Mac McCaughan está en lucha contra la nostalgia pero tiene poderosos argumentos para disfrutar del presente, entre otros un sello discográfico lleno de valor. Inesperadamente, Superchunk reaparecieron hace tres años y le dan continuidad a su momento con ‘I Hate Music´ (Merge Records)

El nuevo trabajo de Superchunk,‘I Hate Music´, es un disco con mucha vida en el que el cuarteto norteamericano deslumbra una vez más por su soltura. El hombre que está detrás de Merge afirma que la música ya no puede hacer por él lo mismo que antes, pero el entusiasmo por todo lo que hace es palpable. Se nota cuando responde a preguntas sobre las bandas, la industria y el sonido analógico.

Tenemos nuevo disco, reediciones, volvéis a Australia y al Reino Unido. Da la sensación de que este es el mejor momento de la historia de Superchunk. ¿Es así?

No estoy seguro de cómo juzgar cuál es el mejor momento de siempre. Algunos dirán que probablemente fue nuestra primera gira europea con Mudhoney o quizá cuando más discos vendimos en los noventa, pero es evidente que estamos en un buen momento y estamos muy contentos con nuestros discos recientes, “I Hate Music” y “Majesty Shredding”. El recibimiento de los fans ha sido muy positivo. Los conciertos de Australia han sido muy divertidos y los próximos también deberían serlo, aunque no estoy seguro de que se acuerden de nosotros en los países escandinavos.


¿De qué va eso de I hate music, el título del nuevo disco? Después de ver el vídeo oficial de Me&You&JackieMitoo y sentir la energía del disco solo puedo verlo como una absoluta celebración de la música y la vida.

El título habla de esos momentos en los que sí, sigues amando la música pero ya no puede hacer por ti lo mismo que antes. Como si la seriedad de la vida (o la muerte) bloqueara tu entusiasmo juvenil por cuestiones como un nuevo disco. Al final espero que no se trate de un bajón total porque sí hay momentos de celebración, como dices.


En tu opinión, ¿qué hace distinto a este disco respecto a vuestro trabajo anterior, especialmente respecto al estupendo regreso “Majesty Shredding” in 2010?

Creo que temáticamente es un poco más oscuro que “Majesty Shredding” pero comparte las mismas líneas sobre las que se construyó el disco y las cosas de las que hablamos en él: intentar luchar contra la nostalgia sin perder de vista las cosas que nos hacen sentirla al mismo tiempo. Las canciones son tal vez un poco más pop, pero también hay canciones como Staying Home, que es básicamente hardcore.

¿Qué sentimiento dejó “Majesty Shredding” en el grupo para que os centrárais en nuevo material tan rápido? ¿Sentisteis que faltaba algo?

No creo que sintiéramos que faltara algo, sencillamente habíamos encontrado una buena forma de trabajar de nuevo y la gente pareció disfrutar de Majesty Shredding. Fue muy estimulante y pensamos: “sigamos trabajando así mientras tengamos este momento”. Lo más divertido es que sigo encontrándome gente que me pregunta: “¿seguís siendo una banda?”


Después de todos estos años, ¿cómo ha evolucionado el proceso de composición en el grupo? ¿Qué puedes decirnos si lo comparas con vuestras primeras grabaciones?

La manera de producir “I Hate Music” y “Majesty Shredding” ha sido, en muchos sentidos, similar a nuestros primeros discos: escribo canciones, grabo demos y se las doy a la banda. ¡Obviamente ahora puedo mandarlas por email en lugar de pasarles cassettes! Aprendemos las canciones y grabamos el disco en sesiones rápidas. Lo que no podía hacer en 1990 y ahora sí es coger las canciones y grabar sobre ellas nuevas ideas en mi casa, lo cual es cojonudo (great). Después se las paso a Scott Solter o quien vaya a mezclar, las pasamos a cinta como en los viejos tiempos y vuelven a mi ordenador para mis segundas grabaciones y mezclas. Durante un tiempo, entre 1995 y 2001 más o menos, escribimos canciones juntos en el local de ensayo, pero no tenemos tiempo ni es nuestra tendencia trabajar así en este momento.

 Como figura central de Superchunk y Merge Records tienes una enorme experiencia grabando y publicando discos. Tal vez vuestra vuelta en 2010 renovó tu visión sobre la industria y la escena musical. En tu opinión, ¿cómo ha afectado a las bandas, las grabaciones y el público la evolución del analógico al digital?
Uh, esta es una pregunta grande. Respecto a la primera parte, creo que “Majesty Shredding” y volver a tocar renovó completamente a Superchunk como banda. El disco es más fresco y los conciertos fueron mucho mejores que muchos de los que ofrecimos en 2001 cuando giramos por última vez con un disco nuevo.

En términos de la transición analógico-digital creo, como ocurre con todo en esta vida, que depende de cómo lo utilices. Sí, prefiero escuchar mis Lps y creo firmemente que grabar en cinta suena mejor. No me gusta nada ver cómo en muchos discos y demos que me llegan se nota que todos los arreglos se hicieron “en la caja”. Puedes oírlo y es agotador para mi cerebro y para mis oídos. Pero al mismo tiempo hay gente que hace cosas muy chulas con la tecnología. Yo no me puedo permitir –por tiempo y dinero- grabar demos en un máquina de cinta y, aunque no controlo mucho el Pro Tools, me parece muy conveniente a la hora de escribir y grabar. Utilizo amplificadores de válvulas, viejos micros y cosas que pueden contrarrestar el efecto digital, pero supongo que mi punto de vista es que estás destinado a utilizar un híbrido a la hora de grabar un disco hoy día, salvo que seas realmente riguroso.
En cuanto al público y la venta de discos creo que sucede lo mismo. La distribución digital es una espada de doble filo. Puedes distribuir fácilmente tu música por todo el mundo de manera instantánea, pero la gente puede conseguir cualquier música que quiera gratis. Eso devalúa la cuestión y no creo que haya dudas al respecto. Todos sabemos lo que stá pasando, así que solo puedes intentar adaptarte y establecer donde puedas conexiones entre la música y los fans.


¿Crees que el incremento de las ventas de discos en vinilo es una cuestión de retromanía o ya es también una opción “real” que la gente ha decidido escoger?

Estoy seguro de que hay una cierta cantidad de “retromanía”, como dices, pero creo que para alguna gente –mayores y jóvenes- hay una satisfacción real en el hecho de poseer el objeto físico por el que alguien ha trabajado duro y que además, ¡suena mejor! Pero también es más caro, así que quién sabe cuánto durará, tal vez para siempre. Se ha anunciado la muerte del LP más de una vez y estoy escuchando uno ahora mismo (Sonny and the Sunsets).

Mucha gente de nuestra generación tiende a pensar que ya no hay bandas como en los noventa, especialmente en la escena indie rock. Sé que suena raro plantearle esto al señor que está detrás de Merge Records, pero en tu opinión, ¿hay algo de cierto en esto o es algo que tendemos a pensar solo porque aquella fue la época en la que empezamos a escuchar discos, como me preguntó un amigo hace poco?

Nah, creo eso es porque fue cuando empezaste a escuchar música. Mira, cuando escucho a New Order pienso “nunca existirá otra banda como esta o un disco tan perfecto (Power Corruption & Lies, Low-Life)”. Y siendo eso cierto para mí, alguien que esté creciendo hoy tiene sus propios New Order o sus propios Dinosaur Jr. o sus propios Sonic Youth. Hay cientos de buenas bandas ahí fuera, pero creo que las cosas suenan de manera distinta dentro de ti en momentos diferentes de tu vida. Es neurológico.