El 25 aniversario de la tienda de discos Bloody Mary de Irún sirve de espoleta para que Mikel Insausti y Marcos García rueden una película que hermana cine y música.

Antes de nada, como viejo consumidor de música y vinilo, a uno le gustaría poder aplaudir de todas las maneras posibles el que podamos disfrutar de una iniciativa como ésta. Aprovechando el 25 aniversario de la tienda de discos Bloody Mary, de Irún, que produce la película, “Vinyland” hermana cine y vinilos en una historia que no resultará extraña a muchos amantes de la música. Charlamos con sus responsables.

Mikel Insausti como guionista, Marcos García como montador, y ambos, M&M, como directores… Contadnos un poco vuestras trayectorias…

Mikel: Profesionalmente, siempre he ejercido la crítica cinematográfica.  En la música canté en diversos grupos: The Covers, The Lusty Men, Big Crunch, Extras…

Marcos: Empecé haciendo montajes amateurs, luego cortos en mini-cursos de cine, y vídeos promocionales para conciertos. A finales de 2013 hice un videoclip con Mikel para un grupo de Lekumberri, llamado Viejo Taylor. Acabo de terminar mi segundo año de estudios de cine en París y ahora estoy metido en plena post-producción de la película “Vinyland”.

¿Cómo dos personas de generaciones distintas, con trayectorias profesionales distintas, es posible que con aspiraciones distintas, coinciden en lanzarse a un proyecto como este?

Mikel: Somos complementarios: yo soy más teórico y Marcos es más técnico.

Marcos: A pesar de no tener la misma edad, lo cual no es ningún problema, y de tener recorridos distintos, nos une el mismo amor por el cine y la música, y eso es lo más importante. “Vinyland” es nuestro universo, nuestro mundo, y queremos compartirlo con cualquiera que sea curioso, y tenga interés, dejando de lado edades, tópicos, o prejuicios.

Qué os une más, ¿el amor al cine o a la música?

Mikel: Es algo indivisible, por eso hacemos cine con música dentro.

Marcos: Cine y música deben ir siempre de la mano agarrados como almas gemelas.

¿Cómo creéis que es más correcto definir Vinyland, como un documental, un falso documental, ficción musical, ficción a secas…? ¿Cuál es su base argumental?

Mikel: Para simplificar le hemos puesto la etiqueta de docuficción musical. La estructura narrativa se basa en una entrevista radiofónica al protagonista, que va vertebrando el imaginario de nuestro singular discómano.

Marcos: No me gusta poner etiquetas, pero docuficción musical es la adecuada, ya que Mikel se inspiró de relatos reales que le contó José Luis, el protagonista, que luego él mezcló con una historia inventada y que es pura ficción. Y además hay más de 30 temas que fluyen en la peli, así que entra perfectamente en el género musical. Al protagonista JL, le persigue una leyenda acerca de su famosa colección de discos, y el villano mod, Sherlock, brillantemente interpretado por Iñigo Art, intentará descubrirla.

Nos guste o no, la financiación es fundamental para nuestros sueños. Y un proyecto como este, en principio minoritario, no vive del aire. ¿Cómo la habéis planteado? ¿Ha contado con algún tipo de ayuda pública o es cien por cien privada?

Mikel: Es una película autoproducida, totalmente independiente. Los gastos están empezando a llegar con la postproducción, sobre todo a la hora de pagar los derechos de emisión de las canciones.

Marcos: Vinyland empezó con presupuesto cero. Sin ninguna ayuda pública, pero con el gran apoyo de los miembros del equipo, y de muchos más. Los derechos de las canciones son los que más dinero están costando, y contactar con los sellos y las editoriales.

Desde los eternos guiños musicales de Jim Jarmusch a la zambullida total de Stephen Frears en “Alta Fidelidad”, ¿con cuál os identificáis más, tanto vosotros como vuestra película?

Mikel:  No se parece a nada que haya visto antes, y creo que me he tragado bastante cine a lo largo de mi vida.

Marcos: Jim Jarmusch es un genio de otro mundo al que aprecio mucho, y es cierto que me inspiré de él para algunos planos, pero “Vinyland” ha llegado a convertirse en algo más que “una peli sobre vinilos” o “una peli musical”. La estructura y el ritmo de esta peli de hora y media es genial, y nosotros mismos nos hemos sorprendido del resultado.

Muchas veces uno, viejo consumidor de vinilo y de un rock fuera de las coordenadas actuales comerciales, se ha sentido un tipo raro. ¿Es Vinyland una película hecha por frikis, con la participación de frikis y dirigida a frikis? ¿Es su espíritu interno meramente underground o aspira al reconocimiento más allá de un círculo entendido?

Mikel: La actitud es visceralmente underground, pero  es una película tan divertida como cualquiera de Richard Lester, y  en ese sentido asequible.

Marcos: “Vinyland” es underground, y se dirige a todo el mundo, desde el que va a conciertos y está al día con la música, hasta al cinéfilo  que va todos los días al cine. El término “friki” ya ha perdido su gracia, y no sé si sería el adecuado, pero lo seguro es que “Vinyland” se ha hecho con gente que tiene gusto, y mucha pasión.

Si entendemos la película como un homenaje, ¿a qué lo es más, a un modo antiguo de entender la música, al vinilo, a una tienda de discos o a un personaje como Juancar, alma de Bloody Mary?

Mikel: Rinde culto a la figura del coleccionista, representada por José Luis, que es alguien perfectamente reconocible y con el que te puedes identificar.

Marcos: Es un homenaje al mundo del coleccionismo, pero no a ese coleccionismo rancio de guardarlos en un orden preciso y sagrado que nadie puede tocar y que llega al trastorno, sino a uno que implica ir descubriendo nuevas cosas cada día, yendo a conciertos, conocer gente, artistas, ir a tiendas de discos, y mostrar interés por lo desconocido.

¿Qué papel ha jugado el propio Juancar y Bloody Mary dada su participación como productor?

Mikel: Es el mejor productor que he tenido, y también el único. Su energía ha sido contagiosa, y muy necesaria para alguien tan sedentario como yo.

Marcos: Tiene un papel muy breve en la peli, pero como productor tiene una energía y una motivación fuera de lo común. Sus comentarios y sus críticas han sido de gran ayuda para el devenir de la peli. Además es él quién está encargándose del lío de los derechos de las canciones, que no es una tarea nada fácil!

Marcos, ¿cómo marca ser hijo de alguien como Juancar? ¿Creciste entre vinilos?

Marcos: Prefiero decir que crecí escuchando buena música que mi padre y mi madre me aconsejaban y me descubrían, sin imponerme nada. El año pasado empecé con los vinilos, pero se hizo de manera natural. Sus gustos musicales y su motivación por hacer cosas es muy contagiosa y muy inspiradora. Lo que me incomoda es la etiqueta que algunos ponen a “Vinyland” como “la peliculilla documental del hijo de Juancar”. Él ha hecho su labor como productor, y con eso no digo que haya sido poco.

El hecho de haber contado con actores que no son profesionales sino amantes de la música, ¿buscaba la identificación rápida de cada uno de ellos con sus papeles? ¿O era una buscada imaginería casi fanzinera, como si fuera un fanzine audiovisual? ¿Es el tono amateur parte del espíritu de la película?

Mikel: No existe actor alguno que pueda interpretar a Jose Luis, como tampoco existe producción convencional capaz de recrear  en decorados las tiendas de discos, bares musicales y  demás localizaciones auténticas que salen en la película.

Marcos: El protagonista de la película debía de ser José Luis, sí o sí. Siendo una película amateur debíamos rodar con lo que teníamos, y con lo que vivimos. Fuimos a grabar a bares, tiendas de segunda mano, salas de conciertos, festivales, locales de ensayo, un estudio de radio, sitios que existen, pero luego insertados en la ficción de la historia.

¿Vivimos en una especie de nube los compradores de vinilo, encerrados en un mundo que creemos que es el único? ¿Trata de aprovechar la película de algún modo esa aparente nueva ola de venta y vuelta del vinilo?

Mikel: No puedo destripar una parte esencial de la película, pero recogemos el testimonio profético de una estrella del rock desaparecida que en su día ya anunciaba la muerte del CD.

Marcos: Es cierto que el estreno de “Vinyland” cae en buen momento, con ese famoso regreso del vinilo del que tanto habla la prensa, pero independientemente de eso la película homenajea a esa gente de toda la vida que compra discos y que va a conciertos, que muestra interés e ilusión. Es también un testimonio para la gente de mi generación y las futuras, para que descubran un mundo que quizás desconocen totalmente.

El primer tráiler contó con una fiesta de presentación con la participación de Kurt Baker Combo y Lie Detectors, y el segundo, con el grupo del Prisoners Graham Day y Mushroom Caffeine. Ya sólo esas (excelentes) elecciones marcan toda una tendencia musical… ¿buscada? ¿Quién ha hecho la selección musical no sólo de la película, sino también de los bolos de presentación? ¿Qué bandas participan?

Mikel: La coincidencia de gustos entre los vinylanders ha permitido que tuviéramos claro los artistas internacionales que queríamos para la banda sonora y para los conciertos de presentación. Mi mayor satisfacción personal ha sido descubrir grupos cercanos, y por ello mismo más sorprendentes, como por ejemplo Microcosmos o Exnovios.

Marcos: En el guión Mikel ya tenía una primera selección musical para todas las escenas. Durante el montaje algunos temas se quedaron y otros no, porque no encajaban con la escena. Mientras montaba probaba varios temas en cada escena, y lo comentaba con el resto del equipo. Cada tema tenía que ir perfectamente con la escena, y conseguir que llevase un ritmo. Cuando escuchaba un tema algo me decía que era el ideal y el único que encajaría en tal escena. El tema de apertura en los créditos iniciales es brutal, y el montaje realizado con sobreimpresiones y fundidos nos ha dejado boquiabiertos. Estamos todos muy contentos con la banda sonora, y poder contar en las fiestas de presentación con Kurt Baker Combo, Lie Detectors, Mushroom Caffeine y Graham Day & The Forefathers todo un lujo !

¿Como valoráis la importancia de una tienda de discos en el desarrollo musical de una zona geográfica? De un tiempo a esta parte, la escena de garage y rock underground de Gipuzkoa está tremendamente activa, y muchos creemos que Bloody Mary tiene mucho que ver en algo así, aunque sea indirectamente a través de otros actores.

Mikel:  El facebook de VINYLAND ha servido entre otras cosas para comprobar que nuestro proyecto conecta con una comunidad muy viva, que es la que compra discos y va a los conciertos. La celebración del 25 Aniversario de Bloody Mary, lejos de convertirse en un acontecimiento nostálgico, nos está permitiendo disfrutar del momento y de muchas nuevas bandas.

Marcos: La escena musical está muy activa, y es una gozada. Que salgan bandas locales nuevas como Lie Detectors, o The Lookers me da mucha alegría, y me emociona. Que haya nuevas salas como el Dabadaba también es positivo ya que te permite descubrir nuevas bandas increíbles del resto de la península como Fogbound o Juárez, o de Estados Unidos como Night Beats. En octubre llegará el 25 aniversario de Bloody Mary, que está más activa que nunca con conciertos y festivales, y ahora más que nunca con esta locura de “Vinyland”.