La historia de Wolf Alice es más o menos la de siempre. Chica escribe canciones, chica conoce chicos, chica monta banda. Ella es Ellie Rowsell, 23 años. Es simpática, talentosa, de buen ver, y además todo esto no la hace odiosa, ¡grrrr! Sus socios son Joff Oddie (guitarra y voz), Theo Ellis (bajo) y Joel Amey (batería), y los cuatro son londinenses. Debutaron en 2013 con el EP “Blush”, aunque su verdadera demostración de fuerza la hicieron a principios de este mismo verano, al colocar su primer largo –“My Love Is Cool” en lo más alto de las listas británicas. Pero vosotros, queridos lectores, habéis oído hablar ya mucho de ellos y hasta es posible que os acercarais al showcase que dieron en FNAC Callao en junio, momento que aprovechamos para charlar con ellos. Es el preámbulo a nuestra nueva cita con Wolf Alice: sobre el escenario del festival Dcode, el sábado 12 de septiembre en Madrid.


¿Qué tal habéis visto el bolo?
Joel Amey: Pues súper bien, sobre todo porque hemos vendido un montón de discos al terminar (risas).

¿Y charlando con los fans, qué tal?
Joel Amey: Bien, bien. Se muestran realmente interesados por nuestra música, te hacen sentir una conexión real y son muy amables, muy cariñosos al saludarnos. Es como un meet & greet pero espontáneo, o sea, mucho mejor.

Ellie, tú empezaste todo esto. ¿Fue fácil reunir una banda?
Ellie Rowsell: ¡Uf! Si hubiera sido fácil creo que lo hubiera hecho mucho antes. Ahí fuera no hay tanta gente interesada por este tipo de música como parece. Llevó su tiempo encontrar a la gente correcta, pero mientras tanto, yo me lo pasé muy bien componiendo y tocando por mi cuenta.

¿Sentís que os merecéis tanta repercusión con un solo disco? Hay artistas que aseguran sentirse completamente sorprendidos por el éxito de su debut.
Joel Amey: Sí… Han sido más de cinco años de duro trabajo. Más que una recompensa, todo esto me parece que es la consecuencia justa de todo ello. Ha sido un éxito sin premeditación, muy espontáneo. Ha sido espontáneo, pero a la vez, todos los miembros del grupo hemos ido a una, sabiendo lo que queríamos y cómo lo buscaríamos. Desde el segundo EP nos hemos profesionalizado mucho, casi sin darnos cuenta pero sin mirar atrás, hasta que hemos logrado una conexión muy profunda entre cuatro músicos.

Hablando de espontaneidad, esa combinación de elegancia y agresividad, ¿forma parte de un plan, una fórmula?
Joel Amey: No forma parte de un plan, es algo que surge de forma natural, y bueno, creo que empezamos a saber manejar la agresividad y la elegancia de forma más equilibrada. De todos modos, insisto, entre nosotros lo que fluye es espontaneidad, y ni siquiera hablamos de sonidos en plan “quiero que esto que suene más post-punk” o “más shoegaze”, sólo tratamos de hacer pop sin clasificaciones de estilos ni nada de eso. Sobre todo porque si tuviéramos que mencionar nuestras influencias sería interminable.

Las letras no son tan fruto de la espontaneidad, ¿verdad Ellie? Hay una fuerte influencia de los textos de la escritora Angela Carter, incluso en el propio nombre del grupo.
Ellie Rowsell: Sí, pero en realidad creo que ninguna de mis canciones tiene una sola fuente de inspiración. Puede que empiece a escribir algo partiendo de un libro que he leído, o de una película que he visto, y después, cuando cojo el autobús, ver alguna situación o a alguna persona que dice algo interesante, que me inspira y me hace llevar la canción por otro lado completamente distinto.

¿Escribisteis estas canciones estando de gira?
Joel Amey: Sí, bueno, no exactamente. Los días que teníamos libres entre un viaje y otro nos sirvieron para eso, y para empezar a grabar demos, probar cosas, etc. Luego hubo otros temas como “Fluffy” o “Your Loves Whore” que tenían un par de años, y que solo había que redondear.

¿Cómo fue la grabación?
Joel Amey: Fue en un estudio del norte de Londres, durante seis semanas antes de Navidad. Grabamos veinte canciones, y ocho se quedaron fuera bien porque veíamos que no estaban a la altura, o bien porque no había manera de relacionarlas con las demás. Y Mike Crossey, un tipo genial, muy resolutivo.

El título, ¿lo tuvisteis claro desde el principio?
Joel Amey: Qué va… fue casi al final. Vimos que había dos referencias en las letras que nos gustaban a todos, y que tienen que ver con esa frase que se le ocurrió a Ellie.
Ellie Rowsell: Estábamos completamente atascados con el tema del título, así que dijimos: “venga, adelante, seguro que funciona”.
Joel Amey: A mí me sonaba bien desde el principio, define un estado de ánimo y además el público puede interpretarlo de mil maneras diferentes. Quería una frase que sonara interesante, de la que no nos arrepintiéramos enseguida (risas).

¿Y esa frase (“mi amor mola”) podría resumir el contenido del disco?
Joel Amey: Mmmm… yo creo que no, en realidad en el disco hay mucho más que eso.

Al escuchar vuestros EP’s anteriores, me da la sensación de que ahora hay un punto más “arty”.
Joel Amey: Sí, quizá. No lo sé, tenemos algunos temas que definitivamente no hubieran encajado en los discos anteriores.
Ellie Rowsell: Yo también lo creo. En ese sentido hemos querido que la experimentación nos llevará un pasito más allá. Y puede ser más “arty”, pero a la vez también más “trashy”, en el sentido de agresividad y suciedad. Siempre teniendo en cuenta lo que realmente hace una aportación a la canción, porque con eso se te puede ir la mano. De todas maneras, para mí, componer es un acto más casual de lo que pueda parecer por el resultado final de los temas. No hay una intencionalidad “arty” como punto de partida.

Tenéis una cita a lo grande en el festival DCODE, al margen de este showcase, ¿será vuestro primer concierto en Madrid?
Joel Amey: Sí, nunca hemos tocado en Madrid, y tenemos muchas ganas de hacerlo en un gran festival con miles de personas. Estuvimos el año pasado en el festival de Benicàssim y fue una pasada, lo mejor que hicimos el año pasado. En cuanto vimos que M.I.A. tocaba a la misma hora que nosotros nos dijimos: “esto va a ser una auténtica mierda”, pero… ¡no! Vino un montón de gente a vernos, el sonido fue estupendo, y todos nos lo pasamos genial. De todos modos, quizá a primeros de 2016 volvamos a España para hacer una gira de salas.

Creo que estáis viviendo el momento más bonito de una banda. Empezando a ser famosos, pero no demasiado, conociendo mundo…
Joel Amey: No lo sé, tenemos que ver qué hay después para contestarte. Lo que sí sé es que tenemos muchísimo trabajo por hacer, mucho esfuerzo que poner y muchos sacrificios que hacer.

¿Disfrutáis rodando videoclips? Porque parece que sí.
Joel Amey: Oohh, sí, mucho, nos encanta. De hecho en breve vamos a rodar otro y las ideas que estamos poniendo sobre la mesa son cojonudas, estamos súper excitados con ello.

¿Para qué canción?
Joel Amey: No estoy seguro de poder decírtelo todavía, lo sabréis pronto, ¡lo siento!

¿Y qué será lo siguiente para Wolf Alice?
Ellie Rowsell: Seguir de gira, escribir un nuevo álbum. Pero lo primero, regresar a casa y tocar tierra, en sentido físico y en sentido metafórico… Hay mucho que asimilar.