Sorprendieron a todo el mundo pasando de un sello pequeño a una multinacional con su primer disco, “Telephone”, allá por 1996. Mientras unos llevábamos uniforme, otros ascendían a lo más alto del indie americano, devolviendo al rock toda su autenticidad y desparpajo. Exacto, me estoy refiriendo a Sebadoh, Yo La Tengo, Pavement y la banda que hoy nos atañe, Spoon que acaban de publicar “Gimme Friction” (Merge/Everlasting).

Aunque, claro, luego en el 2000 todo eso se obvió y se hablaba de la salvación del rock. “Eso precisamente me preguntaba yo cuando salió el primer disco de The Strokes. Había un sector de músicos y prensa que pensaba así, que eso ya lo hacíamos gente como Spoon hacía años”. Habla Britt Daniel, voz y guitarra de Spoon, uno de los grupos más interesantes del panorama americano, desgraciadamente apenas conocido en nuestro país. Y sí, estuvieron en una multinacional, pero, ay, las ventas no fueron satisfactorias, y regresaron al mundo de los sellos pequeños. “Con las multinacionales obviamente puedes tener éxito, pero Spoon empezamos a estar a gusto cuando fichamos por Merge, una compañía independiente, que es la que nos ha hecho ser conocidos”. Pero más allá de quien pone el dinero, han cambiado muchas cosas en Spoon desde que comenzaron. “En ´Telephone´ el único grupo que me parecía cool era Wire, e intentamos hacer un disco de post-punk. Según ha pasado el tiempo, me he dado cuenta de que me gustan tanto las Supremes como Wire. Por eso, a partir de ´A Series Of Sneaks´ empezamos a permitirnos el meter cosas como palmas o vibráfonos”.

Sus cinco discos, incluyendo éste “Gimme Friction” que Britt está promocionando y que vendrán a presentar con Interpol en abril, son divertidos, variados y con estructuras instrumentales que avergonzarían a muchas bandas de esas que han venido en el siglo XXI a “salvar” el rock. “Intento que las canciones no suenen igual entre ellas, por eso tardo tanto tiempo en sacar discos. Es muy fácil sacar un disco con canciones parecidas. Yo quiero que nada suene igual a lo que ya hayamos hecho”. Ardua tarea en la que seguirá, porque a pesar de triste futuro que se vislumbra en el mundo de la música, él confía en los trozos de plástico que ponemos en nuestros equipos de música. “Para mí el disco es lo más importante, más que una canción, más que el directo. Por ejemplo, el disco de ´Plastic Ono Band´ (John Lennon y Yoko Ono). Llevo escuchándolo durante quince años y lo seguiré haciendo. La gente va a seguir comprando discos”. Sí, sobre todo si son tan estupendos como los tuyos.