CONVERTIDOS EN UNO DE LOS GRUPOS MÁS PROVOCATIVOS DE LOS ESTADOS UNIDOS, MARILYN MANSON SON UNA DE LAS FORMACIONES MÁS DESTACADAS DEL ROCK DURO DE LOS NOVENTA. ODIADOS Y AMADOS A PARTES IGUALES (ALGO REALMENTE SENCILLO DE ENTENDER), LOS FIRMANTES DE “MECHANICAL ANIMALS” VAN A INTENTAR SUPERAR SU PEOR DISCO CON NUEVAS Y PROMETEDORAS CANCIONES. PARA INFORMARLES AL RESPECTO, JOAN S. LUNA SE DESPLAZÓ HASTA LOS MISMÍSIMOS ESTUDIOS EN LOS QUE LA BANDA HA GRABADO SU NUEVA OBRA.

Brian Warner, a quien conocemos generalmente como Marilyn Manson, jamás dejará de ser la cabeza visible de su banda. Por eso, en nuestra cita en los Estados Unidos, recae sobre él la obligación de atender a los medios y de mostrar sus nuevas ideas en público. Por una de esas casualidades con las que la vida nos obsequia de vez en cuando, nuestro viaje a Los Angeles –inicialmente con otro objetivo- se amplia con la posibilidad de escuchar gran parte del material que se incluirá en la nueva obra de Marilyn Manson. Se trata de “Holy Wood (In The Shadow Of The Valley Of Death)”, un álbum que se publicará a finales de verano y que devuelve a la banda a sus momentos más contundentes y fieros. Tras el patinazo estilístico de “Mechanical Animals”, sus creadores han optado por echarle de nuevo un pulso al rock duro y firmar unas piezas que nos remiten directamente a los tiempos de “Antichrist Superstar”. Al menos esa es la conclusión a la que se llega tras prestarle atención a esas canciones aún sin titular que escuchamos en compañía de Warner y del propio Dave Sardy, productor de esta nueva obra de la banda. Apiñados junto a la mesa de mezclas por la que han pasado temas de Adam Sandler, Tony Braxton y muchos otros, esperamos escuchar esas siete nuevas canciones de las que se nos acaba de hablar. Marilyn Manson luce una imagen apenas llamativa, habitual en todo caso, de riguroso negro, que conjunta a la perfección con el color de su pelo y sus gafas oscuras; también Dave Sardy entra en la sala, precedido por una panza prominente, descubriéndonos una barba no excesivamente poblada y unos bermudas gastados que apenas dejan intuir su importancia como técnico: Slayer, Red Hot Chili Peppers, Helmet o Rage Against The Machine son algunas de las populares bandas de rock junto a las que ha trabajado. Juntos escuchamos siete piezas (seis teniendo en cuenta que dos de ellas aparecerán enlazadas). Guitarras crudas y directas, un primer tema que trata sobre la evolución, sobre las similitudes entre el hombre y el mono, otro que se centra en el Hollywood y las estrellas del espectáculo, otro que viene a ser una nueva vuelta de tuerca sobre “Beautiful People”, e incluso una suerte de desarrollo a partir de un riff similar al del “Song 2” de Blur y así hasta completar un conjunto que recuerda a Black Sabbath, al metal más clásico y pesado a la par, sin olvidar para nada esos arreglos dignos del más oscuro Gary Numan o de John Foxx.

Tras el privilegio que se nos brinda, el puñado de periodistas invitado a la cita pasamos a otra sala. Refrescos, poco alcohol y decenas de bolsas de aperitivos con sabor a cebolla, queso, bacon o ketchup, sillas y una mesa sobre la que Manson se sentará para responder a nuestras dudas. Deberíamos preguntarle por su retomada relación con Trent Reznor, pero se nos aconseja centrarnos en la medida de lo posible al disco. “Es un proyecto muy ambicioso, más que cualquiera de los anteriores. He escrito un nuevo libro llamado “Holy Wood”, al que este disco acompaña. De alguna manera, este disco es la primera pieza de un paquete. Por eso cuando la gente lea el libro sabrá con certeza de qué parte de mi salen los temas, porque se trata de una historia que tengo conmigo desde hace muchos años. La he estado madurando desde que empecé a trabajar en “Antichrist Superstar”. Solamente he intentado recolocar mis experiencias en la forma en la que yo las entiendo. Así podrá entenderse todo, este disco, el libro que publicaré y, en el tercer vértice, la película en la que estoy trabajando. Primero estaré trabajando en el disco y el libro, después vendrán las imágenes”. Y, ya que hablamos de la posible materialización de esa película de la que lleva hablando una buena temporada, le apuntó el nombre de Alejandro Jodorowsky, uno de esos artistas oscuros capaces de sorprendernos con películas tan impactantes como “Santa Sangre” y “El Topo” o con su trabajo en el mundo del cómic (con o sin Moebius). Según tenía entendido, ambos iban a trabajar juntos en el proyecto. “Soy un gran fan de Jodorowsky y siempre había querido trabajar con él. De hecho, siempre he pensado que “Holy Wood” era una película que había escrito para hacerla con él. La primera de sus películas que tuve ocasión de ver fue “Holy Mountain” y por eso existe esa relación conceptual con “Holy Wood”… es algo casi perfecto”.
Algo que no deja de sorprender es cómo a los chicos de la prensa internacional no parece interesarles demasiado qué se encontrarán en el resto del disco, qué imagen lucirá la banda de ahora en adelante, con qué personaje se descolgará Manson. Así, nos perdemos entre torpes preguntas sobre la muerte, sobre internet… el caso es que apenas se amplia la información con respecto al trabajo. Por suerte, hablamos de la violencia y de las acusaciones que recayeron sobre la banda a raíz de los incidentes de Denver. Aún a riesgo de traicionar la realidad, echo mano de la elipsis temporal y volveremos al tema más tarde. Como aquí la primicia está en el disco, pues lo profesional sería descubrir sus claves. Para empezar, descubrir si Johnny 5 se ha integrado de forma definitiva al equipo creativo, si ha tenido voz y voto, o el peso compositivo ha recaído nuevamente en Twiggy Ramírez y el propio Manson. Hay respuesta, pero apenas unos breves comentarios. “De alguna manera, creo que la forma de trabajar en este disco ha cambiado en relación con los anteriores. Lo más adecuado sería decir que, en esta ocasión, ha sido la primera vez en la que hemos trabajado como un auténtico grupo, con cada uno de los miembros aportando su parte y trabajando juntos para obtener los mejores resultados”. En lo que Manson arrasa en protagonismo suele ser en la imagen, en el concepto de cada uno de sus discos, en los personajes que se encerraron en cada uno de sus tres anteriores trabajos de estudio. Así pues, deberíamos conocer hacía dónde está dirigiéndose la imagen, el diseño o el personaje que Manson interpretará a propósito de “Holy Wood”. “Todo eso lo trabajo a la vez. Cuando escribo canciones acostumbro a trabajar en la imagen que generan en mi. Las canciones afectan irremediablemente a mi imagen, pero eso es algo que mucha gente parece no saber. Cuando publicamos “Mechanical Animals”, a la gente le costaba mucho entender que Omega no era más que un personaje surgido a partir de esas canciones y lo que está claro es que el hecho de que fuese eso, un personaje, no significa que yo tuviese porque vivir todo aquello. Aunque muchos no sean capaces de entenderlo, no era más que un actor haciendo su papel”. Y ya que hablamos de la parte visual de Marilyn Manson, debería ser de justicia reconocer el valor que Floria Sigismondi tuvo en esos clips que, aceptémoslo, fueron parte importante en el despegue definitivo de un grupo que llegó muy alto con “Antichrist Superstar”, tropezó con su siguiente trabajo y promete mejores tiempos con su nueva obra. Porque Sigismondi –como posteriormente conseguiría con David Bowie o Filter y anteriormente con muchos otros- fue capaz de reflejar el enfermizo grupo del grupo estadounidense. “No estoy muy seguro de si vamos a volver a trabajar juntos en el futuro, es tan posible que ocurra como que no. De todas maneras, si lo que intentas decir es que Floria Sigismondi tuvo mucho que ver a la hora de que este grupo crease su imagen propia, te diré que eso es totalmente erróneo. Siempre he sido yo quién ha trabajado duro en ese terreno, junto a un director de arte que también me ayudó en los clips… de todas formas, aun no tengo claro que vamos a hacer exactamente en esta ocasión. Hay ideas, pero deben desarrollarse, solamente sé que será algo muy oscuro”.
Teniendo en cuenta que ap