a The Fall, después denostados por no seguir sorprendiendo con cada nuevo álbum. Acusaciones, todas ellas, surgidas de la profunda admiración de un público inconformista. Pavement debe considerarse una de las bandas más influyentes de los noventa (pregúntenles a Hefner o a Built To Spill, por poner dos ejemplos). “Sí, me siento orgulloso de ello si es que es verdad, pero no tengo esta sensación de distancia y por eso no lo puedo comentar, es demasiado pronto y no pienso mucho en Pavement, aunque soy feliz de haber influido”. No me sabe contestar cuál es su álbum preferido de Pavement, pero reconoce que “Brighten The Corners” le parece el peor (“no sé, todos son buenos excepto ese y “Terror Twilight” me gusta, pero no todas las canciones, hay un par de ellas que a mí particularmente no me gust