Ronan Harris es el espíritu y el cerebro de VNV Nation, una de las más importantes formaciones de future pop y viejos conocidos del público español. Ahora vuelven para recuperar dos de sus discos más emblemáticos, “Automatic” (11) y “Empires” (99) en dos conciertos: Madrid (8 diciembre, Cool Stage) y Barcelona (9 diciembre, Sala Bikini). Aprovechamos la gira para charlar con Harris.

Has girado durante muchos años. ¿Qué es lo mejor de girar por el mundo?
Lo mejor es tener la suerte de visitar países que normalmente no tienes oportunidad de ver. En todo caso, me encanta viajar y he tenido muchas experiencias inolvidables, además de aprender mucho en estos viajes por el mundo. Por otro lado es un gran honor llevar mi música a gente de otros países, no importa lo cerca o lo lejos que estén, y tener la misma experiencia con ellos que tienes con el público de otros países. He hecho grandes amigos alrededor del mundo y poder verles de vez en cuando es algo muy especial. Nunca imaginé que mi vida sería así, así que me siento muy agradecido por poder vivirla. Si tuviera que decir algo negativo, sería el hecho de estar lejos de los tuyos. Creo que todo el mundo en una banda ha experimentado algo así. Desarrollas formas de mantener el máximo contacto posible y compartes lo que estás haciendo con ellos para sentirte cerca. Las videollamadas ayudan mucho. A veces necesitas esa conexión para mantenerte anclado a la realidad y no perderte en una larga gira.

¿Has aprendido a dirigirte al público en distintos idiomas o tienes suficiente con el inglés?
Mostrar lo mucho que quiero comunicar es algo muy importante para mí. Quiero crear una conexión con la audiencia. Si no hablo la lengua, aprendo tantas frases y palabras como pueda para dirigirme a ellos. No importa dónde esté tocando, siempre intento decir algo en la lengua local. Aunque sea solamente un “gracias, hola, buenas noches, adiós…”. Quiero demostrar respeto por la audiencia y no esperar que todo el mundo hable inglés. No supone mucho esfuerzo y significa mucho para la audiencia.

¿Cómo se comporta la gente en los conciertos de VNV Nation? ¿Canta, baila, mueve la cabeza?
Cantan y bailan mucho, y silban y aplauden. Se implican muchísimo, lo cual te aporta mucha energía y positividad. Incluso si empiezan tímidos, haciéndome pensar que el concierto será como cualquier otro, de repente empiezan a moverse y todo eso. Me muevo mucho en el escenario e interactúo mucho con la gente. Intento romper barreras para que la gente se involucre y que nos devuelvan la energía que les brindamos. Nunca he entendido un concierto sencillamente como nosotros en el escenario y la gente viéndonos. Todos formamos parte del mismo show.

Automatic y Empires. ¿Crees que la gente ama ambos discos por igual?¿Cuál es tu preferido?
De los dos, Automatic tiene una reacción más fuerte, por lo que parece que es el preferido de la mayor parte de los fans. Ahora bien, para los fans más antiguos Empires es el primer álbum que escucharon y por tanto lo guardan en un lugar personal en sus vidas. Era el principio de todo y desde entonces la base de fans ha crecido, con gente que descubre VNV Nation con otros discos y álbumes. Empires fue un disco que escribí cuando la música era algo que hacía a media jornada y que hice durante una parte muy oscura de mi vida, cuando necesitaba decirme a mí mismo muchas cosas que tenía dentro. Es un disco muy personal e importante para mí. Pero escribir Automatic fue una experiencia increíble, algo que nunca olvidaré. Todo mi amor personal y pasión estuvieron metidos en hacer ese disco y adoro cada segundo de ese disco. Me gusta el sonido del disco y la fuerza de las canciones. Todos los artistas han sentido una experiencia como esta, hacer un álbum que parezca que se ha escrito a si mismo.

De todas formas, siempre ha habido temas de estos discos que han sonado en tus conciertos. Siempre repasas tu trayectoria…
En los conciertos suelo hacer canciones de todos los discos. De las más antiguas casi nunca faltan Standing e Illusions, y si no tocase canciones de “Automatic” como “Control”, “Resolution” o “Nova” posiblemente habría una revuelta.

Si tuvieras que quedarte con una ciudad y un lugar de tu carrera, ¿serían los conciertos de Navidad en Hamburgo?
Hay un montón de escenarios en los siempre quiero tocar. Hay escenarios únicos en los que me gusta actuar como el Wiltern de Los Angeles, que es un precioso palacio art deco, o en lugares históricos en los que han tocado alguno de los grandes nombres de la música. Hay lugares especiales en todo el mundo. Uno que siempre recuerdo es La Plaza Condessa en México DF. Si pudiera llevarme ese escenario y a todo su equipo de gira conmigo, me aseguraría de que siempre fuera un gran show. Lo que hace que un lugar sea realmente especial es la audiencia, no el lugar en si mismo. A veces el público es tranquilo pero extremadamente apasionado y eso hace que la actuación funcione mucho mejor que en otros sitios. A veces gritan tanto que no me puedo ni escuchar cantando.

El espectáculo “Resonance Extended” con la Babelsberg Film Orchestra es algo que harás en otros países?
Tocar con la orquesta es absolutamente indescriptible. Es algo maravilloso y estremecedor. Trabajar con músicos tan brillantes es una experiencia única, a lo que se suma que haya sido un gran amante de la música clásica desde que era un niño. Me encantaría llevar el show a otras ciudades y trabajar con orquestas sinfónicas locales. La logística de un único concierto es complicada y eso supone que necesito un montón de ayuda local y de planificación. Espero poder hacerlo en otros sitios, sin duda. España tiene grandes orquestas, con lo que me gustaría poder tocar con una. Si alguien que lea esto está conectado con una orquesta en Madrid o en Barcelona, por favor, que se ponga en contacto con nosotros a través de nuestra página de Facebook. Intenté filmar alguno de los shows, pero desgraciadamente la calidad de vídeo no estaba a la altura, porque me hubiera gustado publicar un vídeo de la experiencia. Grabé el audio de varios shows y planeo publicarlo de alguna manera. Veremos qué ocurre con ello. Estoy planeando grabar uno de los conciertos de diciembre, así que espero que el resultado sea lo suficientemente bueno para transmitir lo especiales que son esos shows.

Ahora es cuando te pregunto por el peor show de VNV Nation que recuerdes, y por el mejor…
Voy a empezar con las mejores experiencias. Hay varios conciertos que podrían competir por la plaza de mejor concierto. Desde cualquier concierto de festival frente a veinticinco mil personas, donde la atmósfera era totalmente eléctrica, hasta los pequeños shows como uno en Nevada en un local grande en el que se presentaron unas cincuenta personas, pero que fue uno de los más divertidos que jamás haya dado. Los shows con orquesta también son fantásticos, aunque no puedes compararlos con las actuaciones normales. Cuando voy a España, la gente es muy divertida y grita mucho, con lo que me gusta mucho tocar en vuestro país. Una vez en Barcelona, la gente empezó a cantar la melodía de nuestra canción Perpetual y desde entonces lo hacen siempre que la tocamos en directo, sea el lugar que sea del mundo. En cuanto a la audiencia de Madrid, cantan mucho y a veces lo que hacemos es parar el show para escucharles. Son audiencias especiales y me encantan. En cuanto al peor, no quiero citar la ciudad, pero fue la primera vez que tocábamos en aquel país. Quizás fuera algo de la cultura local, pero me da la impresión de que la gente no tenía ni idea de quienes éramos. Conforme empezamos a tocar la gente empezó a hablar y, continuamente, nos miraban porque les daba la impresión de que interrumpíamos su conversación con nuestra música. Es lo más desastroso que he vivido. He escuchado que a algunas otras bandas les había ocurrido lo mismo cuando tocaron allí, pero no deja de sorprenderme. Al margen de eso, no puedo decirte ningún concierto que fuera el peor. Nada ha sido tan malo en ese sentido, solamente esa noche.

Otra pregunta habitual en esta sección es si alguna vez te has equivocado al decir el nombre de la ciudad en la que estábais tocando o algo parecido…
Nunca me he olvidado del nombre de la ciudad, pero sí he visto a bandas a las que les sucedía. Imagino que algunas bandas, mientras estar en gira, pierden la cuenta de las ciudades y estas se mezclan en su cabeza. En cuanto a anécdotas, ha habido muchas. Muchos conciertos han tenido momentos graciosos o bromas. Tiene mucho que ver con mi interacción con el público. Es uno de mis aspectos favoritos de los conciertos, porque no se trata de hacer estupideces, sino de diversión inteligente, de sentir que conectas con quien tienes frente a ti. En Suecia la gente siempre empieza a cantar canciones infantiles suecas. Cuando tocamos en Tampa, en Florida, la gente del público suele traerse muñecos hinchables de playa. En nuestro último concierto allí había pelotas gigantes y tiburones gigantes, espadas de dos metros y hasta un castillo. Fue hilarante.

¿Y si hablamos de accidentes estúpidos?…
Al principio de todo, llevaba vídeos que se proyectaban sobre pantallas durante la actuación. Para sincronizarlas con la música tenían que controlarse, pero cuando no tenía dinero para un proyector profesional tenía que llevar unos DVD que alguien me hizo con los vídeos y con algunas partes musicales que no podían tocarse en directo. Una vez estaba tocando en un festival y alguien decidió poner el reproductor frente a la máquina de humo, así que al cabo de nada el DVD estaba mojado por una especie de aceite pringoso que hacía patinar el sonido y la imagen, con lo que al segundo tema tuvimos que cortar. Fue muy embarazoso para mí, porque me preocupa mucho ofrecer siempre un buen show. Tras eso decidí comprar un Mac con una salida de vídeo para disparar los vídeos desde allí. También ha habido accidentes que no pararon la actuación. Una vez me herí un ojo y tuve que actuar con una gran venda en el ojo. Otra vez me corté un tendón de la pierna, lo cual era extremadamente doloroso, pero continué actuando apoyándome en una única pierna y en el pie de micro. Otra vez se nos cayó uno de los teclados, mientras el teclista intentaba desesperadamente cogerlo bajo el brazo para continuar tocando su parte, hasta que el público le acercó una caja sobre la que ponerlo. En otro concierto una chica se desmayó frente a mí y pedí ayuda por el micro mientras la aguantaba para que no cayera y al mismo tiempo intentaba cantar la canción. Todavía no sé cómo lo hice. También han saltado alarmas, se nos ha ido la luz de la sala, se ha desconectado el equipo, etcétera. En todos los casos, no importa lo que fuera, hemos solucionado el problema, bromeado al respecto y continuado con el concierto. Actuar es lo más importante. La gente ha pagado una entrada para vernos y sin esa gente no había ningún motivo para que nosotros estuviéramos allí. Estamos allí por ellos y lo estaremos aunque tengamos que acabar cantando sin música mientras los técnicos solucionan un problema.

Tenéis muchos seguidores en Barcelona y Madrid, habéis tocado muchas veces aquí, así que creo que ya tenéis suficiente información para descubrirnos cuál es vuestra comida española favorita…
¿Cómo podría alguien elegir solamente una comida de un país como España? El amor de España por la buena comida es famoso en todo el planeta. Hay muchos platos regionales y estilos de cocinar en vuestro país, y todos ellos son deliciosos. Tenéis una cultura muy rica con influencias que vienen de diferentes partes de la historia. Nunca podría elegir solamente un plato porque cada vez que voy intento probar algo nuevo. Lo que sí puedo decirte es que adoro que comer sea para vosotros una forma de que la gente esté junta. En mi primera visita a España ya descubrí que la gente se junta para comer, hablar y celebrar la vida alrededor de sus platos. No se trata solamente de la comida, sino también de una buena conversación. Y eso es algo que siempre vas a encontrar en España, no importa si estoy en un gran restaurante o con un montón de gente alrededor en un bar de tapas.